De los lectores: cartas & e-mails

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27 de julio de 2020  • 00:00

Fin de fiesta

Durante muchos años disfrutamos de una "fiesta" sin pagarla. La inflación y un "Estado protector" nos facilitaron las cosas. Así pasamos varias décadas de jolgorio en un "sube y baja" interminable. Ahora, después de tanto tiempo, la cuenta nos llega resumida en dos palabras, "pandemia económica", que nos obliga a reflexionar y agudizar nuestro ingenio para enfrentar la crisis que se viene en pos de lograr un país que todos deseamos. Tendremos que recorrer un camino lleno de dificultades, donde el sufrimiento nos pondrá a prueba, madurando nuestro temple para mejorar nuestra calidad de vida.

¿Habremos tocado fondo? Eso espero, y concluyo: "No hay mal que por bien no venga".

Alejandro Luis de Elizalde

DNI 7.803.764

Ley 26.080

Como representante de los abogados en el Consejo de la Magistratura de la Nación durante el período 2002-2006 comparto los conceptos vertidos por el doctor Guillermo Lipera en la edición del viernes pasado, especialmente lo referido al acceso a los cargos de la representación de la abogacía y la academia. Dice Lipera que "no resistieron la tentación de asociarse con la política partidaria, perdiendo así la frescura que suele dar la independencia de los partidos políticos". Seguramente esta situación obedezca a una falencia de la abogacía organizada, que no supo o no pudo encolumnarse detrás de un candidato que lo represente genuinamente. Es también lamentable que en el gobierno anterior ni el Poder Ejecutivo ni los legisladores hayan propiciado la derogación de la ley 26.080. Esa decisión hubiera permitido volver a la anterior distribución y compensación de fuerzas y representación. Seguramente, y como pasa en todas las administraciones, suponer que las mayorías son permanentes y que de ese modo podían controlar al Consejo los haya conducido a la errónea decisión de mantener incólume esta ley, que, como expresa y explica con claridad Lipera, es evidentemente inconstitucional porque rompe el equilibrio de representación establecido por nuestra Carta Magna. Leyes como estas no deben pensarse para la coyuntura política, sino para perdurar en el tiempo.

L. Enrique Pereira Duarte

DNI 6.437.526

Barras bravas

En su carta del sábado pasado, el lector Gustavo Oscar Colla se manifiesta perplejo ante el apelativo de barrabrava utilizado con los delincuentes que son además integrantes de grupos violentos vinculados al mundo del fútbol, grupos que, como menciona en su carta, no cuentan con personería jurídica ni estatus jurídico alguno. Sin embargo, es importante saber que, a pesar de su "informalidad" legal o inexistencia jurídica, las barras bravas manejan cajas millonarias, con negocios marginales propios del mundo del fútbol ("trapitos", reventa de entradas y venta de merchandising alrededor de los estadios), además de ser la fuerza de choque de políticos y sindicatos para actos eleccionarios, aprietes o escraches de distinta índole. De lo cual no solo obtienen jugosos ingresos, sino también el favor (y/o la protección) de sus empleadores. Frente a un sistema de justicia tan degradado y maleable como el argentino, no es descabellado pensar que un delincuente común no cuenta con las mismas garantías que un delincuente barrabrava. Y todo ello, sin personería jurídica alguna.

Marcelo Moyano

DNI 16.672.876

Ley inicua

La situación creada por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires con la aprobación de una ley de adhesión al protocolo de "abortos legales" dictado por el ministro González García es gravísima. Se pretende conceder la posibilidad de abortar sin ningún límite temporal del período gestacional, y no solo para los casos de peligro grave para la vida o salud de la madre que sea inevitable por otros medios o por el delito de violación, previstos en el artículo 86 del Código Penal, sino también ante la sola alegación de la mujer de poder sufrir un "daño potencial" de carácter "emocional" o "social" con el embarazo, o haber sido víctima de "violencia de género". Además, se impone injustamente su realización en algunos supuestos a los médicos objetores, y se obliga, sin excepción, a que lo efectúen sanatorios como el Mater Dei y el San Camilo, conducidos por religiosas; el San José, de la Federación de Círculos Católicos de Obreros, o privadas de reconocida adhesión a la doctrina moral de la Iglesia, como la Clínica Bazterrica, ya que se los priva del derecho a la objeción de conciencia institucional, receptado en la legislación nacional y en el derecho comparado. De no ejercer el jefe de gobierno la facultad vetar, se agravará exponencialmente la brutal matanza de niños por nacer que se viene llevando a cabo y se pondrá a los profesionales e instituciones de salud en situación de desobediencia civil, pues es inmoral, ilegítimo e insanablemente nulo obligar a participar en la muerte de ningún ser humano inocente en contra del quinto mandamiento del Decálogo, dada la necesidad de "obedecer a Dios antes que a los hombres", según mandan expresamente las sagradas escrituras.

Pedro J. M. Andereggen

Presidente de la Corporación de Abogados Católicos

pedroandereggen@gmail.com

Medicina integral

En la siempre excelente sección de humor de la nacion se publicó el jueves pasado una caricatura de Diego Parés que mostraba al Dr. Pirulo, "médico especialista en dedo meñique de la mano derecha", mirando dicho dedo indemne en un señor hecho una piltrafa físicamente y diciendo que, bajo su punto de vista, todo estaba perfecto. Está ironía vale un tratado de medicina y particularmente de salud pública. Nuestro sistema sanitario está muy sesgado hacia la superespecialización y olvida que la obligación de todo médico es ver al paciente en forma integral, y a la atención primaria y la medicina general como pilares centrales de un sistema de salud.

Carlos Schwartz

carlosschwartz2@gmail.com

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Por la crisis, colapsan los comedores comunitarios y los vecinos autogestionan ollas en los barrios

"La gestión de la pandemia ha sido mala. Se asustaron por su futuro político, y solo atinaron a encerrarnos mientras veían qué hacían"- Juan Francisco Passarin Messina

"Mientras en otros países cuentan muchos muertos, nosotros contamos algunos muertos y muchos pobres. Ojalá aprendamos que de esta crisis no nos salvamos solos"- Hugo Ayala

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