De los lectores: cartas & e-mails

Flexibilizar; El Estado somos todos; Trabajo silencioso; Huele a impunidad; Excesos autoritarios
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29 de mayo de 2020  

Flexibilizar

Cada vez que salgo de mi casa para ir al supermercado o a la farmacia veo una dinámica, un tráfico y una actividad quizás algo (pero no mucho) menos intensos que los de un día laborable cualquiera. Ya sea porque las autoridades no se esfuerzan demasiado en hacerla cumplir o porque los ciudadanos se niegan a someterse a ella de un modo estricto, lo cierto es que la cuarentena ya no lo es. Para no ir a un divorcio mayor entre la realidad y el "relato", sería conveniente estudiar formas inteligentes de flexibilización que permitan reactivar cuanto antes la economía, aceptar la actividad actualmente existente, y concentrar los esfuerzos y los cuidados en las poblaciones más vulnerables.

Fernando Díaz Gallinal

DNI 92.781.861

El Estado somos todos

Algunos han criticado a determinadas empresas por solicitar el beneficio del salario complementario, comprendido en el ATP, de acuerdo con lo establecido por el Estado nacional. Pero las beneficiarias directas no fueron las empresas, sino sus empleados. Las compañías gestionaron el beneficio en nuestro nombre, fueron nuestras intermediarias. La abrumadora mayoría de ellas, grandes o pequeñas, lo hicieron ante la caída abrupta de la actividad, que sobrevino como consecuencia de la pandemia. Lo hicieron -me consta- ante el riesgo de que los menguados ingresos no fueran suficientes para cubrir los salarios, y tuvieran que recurrir a medidas más drásticas, como sucedió en otros países. Sin ir más lejos, en otras épocas lejanas de la Argentina, se hubieran rebajado salarios sin contemplación; se hubiera suspendido en masa o, directamente, despedido a mansalva, y a otra cosa. Pero incluso ese último recurso está prohibido por decreto. Los que hoy se ensañan con las empresas por solicitar el ATP hubiesen criticado los despidos por inhumanos. Podemos discutir la existencia del Estado, pero, en tanto exista bajo la forma que adopta hoy en nuestro país, financiado por todos nosotros -empleadores, empleados, autónomos, monotributistas y consumidores-, su razón de ser es administrar los recursos que le suministramos como contribuyentes, en función de las necesidades y las circunstancias que se van presentando, incluida una pandemia intempestiva. La enorme mayoría de las veces nos toca poner y, otras, recibir un poco más de la cuenta. Son las reglas del juego. Todos, incluidos los que cuestionan al Estado y el ATP, reciben "asistencia" en menor o mayor medida, a través de distintos mecanismos, como créditos a tasas subsidiadas, reintegros varios, subsidios a la energía y la educación, congelamiento de precios, emergencias agropecuarias y tantos otros recursos. No debemos ser hipócritas, mucho menos cínicos. Es lo que establece el contrato social y esa creación a la que llamamos Estado, al que cada uno de nosotros adhiere explícita o implícitamente, y del que todos nos beneficiamos, aunque no siempre estemos dispuestos a aceptarlo.

Sebastián Dates

Adscripto a la Presidencia de la Sociedad Rural Argentina

DNI 23.248.385

Trabajo silencioso

¿Quién dijo que todo está perdido? Y vinieron a entregar su corazón? Miles de miles de argentinos a lo largo y ancho del país están colaborando de alguna manera para mitigar el hambre y la desazón de nuestro pueblo. Conozco organizaciones, parroquias, entidades benéficas y privados que están cocinando viandas que luego se reparten con los debidos recaudos. También llenando bolsas con alimentos para acercar a los necesitados. Y agregan cartas y mensajes de aliento en esas bolsas o viandas. Manos silenciosas de las que pocos hablan. Y hay otros cientos de miles y miles de argentinos que ruegan, imploran para poder volver a trabajar y así poder llevar el pan a sus mesas.

Qué lindo saber, en el país de los planes y las dádivas, que haya tanta gente que quiere trabajar y otro tanto que está ayudando al prójimo.

¡Vamos, Argentina! No todo está perdido.

Denise N. Gallagher

denisepgallagher@hotmail.com

Huele a impunidad

Hice el secundario (hace ya muchos años) en la Escuela Nacional de Comercio de San Isidro, que al cabo de cinco años otorgaba el título de perito mercantil. Recuerdo que una de las materias era Instrucción Cívica, por la cual aprendí que existen tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, este último independiente de los dos anteriores. Lamentablemente en la práctica esto no se está cumpliendo, al estar muy politizado. Con razón se lo critica por la lentitud en el tratamiento de distintas causas, y también -lo que es más grave- de corrupto y parcial. No faltan razones. El ejemplo más evidente es el tiempo que lleva sin tratar las numerosas y graves causas que enfrenta la actual vicepresidenta, que incluso llegó a maltratar e insolentarse con los jueces la última vez que fue citada, llamando la atención la pasividad de los magistrados. Se está gestando una "reforma" en el Poder Judicial. Esto huele a impunidad en todas sus causas. Es hora de que la oposición se ponga firme y tome cartas en este asunto. El 48% que no votó al Gobierno también tiene que hacerse oír.

Alberto Azar

DNI 5.563.674

Excesos autoritarios

Vaya mi solidaridad con el señor Juan Sola con relación a las circunstancias -inadmisibles en un Estado de Derecho- vividas por su esposa durante un control policial abusivo en Palermo, cuando se dirigía a una consulta médica, según expuso en su carta. No creo, como el señor Sola recomienda, que se necesite solo una instrucción muy precisa por parte del gobierno de la ciudad a su policía, sino el tratamiento individual de la conducta del agente en cuestión. Por más que se den todas las recomendaciones que correspondan, la idoneidad de este agente debería ser motivo de análisis. Apelar a la responsabilidad de cada individuo, en estas circunstancias por las que pasamos, debería ser la instrucción más recomendable de las autoridades del país, para evitar excesos.

Ricardo Bordman

DNI 4.300.748

En la Red

Coronavirus en la Argentina: prevén multas de hasta 17.000 pesos para quienes discriminen a los trabajadores de la salud

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  • "La adopción de los principios éticos y morales no se instala con la aplicación de sanciones (multas); se necesita más educación" - Fernando de Blas
  • "Se merecen multas mucho más altas" - Estela Angeletti

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