De los lectores: cartas & e-mails

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22 de noviembre de 2020  • 00:16

Carta de la semana

Grooming educativo

Se escucha con insistencia por radio una campaña financiada por Presidencia de la Nación destinada a combatir el grooming, o sea, el abuso de los niños por parte de personajes deleznables que aprovechan las redes sociales para abusarse de los menores. Me pregunto si no es mucho peor el abuso de los niños por parte del Gobierno, cuando desde el poder se promueve el adoctrinamiento en las escuelas de los jóvenes, para convertirlos en militantes, aprovechando su inocencia para inocularles la imposibilidad de pensar lógica y libremente.

Del mismo modo que el terrorismo es condenable ejerza quien lo ejerza, los abusadores no dejan de ser perversos por cobrar su sueldo del Estado.

Miguel Gutiérrez Trapani

migutra@gmail.com

Festejo en el Titanic

Nació la nueva grieta. Ahora es ricos vs. pobres. Las familias de los actuales ricos en su mayoría alguna vez fueron pobres, pero se sacrificaban con el horizonte de mejorar el futuro de sus hijos. En mi caso, de bisabuelos inmigrantes, llevó cuatro generaciones tener el primer universitario. Hoy toda mi generación familiar posterior es universitaria. Los actuales pobres, ¿tienen ese horizonte? ¿Tienen ganas de estudiar y capacitarse en algo para mejorar? ¿Tienen alguna idea de hacer un sacrificio? ¿Planificar mejor su futuro familiar? ¿O el horizonte es cuántas cervezas podré tomar este fin de semana? Generar riqueza lleva décadas de sacrificio, esfuerzo, capacitación, educación, y además tomar buenas decisiones. Difícil que sigan estos principios en un país donde su máximo dirigente descree de la meritocracia. La otra lleva poco tiempo de todo lo contrario. Y crece más rápido. La igualdad de oportunidades es posible. Para eso tiene que estar el Estado. La ignorancia es la madre de nuestros problemas, y no es solo patrimonio de los pobres. Y como dijo Karl Popper: "La verdadera ignorancia no es la falta de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos".

Quienes aplaudían la media sanción de la ley del impuesto a la riqueza parecían quienes festejaban estar ganando al póquer en el Titanic.

Mario Marincovich

DNI 12.549.416

Sensación

Señor Presidente, en referencia al generoso aumento que nos otorgó a los jubilados, tengo la sensación de que nos usa como fusible a sus pésimas políticas económicas. Como servidor público que se debe a los ciudadanos, le pediría que, cara a cara, mirándome a los ojos, cuando le mencione que tengo esa sensación no me recomiende ver a un psicólogo.

Alejandro M. Orloff

aleorloff@yahoo.com.ar

Voz de la conciencia

Señores legisladores: mucho se habló y se habló durante años de la defensa de los derechos humanos. Hoy les pedimos que legislen a favor de los derechos humanos. Y el principal derecho, sin el cual de nada sirven los otros, es el derecho a la vida. En el aborto, o en la interrupción voluntaria del embarazo -como quiera que se lo llame-, hay algo que es seguro, y es que una vida se mata: la vida que está en el seno materno. Hoy le toca a cada uno de ustedes una parte en la responsabilidad de decidir si se va a autorizar que se destruya la vida en el seno materno o si se va a defenderla. Entonces, nos preguntamos: ¿qué puede haber hecho de malo ese ser indefenso e inocente que se encuentra en el seno materno que justifique la posibilidad de condenarlo a muerte? ¿Quiénes somos nosotros para negarle el derecho humano a la vida? Les pedimos, señores legisladores, que no se dejen influenciar por mezquinas presiones, por argumentos superficiales o mendaces. Deténganse hoy a escuchar, cada uno, la voz de su propia conciencia. No sea que la escuchen mañana, cuando sea demasiado tarde, el mal ya esté hecho y los vanos argumentos y el aplauso de los partidarios no puedan ocultar el tendal de vidas inocentes que quedarán truncadas, tras una decisión injusta. Doblemente injusta, ya que los principales afectados, los niños por nacer, no tienen la posibilidad de defenderse.

Etel Caimi

DNI 11.120.222

Tristeza

Tristeza. Eso es lo que produce ver a todos nuestros representantes dedicar su tiempo y esfuerzo a generar nuevos impuestos para que puedan seguir gastando en estructuras inútiles.

