De los lectores: cartas & e-mails

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20 de septiembre de 2020  • 00:00

Carta de la semana

Controlar al poder

Al mismo tiempo que el BCRA establecía mayores restricciones cambiarias, buena parte de la ciudadanía no tomó nota de una medida que violenta gravemente la independencia judicial. El Senado de la Nación -con mayoría del oficialismo- removió ilegítimamente de sus cargos a los doctores Bruglia y Bertuzzi, magistrados de la Cámara Federal de Apelaciones de la Capital Federal, que es el tribunal de segunda instancia en las causas de corrupción, entre otras, y al doctor Germán Castelli, magistrado del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7, que juzgará la causa de los cuadernos. En breve la Cámara de Diputados tratará la llamada "reforma judicial", que no es más que otra maniobra para que se designen jueces con intereses políticos, y así seguiremos hasta que el Poder Judicial sea un apéndice del gobierno de turno. Somos el país que nos merecemos si estamos más atentos a si podemos comprar o no 200 dólares que a la independencia del Poder Judicial.

Espero que todos seamos conscientes de la gravedad institucional en la que vivimos, porque después será demasiado tarde. Como dijo Montesquieu: "El poder debe controlar al poder para que no abuse del poder".

Nicolás Durrieu

DNI 29.150.189

Pedido al Papa

Estimado papa Francisco, le escribo esta carta en calidad de mujer, de madre, de ciudadana argentina y de católica. Usted es mi pastor. Más allá de no compartir muchísimo de lo que usted hace y ha hecho, lo respeto. Respeto su investidura, por más que no comprenda muchos actos u omisiones suyas, sepa que guardo esos dolores en mi corazón. Sepa que ya no lo defiendo. pero aún confío en usted. Es por esto que le pido que tenga un gesto, como líder universal, para nuestra Argentina, su patria. Estamos viviendo momentos muy difíciles, están en vilo las instituciones, el Estado de Derecho, peligran nuestros derechos individuales. Peligra la paz. Usted es un "instrumento de paz", como San Francisco. Acuérdese de nosotros. Lo necesitamos.

Josefina de Elizalde

elizaldejosefina@gmail.com

Justicia de rodillas

Una vez más nuestro presidente no cumple con su palabra y acepta que la política interfiera en la Justicia. Los temas acuciantes, como educación, seguridad, salud, reactivación económica, no están en la agenda del Senado, porque su único objetivo es hacer lo que quiere Cristina: que se le garantice la impunidad. Prueba de ello es lo sucedido en la última sesión de la Cámara alta, en la que con 41 votos se aprobó la remoción de los tres jueces que entienden en causas en las que está involucrada la vicepresidenta de la Nación. No les alcanzan el retraso intencionado de las causas de quienes la acompañaron en su robo al Estado ni la prisión domiciliaria de muchos de sus funcionarios. El "vamos por todo" está más vigente que nunca. Veo con impotencia que la oposición no cuenta con el poder suficiente para frenar este atropello y nosotros, los ciudadanos, poco podemos hacer, ya que los banderazos, los cacerolazos no logran impedir que nos estén robando la república. Solo confío en que la Corte Suprema no permita que desaparezca la Justicia, porque de ser así veremos la desintegración de la Argentina por la que luchamos y soñamos los que trabajamos toda una vida, los que hoy se esfuerzan y producen, los que pagamos nuestros impuestos.

Beatriz García Tuñón

DNI 5.198.251

No me quiero ir

Estoy desvelada pensando en esta carta, la única forma que tengo de expresar mi profunda preocupación ante el accionar de los senadores que han convalidado el atropello jurídico de la vicepresidenta. No me quiero ir de mi país, porque no he cometido ningún delito. No quiero ver a mi hijo emigrar como sus hermanos, porque quiero ver que mi país no sea una vergüenza ante el mundo, porque tengo esperanza en nuestro futuro, porque hay millones que piensan como yo y porque espero que la Corte Suprema nos salve de esta situación tan espantosamente injusta..

Mónica Scott

scottmonica43@hotmail.com

Dólares para guardar

El presidente Alberto Fernández dijo que los dólares son para producir y no para guardar. Me gustaría que le pregunte a su jefa Cristina Kirchner o a Florencia Kirchner por qué guardaban casi 5 millones de dólares en las cajas de seguridad del Banco Galicia. ¿Estarían pensando en invertir o solamente los tenían para preservar parte de su abultado patrimonio?

¿Habrá respuesta?

