Cartas de lectores

Estos son los títulos de las cartas de lectores publicadas hoy en LA NACION: "Dolorización". ¡Aguante, Presidente! Opiáceo transitorio. Elogio y repudio. Estado destructor. Justicia y equidad. Justicia y equidad. Se pretende equiparar. Crisis cultural.
(0)
30 de enero de 2002  

"Dolorización"

Señor Director:

"Más urgente que adoptar o rechazar la dolarización es clamar el estado de dolorización que aqueja al pueblo argentino, consecuencia del desmadre y corrupción de la oligarquía político-sindical que usufructuó el poder durante las últimas décadas, esquilmando a quien debió proteger.

"Más importante que debatir las bondades o perjuicios de la pesificación es preservar la pacificación de una sociedad comprensiblemente enardecida, aportando, ya mismo, medicina concreta para paliar la gravísima crisis, y un programa económico coherente a largo plazo, para encauzar el futuro del país.

"Los malabarismos burocráticos estatales, confirmados y desmentidos con similar entusiasmo en el mismo día, antes de poder ser asimilados por la ciudadanía, minan las defensas y carcomen las posibilidades de recuperación de quienes deben afrontar gastos diarios y no tienen o no saben con qué ni cómo vivir.

"Ahora, en un país paralizado por la incertidumbre y desesperanzado ante la arbitrariedad, la oligarquía político-sindical pretende, con su habitual verborragia mediática para capitalizar las crisis, ganar protagonismo público. Pero ha perdido el norte, en este insensato ir y venir entre el dólar y el peso con el ahorro privado acorralado, sin medir el dolor de la gente ni la amenaza a la paz social.

"Y cuando los gobernantes confunden lo urgente con lo accesorio, cuando sus intereses personales prevalecen sobre aquellos de un pueblo agobiado, la historia ha demostrado qué fácil es pasar de cacerolazos y saqueos al derramamiento de sangre entre hermanos. Ojalá estén a tiempo de corregir el rumbo."

¡Aguante, Presidente!

Señor Director:

"Ante los tiempos difíciles en los que vivimos, donde cada sector intenta negociar lo mejor posible para sí (es muy bueno ver que todos protestan, quiere decir que se está siendo ecuánime) y otros intentan sólo conseguir agua para su molino sin importarles si éste queda rodeado de nada (egoístas y mentirosos, que citan la palabra traición sin ver cuántas veces la ejercieron).

"Nunca he participado activamente en política, ni me interesa, pero siento en este momento particular del país la necesidad de expresar mi sentimiento ante un hombre-presidente que creo tiene la mejor voluntad y creo, también, está haciendo las cosas muy bien.

"No podemos pretender soluciones mágicas. Todos tenemos que "jorobarnos" un poco (aunque sea esperando para recuperar un plazo fijo).

"No podemos pretender que una persona en 15 días arregle una situación tan compleja.

"Esperemos que usted, señor Presidente, pueda soportar estoicamente los primeros 90 días, ya verá cómo muchos de los que hoy protestan comenzarán a aplaudirlo cuando vean el mínimo resultado. Ojalá que así sea."

Opiáceo transitorio

Señor Director:

"En respuesta a la carta del doctor Santiago de Elizalde sobre el maltrato que reciben los médicos en cuanto a honorarios y plazos de pago, si bien comprendo y comparto su preocupación, debo agregar algunos detalles que pueden llegar a modificar, aunque sea parcialmente, la imagen que se quiere ofrecer a los lectores sobre la conducta de quienes contratan los servicios de los mencionados profesionales.