Guillermo Fasano

guillermofasano@gmail.com

Falta de coraje

Los medios de comunicación en todas sus formas expresan con claridad la patología que sufre la República y que se resume en el siguiente pensamiento: no se puede gastar más de lo que se gana y si se exige más de la cuenta al que produce, se corre el riesgo de que produzca menos, deje de producir o se vaya a producir a otra parte. Uno se pregunta entonces cuál es la herramienta para curar esa patología; también los medios informan de muchísimas. Pero hay un elemento que no se exterioriza en forma y que torna viables o eficaces esos remedios: el coraje, entendiendo por tal el valor y la decisión para acometer una acción.

Las primeras medidas que apuntan al deseado equilibrio fiscal no son precisamente corajudas: un cambio en la fórmula de actualización de las jubilaciones, sector que no tiene ningún recurso para obtener el reconocimiento de sus derechos, y que se traduce en una merma en los beneficios de los jubilados, es lo opuesto al coraje; postergar la debida remuneración a los trabajadores de la salud, que sus deberes frente a la emergencia los limita en sus reclamos, también es lo opuesto al coraje. No se advierte valor para enfrentar las verdaderas causas de la patología: vaya como ejemplo la de un gasto público insostenible, un régimen laboral imposible de afrontar y que genera un trabajo marginal de una magnitud asombrosa, por citar algunos ejemplos. Se necesita coraje para tomar las medidas genuinas que nos curen de la patología que desde hace más de 70 años ha llevado a la República Argentina de ser uno de los países más ricos de mundo a la vereda opuesta. Estamos cada vez más pobres y, en tanto, quienes voluntariamente han asumido la conducción de la República demuestran no estar dispuestos al coraje.

Juan Pablo Chevallier-Boutell

jcheva1001@gmail.com

Tierra hay una sola

La pretensión de aislamiento eterno debido a la pandemia que estamos viviendo, en las sociedades urbanas, provinciales o nacionales, nos debería dejar en claro que es imposible, porque la Tierra es una sola y no somos compartimentos estancos. Ojalá esto que estamos pasando nos permita entender, nos miremos como parte y no como espectadores o meros usuarios de ella. A veces creo que nos asemejamos a alguien que pretende llenar con agua una huevera de cartón, tratando de evitar que se mezclen un espacio con otro. A la larga el nivel del líquido será uno solo; es cuestión de tiempo.

Alejandro M. Bartolomé

ambartolome@grupobart.com

Patio de los Lecheros

Vivo en el Barrio de Flores y tengo cerca el Patio de los Lecheros, que es un espacio abierto que podríamos visitar muchos vecinos de la zona para comer al aire libre. El patio de comidas está cerrado y no sabíamos qué pasaba, hasta que esta semana vi unos carteles. El lugar había sido inaugurado por el gobierno de la ciudad, pero es otorgado en concesión. Los socios lo mantienen cerrado, mientras 150 empleados están sin trabajar y no les pagaron indemnización. Sería bueno que algún sector del gobierno porteño nos ayudara a recuperarlo y que a los empleados que quieren trabajar o les devuelvan su empleo u obliguen a quienes corresponda a que paguen las indemnizaciones.

Rosana J. Furrer

rosanafurrer@gmail.com

Apertura del Rosedal

Semanas atrás recibí con entusiasmo la noticia de la reapertura del Rosedal de Palermo, paseo que disfruto desde hace muchos años y al que concurro habitualmente para realizar actividad física, principalmente correr. Sin embargo, existen dos impedimentos que limitan gravemente el uso de ese espacio. En primer lugar, los baños no están habilitados. Segundo, la calle de acceso -Presidente Montt-, donde siempre se autorizó el estacionamiento de automóviles a 45°, ha sido cerrada, y se ha bloqueado el ingreso sin razón que lo justifique, sobre todo si consideramos que de 7 a 21 el estacionamiento está prohibido tanto en la Avenida del Libertador como en la avenida Sarmiento, por lo que no se puede llegar en automóvil. Por ello, pido a las autoridades que corrijan estas deficiencias, lo cual permitirá el adecuado disfrute de tan emblemático lugar.

Raúl Álvaro Landini

landiniabogados@gmail.com

En la red

Coronavirus: la Ciudad ratificó que las clases presenciales comenzarán el 17 de febrero

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"Que los chicos envíen trabajos online no significa que aprendan ni que adquieran capacidades. Aun con el mayor esfuerzo y dedicación, la virtualidad nunca reemplazará a la presencialidad. De a poco, y con todos los protocolos todos tienen que volver a la presencialidad"- Daniel Fernández

"Ojalá se extendiera a nivel nacional; es una vergüenza que los chicos sigan sin clases"- Loredana Astray

"Este hombre [Fernán Quirós], que se ha movido con total humildad, sabiduría y enorme paciencia, ha sido la persona más incansable, coherente y confiable a la hora de trabajar para contener esta pandemia. Ojalá hubiera en el país 200 funcionarios como él"- Delia Oieni

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