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1 de julio de 2020  • 00:00

Soja compartida

La soja, como la mayoría de los cereales que se exportan, es un commodity; su precio es fijado internacionalmente. Como es sabido, nuestro país impuso un 33% de retenciones a sus exportaciones. Si a eso le sumamos los impuestos, comprenderemos que el Estado nacional es un socio compulsivo de los productores. Es una insensatez promover actos de violencia contra los productores, fomentando la destrucción de silobolsas y quemando campos. Pero lo más incomprensible es que quienes la fomentan son "adictos" al Gobierno.

Diana Echaide

DNI 5.706.754

Impunidad

Estamos asistiendo a una ola nefasta de ataques a los silobolsas que nuestro campo usa para guardar los granos, aguardando el momento para subirlos al camión que los trasladará a los destinos: puertos, fábricas, etc. La logística requiere estas esperas en los silobolsas, pues no siempre se puede dar un flujo directo de la cosechadora al camión. Los granos son el fruto de esfuerzos, inversión, desvelos y el alimento de compatriotas y habitantes de otros países. Nos cuesta comprender la mentalidad dañina de estos delincuentes que ni siquiera lo hacen para robar; lo hacen solo para destruir. Pero lo que más llama la atención es que ha pasado mucho tiempo y no nos hemos enterado siquiera de una sola detención de estos delincuentes. ¿No es extraño? Desgraciadamente, esto huele a una connivencia con los encargados de combatir estos actos vandálicos.

Ricardo Olaviaga

olaviaga8@hotmail.com

Frigorífico pampeano

El gobierno de La Pampa anunció la venta del frigorífico Bernasconi, permitiendo recuperar así la inversión original para reinvertir e incentivar procesos de desarrollo con generación de trabajo genuino. La idea es que a partir de emprendimientos estatales, una vez consolidados, sean desarrollados por el sector privado. Es un buen ejemplo a seguir por el gobierno nacional para que en lugar de inclinarse hacia expropiaciones o retenciones se decida a emprender un proyecto original sin apropiarse del esfuerzo ajeno.

Sara Morea

DNI 10.961.087

Desvergonzados

Los actos de los poderes del Estado o de organismos estatales pueden exhibir distintos tipos de vicios que afectan su validez: inconstitucionalidad, ilegitimidad; arbitrariedad. Superando esos defectos de orden jurídico, pueden poseer irrazonabilidad, contrariar la lógica y ser lesivos del sentido común en grado tal que es innecesario un análisis jurídico científico, y cualquier ciudadano común puede estimarlos "disparatados". Consideraba que esos o similares supuestos agotaban el repertorio de defectos de los actos estatales. Me equivocaba, existen otros, "los desvergonzados". Esa calificación merece la resolución del Banco Central que, según la noticia publicada en la nacion, habilita a las víctimas del terrorismo de Estado residentes en el exterior a transferir sus indemnizaciones a cuentas suyas en el exterior, mediante la adquisición de divisas al cambio oficial sin pagar el impuesto del 30%. Califico este acto de desvergonzado, puesto que otorga un beneficio económico de excepción sin justificación razonable, en contradicción con la situación de los demás ciudadanos, que sufren gravísimos perjuicios económicos por la pandemia y la cuarentena, por lo cual resultan condenados al hambre los más necesitados y al cierre definitivo de miles de pequeños comercios, con la pérdida del medio de vida de sus propietarios y del trabajo de sus empleados.

Luis E. Camps

DNI 4.062.858

Inconstitucional

Con relación al excelente editorial "Beneficios escandalosos, estupor ciudadano", menciono la manifiesta inconstitucionalidad de las absurdas prerrogativas de las normativas del Banco Central que otorgan privilegios que violan el artículo 19 de la Constitución: "La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre ni de nacimiento".

Miguel Ángel Espeche Gil

DNI 4.247.500

Congreso

Si yo fuera diputado o senador, en lugar de andar lloriqueando porque me desconectan el micrófono en las sesiones virtuales, simplemente acudiría al Congreso a sentarme en mi banca. Para eso fueron elegidos los legisladores. ¿Tanto les cuesta cumplir con su obligación?

Juan G. Navarro Floria

jnavarro@nfla.com.ar

Anticuarentena

Con mucha coherencia, el legislador porteño Leandro Santoro, asesor de Alberto Fernández, hizo una necesaria distinción entre cuatro grupos de personas que desaprueban la cuarentena: los que están desesperados económicamente, los que están incómodos por el encierro y sus implicancias, los que se oponen a ella porque están en contra del Gobierno o el Estado y, por último, los "estúpidos", quienes consideran, por ejemplo, que el virus no existe.

Siempre es saludable no estigmatizar a la gente. Dicho esto, me gustaría señalar que los cuatro grupos no tienen la misma cantidad de "socios". Es evidente que el primero es ampliamente mayoritario y cada día de confinamiento resulta más damnificado. Sufre de verdad. Por su parte, el último grupo, el más irracional, es una minoría. Además, percibo que existe un quinto grupo que Santoro omitió: aquellas personas que padecen urgencias vinculadas con la salud mental. Los especialistas en este rubro lo advierten de manera permanente. Si Santoro los involucró dentro de la categoría de "incómodos", entonces no fue lo más acertado. Para escuchar a este grupo, primero hay que entender su dimensión.

Joaquín Arias

DNI 40.127.160

En la Red

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Rodríguez Larreta y la nueva cuarentena: "Es importante que seamos muy estrictos, el aumento de casos es preocupante y exponencial"

"Me parece perfecto que sean estrictos, pero en la provincia llevamos 103 días de encierro y nadie controla nada... ¡y no les cuento en La Matanza!"- María Susana López de Ierace

"En vez de prohibir que la gente salga, multipliquen testeos y aíslen solo a quien lo necesita. Así se controla, la gente hace su vida siguiendo protocolos de seguridad y los hospitales no colapsan"- Alicia Aragno

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