"Es costumbre muy arraigada en nosotros atribuir rápidamente la culpa de nuestras dificultades al responsable de turno, sin intentar buscar el origen y la causa cierta de dichos problemas. Muchísimos años de ingreso irrestricto y facilismo en todas nuestras facultades, más la irresponsabilidad en el manejo de nuestra universidad, han permitido un flujo anual de diplomados de todo tipo (médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, etc.) muy por encima de nuestras necesidades, provocando entonces una sobreoferta de profesionales dispuestos a aceptar cualquier tipo de remuneración con tal de poder trabajar. En el caso de los médicos, son los alumnos quienes han fomentado y estructurado las políticas que conducen a las tristes situaciones de desamparo que les espera después de graduarse. El poder de los que estudian, sobre las condiciones de enseñanza y todas sus permisividades, no encuentra ejemplos similares ni en la Facultad de Medicina de Moscú. Este ejemplo no excluye a muchos otros profesionales que se ven obligados a aceptar trabajos muy por debajo de sus capacidades intelectuales, consecuencia también de las irresponsables políticas universitarias.

"Una vez más la demagogia demuestra ser un opiáceo transitorio, de satisfacciones cortas y de efectos funestos a largo plazo, y lo que es más triste aún es que cuando se la empieza a adoptar no es fácil encontrar a quien tenga el coraje de pagar el precio de abandonarla."

Elogio y repudio

Señor Director:

"La prestigiosa escritora María Esther de Miguel engalanó las páginas de LA NACION haciendo un "Elogio de la resistencia" (edición del 24/1). En dicho artículo, la notable María Esther nos conminó a resistir la violencia, el enfrentamiento de argentinos contra argentinos; en definitiva, a resistir la tentación de abandonar el buque en medio de la tormenta...

"Necesitamos que los intelectuales nos insuflen aires renovados, lejos de las verdades de Perogrullo y de las frases hechas con las que nos hastían nuestros dirigentes.

"María Esther de Miguel no ocultó su bronca, su desazón, su impotencia... Pero dejó la puerta abierta de la esperanza...

"Otra prestigiosa escritora argentina, famosa en todo el mundo por su valentía y compromiso ciudadano -sobre todo en épocas en las que no era tan sencillo opinar-, hizo todo lo contrario.

"María Elena Walsh, en vez de invitarnos a una reflexión positiva -aunque no necesariamente exenta de críticas- que encienda la chispa de la ilusión, arengó públicamente a los argentinos "a la resistencia civil y a no seguir alimentando las arcas del Estado..."

"Es decir, una de las más importantes representantes de la verdadera reserva de un país: su intelectualidad, en lugar de mantener viva la esperanza de un pueblo psicológicamente abatido y moralmente desolado optó por el tenebroso camino de la demagogia, propugnando el descalabro total.

"Mis más profundos elogios a María Esther. Mi más profundo repudio a María Elena."

Estado destructor

Señor Director:

"He decidido ejercitar mi libertad, más allá de todas las consecuencias que ello implique y siendo plenamente consciente de los riesgos que se asumen al enfrentarse con el poder público.

"El inepto y corrupto poder de los últimos años, origen de la situación que se vive en nuestro país, se recluye en el presente y se escuda en el pasado, alegando ser un modo anormal de gobierno impuesto por las circunstancias que ese mismo poder ha generado, intentando siempre justificarse, sin aludir para nada al futuro.

"De ahí que su actuación se reduzca no a resolver sino a esquivar los conflictos generando otros mayores, que enfrentan a los argentinos entre sí, utilizando shows mediáticos que dan cabida a fundamentalismos absurdos, que avasallando todos los principios de la Constitución nos retrotraen a épocas de la Inquisición -incineraciones morales en lugar de fisicas-, a épocas de los circos romanos -no distraen a la poblacion tirándoles personas a las fieras, las arrojan impunemente a los ávidos medios- con una caza de brujas en la que cualquier individuo es culpable de antemano y para continuar así intentando apaciguar o distraer efímeramente a las grandes mayorías, con el objetivo de que no puedan ver que el origen de la gran corrupción tiene sus más amplias raíces en las cuevas del Estado y en una justicia dependiente y sometida a los vaivenes de los políticos de turno.

"Asombrados y mientras el país se cae a pedazos y se desintegran todos sus estratos sociales, seguimos asistiendo a un triste espectáculo de luchas internas del poder para obtener una mayor tajada de los restos del botín, con un gasto público desmedido que ha ido consumiendo cualquier alternativa de crecimiento, con medidas tipo corralito que ellos armaron pero dentro del cual presumiblemente no están.

