De los lectores: cartas & e-mails

(0)
20 de diciembre de 2020  • 00:21

Carta de la semana

Probemos con la educación

A pesar de las maratónicas sesiones por la legislación sobre el aborto, de los argumentos en favor y en contra y las modificaciones previstas, la ley que eventualmente surja será defectuosa. Esencialmente ataca las consecuencias y no las causas. Deben entender dónde está la raíz del problema. Es antes y no después. Es comprender cómo se acciona el matafuegos y no cómo se apaga un incendio.

Dijo Derek Bok, quien fue presidente de la Universidad de Harvard: si piensan que la educación es cara, prueben con la ignorancia. Y en la Argentina hace mucho tiempo que estamos probando.

Guillermo Beccari

guillermobeccari@yahoo.com.ar

Agobio

Hace ya casi un año todo es desconcierto, inseguridades, relato, falsas noticias. Nosotros, los ciudadanos de a pie, no sabemos a qué atenernos. El presidente Alberto Fernández dice que la vacuna ya está y en diciembre seremos 300.000 los primeros vacunados, y el ministro de Salud, Ginés González García, dice que ni siquiera hay contrato firmado. Relato burdo, inconsistente, nos siguen engañando. Señor Presidente, ¿usted manda u obedece? ¿Ejecuta o cumple? ¿Pone ministros o se los ponen? ¿Habla con la verdad o nos seguirá mintiendo? ¿Usted es el presidente o simplemente simula serlo?

Basta, estamos agobiados.

Oscar Magnífico

DNI 11.106.081

Vivillos

El país está hoy entre los peores del mundo, por su enorme deuda, su récord de inflación y desocupación, su falta de productividad e inversiones, su ausencia de desarrollo hacia la modernidad, su pobreza cada día mayor -que ya supera el 50%-, su abandono de la educación y la cultura, la preferencia de la "seguridad" oficial por los delincuentes y criminales en lugar de las víctimas, y por los indios mapuches invasores y dañinos, etcétera. Esto ya viene de hace tiempo, de gobiernos izquierdosos que abrieron la famosa "grieta" y terminaron abandonando el poder cuando se les hizo inmanejable; seguidos de campeones del robo y la corrupción que nunca la Justicia terminó de condenar; y luego de incapaces de buenos modales que no mejoraron nada, empeoraron todo y nos dejaron endeudados hasta las orejas; el fracaso de estos se demostró dramáticamente con el retorno de los corruptos, ladrones y demagogos anteriores.

Pero toda, toda nuestra desgracia radica en que los dirigentes de esta "democracia" no son estadistas capacitados y honestos que sirven al Estado, sino vivillos que la juegan de políticos para alimentarse y vivir de él todos los años que puedan. Y, para peor, los vota un pueblo que ha perdido su capacidad de votar razonablemente y se deja llevar por la más sucia de las demagogias.

Jorge Joaquín Martínez

jorgejoaquinmartinez@gmail.com

Paradoja

¡Qué paradoja! El 29 de diciembre, cuatro días después de que en el mundo entero se celebre el nacimiento que cambió la historia, el Congreso, en nuestro país, va a tratar la ley del aborto. Qué paradoja también que un presidente que durante la cuarentena se mostró como el adalid de la vida, justo en este momento, apure esta ley con un tratamiento exprés. Todos sabemos que en esta época del año hay mucha sensibilidad en la gente. En estos días se reviven muchas cosas, buenas y malas. Lamentablemente, este nefasto 2020 no nos deja nada bueno. Muchos han perdido familiares, sin siquiera poder despedirse, muchos han tenido pérdidas económicas irreparables, otros tantos han quedado con trastornos psicológicos severos. No podemos darnos un abrazo y hasta nos dicen cuántas personas pueden reunirse por familia. Fin de año complicado, atípico y muy triste. Es el momento más inoportuno, porque no se va a tratar un impuesto o algún presupuesto. Se va a debatir sobre lo más sagrado que tenemos, el derecho a la vida. ¿Por qué ese apuro? ¿Por qué ahora? ¿Qué hay detrás de esto? Lamentable decisión, Presidente. Piden aborto libre sin pensar que eso no existe, porque hay uno que no puede elegir, por lo tanto nunca va a ser libre.

Son 73 senadores que van a tener la enorme responsabilidad de decidir quién tiene derecho a vivir y quién no. Es insólito, incomprensible, pero es así. A los que todavía no tomaron una decisión, sería bueno recordarles las palabras de ese ser extraordinario (hoy santa) que fue Teresa de Calcuta: "El aborto es una decisión tan miserable que un niño debe morir para que tu puedas vivir como deseas".

En defensa y en nombre de esos miles de inocentes que no tienen voz, señores legisladores, les pedimos por favor que legislen por la vida, por la vida de los dos.