Horacio Mieres

DNI 8.608.530

Cuidar es educar

Parece que la letra de la canción infantil de María Elena Walsh cada vez se parece más a la realidad. Que los médicos y enfermeros son esenciales nadie lo duda, como los trabajos del área de producción y distribución de alimentos, seguridad o bancarios. Pero solo en "El reino del revés" es más esencial el entretenimiento que la educación. Si para estos rubros hay protocolos, también los podemos gestionar para las escuelas. Si la cajera del mercado puede trabajar con un barbijo y frecuente lavado de manos, si el transportista puede tener protocolos para su cuidado, también podemos cuidarnos los docentes, con sencillos pero estrictos protocolos. Con grupos reducidos, con distanciamiento, en lugares ventilados, con máscaras de acetato o barbijos caseros, los niños y adolescentes debieran volver a sus escuelas. Por turnos. Por años. Por horarios. Hay tantas maneras de hacerlo como la voluntad y la seguridad lo permitan. No se necesita una inversión millonaria: se requieren mentes que piensen más allá de las presiones políticas y sindicales; corazones con vocación de volver a vincular a cada niño, a cada joven, con el aprendizaje. Las consecuencias, además de sociales y emocionales, de la falta de conexión con el aprendizaje son también neuronales y pedagógicas.

Creo fervientemente en la educación argentina y solicito a quienes corresponda que podamos abrir las escuelas antes de fin de año. Que nuestros niños sepan que cuidarlos es también educarlos. "Un niño. Un maestro. Un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo. La educación es la única solución" (Malala Yousafzai). Agreguemos un barbijo. Y cambiemos el mundo.

Mariana Gallagher

DNI 22.467.515

Berdina y Maldonado

Los muertos por la patria no mueren representando a ningún gobierno y deben ser honrados por la Nación entera, pero primero y más que nadie por su propio Ejército. Los señores teniente (PM) Rodolfo Hernán Berdina y soldado Ismael Maldonado, en junio de 1973 y 1975, respectivamente, vistiendo el uniforme de nuestro glorioso Ejército Argentino, juraron a su país. "seguir constantemente su bandera y defenderla hasta perder la vida". El 5 de septiembre de 1975, con 21 y 18 años, en cumplimiento de una orden presidencial de un gobierno democrático, enfrentaron fuerzas fuera de la ley, defendiendo su patria y su bandera, y fueron muertos en combate por el ERP en suelo tucumano, Potrero Negro, haciendo honor a ese juramento. Como integrantes y compañeros de la Promoción 105 CMN del teniente Berdina, honramos el valor, la entrega y la vida de estos dos héroes nacionales. Hoy nos dicen que hay ciudadanos ofendidos. Eso sentimos los que observamos que sus heroicas muertes quieran ser ocultadas. No ofendemos a nadie al recordar a nuestros muertos y pensamos que se ofendió a la Nación toda al claudicar en sus homenajes.

Roberto Julio Ildarraz

Promoción 105 CMN

LE 4.159.044

Gabo inclusivo

La ventaja que tiene el idioma inglés es que existe lo que se llama el "common gender": si uno dice, por ejemplo, "children", se sabe que abarca "niños y niñas" y si uno ve un cartel que dice "passengers", se supone que esa palabra se refiere a todos los pasajeros que abordan un tren o un avión (hombres, mujeres, travestis, trans). Días atrás escuché el discurso de un funcionario (no importa el nombre) que se me hizo tedioso. Dijo al principio "todos, todas y todes" y luego repitió esas palabras varias veces (además de muchas otras con terminación masculina y femenina). Evidentemente imita a una funcionaria (cuyo nombre es irrelevante) en ese manejo del idioma y hasta en algunos otros detalles, como hacer una pausa luego de un párrafo y empezar el párrafo siguiente con la frase: "Y la verdad es que...".

Creo que si se adopta el lenguaje inclusivo y se reedita, por ejemplo, la novela Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, con la cantidad de veces que aparecen en esa novela las palabras "niños" y "gitanos", si en una reedición con "lenguaje inclusivo" esas palabras se las reemplaza por "niños y niñas" y "gitanos y gitanas" (además de "gallos y gallinas, cerdos y cerdas", "chivos y chivas", adaptando las que emplea el escritor en el texto original), esa novela necesitaría el agregado adicional de unas 150 páginas, y (al igual que esos discursos a los que me refiero) resultaría tediosa. ¿No les parece?

Raúl H. Álvarez

DNI 7.619.244

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