"En definitiva, son los responsables en primera instancia del origen de gran parte de los males que aquejan al país, así como de las reglas de juego fijadas por "gobiernos ineptos y/o corruptos" (palabras de nuestro actual presidente) y con la consecuente ausencia de principios ejemplificadores que los desautoriza moral y éticamente a juzgar a sus conciudadanos, ya que ellos son los componentes del Estado destructor que ha llevado al país a la ruina y quienes en consecuencia deberían ser los juzgados."

Justicia y equidad

Señor Director:

"Es sabido que la Justicia y la equidad no están reñidos con el valor. Si nuestros gobernantes actuaran con valor sería lógico un "sinceramiento necesario", como está bien resumido en el editorial de LA NACION del 23/1, principalmente el aspecto de dejar que las partes afectadas en el nefasto corralito puedan disponer de qué manera se puede actuar con justicia y equidad de acuerdo con las partes en conflicto: el depositante y los bancos."

Se pretende equiparar

Señor Director:

"La señorita Silvia Stang escribe en la sección Economía de LA NACION del 23-1 que el presidente de la Nación que duró una semana dijo públicamente que las jubilaciones de privilegio tendrían una retribución máxima de $ 2400 mensuales, o sea el 82% del sueldo máximo de $ 3000 fijado para los funcionarios públicos, disposición esta última derogada ayer por el actual presidente de la Nación.

"Pero el decreto que firmó Rodríguez Saá no especifica que la limitación sea expresamente para los jubilados truchos, y podría correrse el riesgo de que pretendan incluir a los jubilados honestos que perciben una retribución mensual mayor a los $ 2400. Sería el colmo de la injusticia y del agravio que se pretendiera equiparar a los truchos con los honestos, a los ilegales con los legales, a los que obtuvieron su jubilación como un privilegio con los que la obtuvieron por derecho propio.

"Mi caso: trabajé 50 años ininterrumpidos, desde los 25 hasta los 75 años. Aporté a la caja de jubilación de la Industria desde su creación, no hasta los 65 años, en que podía haberme jubilado, sino hasta los 75, regalándole a la caja 10 años de mis aportes. No obstante esta trayectoria, tuve que iniciarle juicio al Estado por dos años para conseguir que me acuerde mi jubilación, disponiendo finalmente en algo más de $ 6000 mensuales y que hoy con los seis abusivos descuentos que sufre este importe cobro $ 3800 mensuales. Ahora tengo 90 años y parecería que corro el riesgo de que nuevamente me castiguen pretendiendo llevar mi jubilación a $ 2400 mensuales.

"¿No creen que debe respetarse mi derecho sobre el dinero que aporté y tener presente mi edad?"

Crisis cultural

Señor Director:

"Coincido con el señor Mario en que nuestro pueblo es maravilloso. Que en los momentos más críticos acude decidido a ver espectáculos de nivel, ofrecidos de manera gratuita o a precios reducidos.

"En lo que no coincido es que nos hallemos "sin crisis cultural". Vivimos una crisis cultural, la crisis cultural que produce el Estado que no se preocupa por ese pueblo necesitado de salidas a sus otras crisis (económicas, salud, laborales) y desatiende sus obligaciones en la materia.

"Tenemos un Estado que se despreocupa por la gente que justamente con su trabajo ofrece esas alternativas culturales. No hay definiciones ciertas en ninguno de los niveles estatales: municipal, provincial, nacional.

"Un jefe de gobierno que olvida definir quién llevará la gran responsabilidad de conducir la Secretaría de Cultura de la Nación. Una secretaría que fue maltratada por la gestión anterior, utilizando mal sus fondos para fines personales y políticos. En fin, la secretaría que alberga tantos organismos y espacios que brindan su trabajo a ese ciudadano ansioso por eventos culturales de nivel, se encuentra en la peor de sus crisis: la acefalía."

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.