María Laura Gutiérrez

mlgutierrezdea@hotmail.com

Sobre el lawfare

Los funcionarios de relaciones públicas del albercristinismo tienen una ardua tarea para encontrar formas de decir lo que hay que ocultar. Así, por ejemplo, el ajuste se transforma en "reacomodamiento de valores", las modificaciones a leyes promovidas por un sector del mismo gobierno por otro sector son "las lógicas divergencias en una coalición", etcétera. No hace mucho tiempo han introducido la palabra lawfare (algo así como guerra judicial) para usarla como una especie de tapón para cubrir todas las acusaciones de corrupción que pesan sobre miembros actuales y pasados del Gobierno.

Pero una palabra no oculta lo evidente. Hace algunos años, cuando alguien era acusado públicamente de un hecho de corrupción, se apresuraba a publicar las razones por las que la acusación era errónea, con datos y pruebas concluyentes, para salvar su honorabilidad. Hoy se limita a atribuir las acusaciones al lawfare y a impugnar, perseguir y desacreditar a los fiscales o jueces que los acusan. La honorabilidad no importa, aunque todo el mundo sepa que las imputaciones son verdaderas. Hay una vicepresidenta que no puede dar una conferencia de prensa abierta al periodismo porque no podría responder preguntas simples, como la que le hicieron en Estados Unidos en la única conferencia que no pudo evitar y que respondió algo casi risible: que su abundante patrimonio se debía a que había sido una "abogada exitosa". No hay lawfare que cubra la confesión de un exjuez de la Nación que admitió que fue "acogotado" para sobreseer al matrimonio presidencial de la acusación de enriquecimiento ilícito, delito corroborado por el mismo contador que preparó las presentaciones falsas. Un exvicepresidente se queja de que el Ejecutivo no hizo nada para reparar las consecuencias del lawfare que según él lo acosa (olvidando de paso la división de poderes); ese exfuncionario fue condenado no por uno o dos, sino por quince jueces, incluida la Corte Suprema.

¡Basta de eufemismos y lawfare! Si se llamase a las cosas por su nombre (ajuste, anarquía, corrupción), tendríamos alguna posibilidad de recuperar algo de respeto.

Héctor Pastorino

pastorino.hector1@gmail.com

Elección de jueces

La sugerencia de la vicepresidenta de elegir a los jueces por el voto popular es por lo menos desafortunada. Es como si se quisiera elegir de ese método al jefe de cirugía cardíaca o de neurocirugía de un hospital, o al jefe de una gran obra de ingeniería. Los ejemplos sobran, por eso el único método de elección es el del mérito, tan injustamente denostado en estos tiempos, y el de la experiencia. Y que los postulantes sean aprobados por sus pares, con la capacidad para elaborar y decidir una elección justa.

Alberto Rodríguez Coronel

LE 4.099.231

Paseo en Palermo

Es para los porteños, luego de tanto encierro, un gran placer poder visitar el encantador Jardín Japonés en Palermo, con entrada gratuita para personas mayores; un verdadero regalo de la comunidad japonesa de la Argentina que debemos agradecer. Y también es una gran satisfacción caminar por el hermoso Rosedal y por los jardines y la zona del lago. Pero en este último caso solamente pudimos hacerlo una vez pues tanto mi esposa como yo somos personas mayores y necesitamos del automóvil para cruzar la ciudad. Así que una tarde tuvimos la suerte de poder estacionar en el muy reducido espacio que está detrás de alguna de sus entradas, hoy lamentablemente cerradas. Hemos visto muchos jóvenes y niños andando en bicicletas, patinetas, corriendo y haciendo gimnasia. Lamentablemente, aunque intentamos varias veces más poder disfrutar de ese paseo junto a los jóvenes, jamás volvimos a encontrar un hueco para estacionar en el reducidísimo espacio de las entradas. Parece que los adultos mayores tenemos el ingreso prohibido a ese paseo por nuestra necesidad de movernos en automóvil para llegar hasta allí. Nos preguntamos si no sería posible habilitar una mano de la Avenida del Libertador para estacionamiento, pues es allí una avenida muy ancha en la que no se molesta al tránsito para nada. O hacer una entrada especial, debidamente señalada, para que los adultos mayores podamos ingresar a la zona del lago como siempre ha sido en el pasado.

Oscar Bonello

DNI 4.312.922

En la red

El Gobierno difundió un protocolo de coronavirus para las fiestas de Navidad y Año Nuevo

Facebook

  • "¿Es joda? ¿El Gobierno sabe cómo se está viajando en los transportes públicos?" - Verónica Santos
  • "Obviamente no se va a cumplir luego de lo que sucedió en el funeral de Maradona; ni el Presidente cumplió con los protocolos" - Tati Osorio
  • "¡Los que tienen que dar el ejemplo... no lo dan!" - Mónica García
  • "Un gobierno sin rumbo, sin conducción" - Gabriel Ghirardotti

Los textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.ar o a la dirección: Av. del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA) Buenos Aires, Argentina

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.