De los lectores: cartas & e-mails

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24 de agosto de 2020  • 00:00

¡Vamos, Argentina!

Señor presidente Alberto Fernández, no entiendo lo que dice acerca de aquellos que salimos a expresar en la calle nuestras inquietudes y a recordarle lo que se olvidó. ¿Acaso no le interesa lo que quiere su querido pueblo argentino? En la marcha del 17 de agosto no escuché ningún improperio, por el contrario, ¿sabe lo que se gritaba? ¡Vamos, Argentina! ¡Aguante, Argentina!

Piénselo, estimado Presidente, se juega su destino y el de millones de argentinos que solo queremos hacer una Argentina mejor. Y que nadie se quede sin comer o sufra de frío en su casa porque algunos funcionarios han llenado sus bolsos con dinero ajeno... y no permiten que todos puedan tener una vida digna. Abra sus oídos. A los demás, les digo: ¡vamos, Argentina! Unidos podemos, dejemos de lado nuestras diferencias y miremos para adelante.

Cecilia Goyret

DNI 94.773.331

Promesas sin cumplir

Al comentar la marcha del 17 de agosto, en lugar de escuchar el mensaje de una multitud que se manifestó pacíficamente, el presidente Alberto Fernández dijo, entre otras cosas: "No nos van a doblegar" y "los que gritan suelen no tener razón". Se olvida de que fue él quien, en cierre de campaña y a los gritos, exhortó a la gente a que saliera a las calles a reclamarle si no cumplía con sus promesas electorales.

Hasta ahora no cumplió ninguna de sus promesas, de las cuales el magro aumento jubilatorio, inferior al de la fórmula del gobierno anterior, es sobrada muestra.

Carlos José Mosso

DNI 12.046.471

Orgullo y vergüenza

El 9 de diciembre de 1985, en un proceso judicial sin precedente y de un peso simbólico que iría aumentando con el paso del tiempo, los principales responsables de los crímenes del terrorismo de Estado de la dictadura que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983 fueron condenados por las atrocidades cometidas. El gobierno de Raúl Alfonsín estaba a punto de cumplir su segundo año cuando la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal emitió la sentencia. Seis jueces y un fiscal mantuvieron su independencia. El juicio marcó un antes y un después. El Juicio a las Juntas argentinas fue único. Un orgullo.

Un peronista, Carlos Menem, le asestó un golpe al mensaje del Juicio a las Juntas con los indultos que impulsó para sus condenados en 1990. En 2020, otro gobierno peronista avanza con una reforma judicial en la que la independencia de los jueces se ve comprometida. Una vergüenza.

Fernanda M. Ledesma

DNI 13.212.090

Neolengua

En 1984, un importante funcionario le comenta a Winston -el protagonista de ese visionario libro de Orwell- que está trabajando en la construcción de la neolengua, con la que un gobierno totalitario se propone transformar el idioma del país en el que sucede esa novela. "Es una cosa hermosa, la destrucción de palabras", le dice. Y como no lo ve a Winston muy convencido, le agrega: "¿No ves que toda la finalidad de la neolengua es angostar las posibilidades del pensamiento?".

No puedo dejar de asociar esto con la insistencia de entidades oficiales en emplear el "lenguaje inclusivo", con el que se destruye sistemáticamente nuestro idioma. Y que persigue iguales propósitos que la neolengua de Orwell.

Daniel Zolezzi

DNI 4.377.985

La muerte de Solange

"Mientras viva tengo mis derechos, quiero que sean respetados". Parte de la carta que escribió de puño y letra Solange Musse.

Indudablemente sus derechos no fueron respetados por funcionarios a los que el poder no los deja ver más allá de sus narices. Funcionarios a los que poco les importa el dolor ajeno y cuando pasa lo peor se justifican de la peor manera y diciendo que "lo sienten". No lo sintieron cuando al padre lo hicieron volver a Neuquén, eso sí, custodiado como el peor delincuente. No lo sintieron al leer la carta que escribió Solange, que con toda seguridad han leído.

Solange murió sin poder abrazar a su padre, todo lo que digan ahora llega tarde, duele en lo más profundo de nuestro ser y mucho más duele el silencio de las máximas autoridades de nuestro país.

Cristina Wakim

criswakim29@gmail.com

Expulsados

En su discurso por el aniversario del fallecimiento del general San Martín, el presidente Alberto Fernández hizo, a mi entender, una suerte de analogía entre la historia del libertador de la patria y su gobierno. Como dijo el Presidente, el amor de San Martín por su tierra y luego sentir la incomprensión y la injusticia de la patria hacia él lo llevaron a tener que exiliarse y no volver nunca más. Creo que la historia de San Martín no es comparable a la situación de Alberto Fernández y de su gobierno. Sí lo es a todo lo que ha atravesado nuestra generación, ya perdida, y, más aún, es una metáfora de la situación de nuestros hijos, que han perdido las esperanzas y cuyo único futuro posible es, por ahora, irse al exterior. A nuestros jóvenes los estamos expulsando de su propio país.

Ana Graciela Freidenberg

freiannie@gmai.com

Los niños primero

Sin duda que la actividad física y deportiva al aire libre es fundamental para la salud y el bienestar de todos. Si se puede ir a un club a entrenar, ¿por qué no abrir los patios abiertos, los campos de deportes, las plazas públicas, para que los chicos también puedan tener su momento de recreación deportiva? Con protocolos, con distanciamiento, con todos los cuidados que los profesores de educación física y directivos escolares sabrán tener, pero dejando que los chicos puedan correr, saltar, moverse al aire libre y salir del encierro sin fin, que angustia, deprime y enferma.

Seamos coherentes: los niños primero.

Eduardo Cazenave

DNI 18.562.666

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Sin despedida. Murió la hija del hombre al que no dejaron ingresar a Córdoba por un test "dudoso"

"No coincido con que fue la burocracia, fue la insensibilidad del oficial de turno, que no empatizó con ese padre que iba a despedirse de su hija para siempre" - María Victoria González

"¡Ojalá existiera una Justicia que se haga cargo y actúe a favor de la gente!" - Nélida Salvatori

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