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3 de julio de 2020  • 00:05

La cuarentena

Soy un médico jubilado preocupado por la pandemia. Nadie habla de la inmunidad que se necesita para pasarla: hace falta un 60% de gente inmune para frenar el virus. No hay vacuna y su aparición es incierta, con resultados desconocidos. La cuarentena prolonga el curso de la enfermedad, se agrava el malestar por el hecho de no saber cuándo se termina, crea angustia y desesperación ante la posibilidad de la pérdida de trabajos, negocios, etc. Si bien el Covid-19 es una enfermedad muy contagiosa, tiene índices muy bajos de letalidad en los menores de 60 años. Cursa en el 90% de los casos con síntomas leves o asintomáticos. Creo que habría que permitir a los menores de 60 años volver a su actividad y correr el riesgo.

La cuarentena por la falta de trabajo va a dejar más daño que el Covid-19, con una economía devastada y gran desocupación. Me temo también que los pueblos o ciudades aisladas son una bomba de tiempo, ya que no tienen gente inmune que frene el virus, y no se sabe cuándo alguien puede contagiarse. Vivirán con el temor de que ocurra lo que intentan evitar. Los meses que llevamos de cuarentena ya deberían permitirnos saber cómo prepararon el sistema de salud.

Rodolfo Nores

DNI 6.517.876

Berni

Con motivo del control a los accesos hemos visto al ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires muy activo preocupado porque o se maltrate a la gente ante esta nueva cuarentena, moviéndose en moto por todos lados. Sería bueno que con la misma celeridad vaya a prevenir o detener a quienes queman campos y rompen y contaminan silobolsas en territorio bonaerense, porque la inseguridad que hay en el campo también es su responsabilidad.

Roberto Arostegui

DNI 4.753.044

Una mala docencia

Como docente universitaria ya jubilada, me avergüenza que el profesor Alberto Fernández sea mi colega, ya que no considero su desempeño público un buen ejemplo de docencia. Su postura pretendidamente académica muestra el peor lado del prototipo imaginario profesoral: la soberbia y la arrogancia, indebidas tanto en un docente como en un presidente republicano. Ello se acompaña con su menosprecio por el saber del otro: un periodista (sobre todo si es mujer), un juez (sobre todo si es provinciano) o cualquier ciudadano. Los manda a leer la Constitución, eludiendo argumentar, algo que un docente debe siempre practicar con sus alumnos, pero que el Presidente no hace. Hasta ahora no ha demostrado que la respete. Desconoce el sentido de lo deóntico docente tanto como jurídico, desvalorizando permanentemente su palabra. En ese sentido, es contradictorio. Pero un docente no debe serlo y un presidente, tampoco. Descuida su propia coherencia, temiendo contradecir a su "dictante", esa que parece "soplarle" momento a momento lo que debe hacer y decir, aunque ese dictado contradiga lo dicho por él un minuto antes. Una situación docente así sería esquizofrénica y perjudicial para la salud mental de los alumnos. Precisamente así está actuando como presidente en estos momentos. ¿Qué podemos esperar para la salud mental de los ciudadanos? Y se da una paradoja: posee facultades delegadas por la Legislatura, que aplica a través de los DNU. Teóricamente, tendría la suma del poder. Pero no lo ejerce, porque somete su facultad de decisión a una "dictante" nefasta con intereses propios que nada tienen que ver con los del país. Es un presidente imaginario. Y como tal, es el modelo opuesto a lo que debe ser un docente auténtico.

Marta Susana López

DNI 4.734.350

Privilegio

Mi padre desapareció (murió) en 1981, con lo cual se demuestra que yo cumplo con uno de los requisitos que exigen las denominadas "leyes reparatorias" para ser acreedor a una millonaria suma de dinero en carácter de indemnización: claramente soy hijo de un desaparecido. Ahora solo me falta demostrar que papá fue un guerrillero, y no solo paso a ser millonario, sino que también me acaban de beneficiar con la resolución del BCRA que me privilegia autorizándome a realizar todo tipo de transacciones en moneda extranjera, sin el yugo que pesa sobre el resto de los ciudadanos.

¡Muchas gracias, señores Fernández!

Francisco García Santillán

DNI 10.661.522

Datos en Wikipedia

A principios de 2016, un tío me pidió que editara en Wikipedia la biografía del dirigente y empresario salteño Robustiano Patrón Costas. Puse manos a la obra y realicé un trabajo de más de 6000 palabras, respaldando cada acontecimiento histórico de la vida de Patrón Costas con sus correspondientes citas textuales y referencias. Incluso, aludí en varios párrafos a mi abuelo Carlos Luque Colombres, historiador y miembro de número de la Academia Nacional de la Historia, autor del libro Patrón Costas en la historia, publicado en 1991. Hace un par de días, un editor anónimo eliminó de cuajo la biografía del político salteño y restituyó una edición anterior a 2016, que no cuenta con información fidedigna y las citas correspondientes. Siguiendo sus anónimos pasos dentro de Wikipedia, encontré que también realizó acciones similares con páginas que entienden sobre la historia argentina en esta enciclopedia online. No es la primera vez que ocurre este fenómeno de vandalismo en Wikipedia, así definido por la misma enciclopedia. Y entiendo que no podemos permitir que un puñado de inescrupulosos quieran manipular, como si nada ocurriera, nuestra historia. Como dijo Miguel de Cervantes en su Quijote de la Mancha: "Historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir".

Sin dudas, son tiempos difíciles y tenemos que estar atentos.

Enrique Martínez Luque

DNI 25.498.601

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"No los cuidaron, los usaron y ahora se preocupan"- Haydee Mariani

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"No testearon antes porque no les importa al contrario, les viene bien, hacen uso de los necesitados"- Cristina Amaya

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