De los lectores: cartas & mails

Debate; Mal estacionado; La OMS y Taiwán; Primer paso; Los 10 puntos; El "partido del bien"; Disculpas; Inmigrantes
(0)
11 de mayo de 2019  

Debate

Coincido con la presidenta de la Fundación El Libro cuando elogia el debate. Debate implica libertad de pensamiento, libertad de expresión, libertad para disentir. Lástima que el disenso se expresó el jueves pasado en el acto de Cristina Kirchner en la Feria a través del silencio o de silbidos y abucheos. Lástima que hoy no se hable de libros, sino del "libro".

Beatriz Aloé

DNI 10.249.956

Mal estacionado

Respecto del ataque sufrido por el funcionario Miguel Yadón y el diputado Héctor Olivares, ¿cómo es posible que un auto mal estacionado con ocupantes durante media hora sobre la mano izquierda de la avenida Rivadavia, en la Plaza del Congreso, detrás de un micro también mal estacionado, no haya sido advertido o investigado por la Policía de la Ciudad?

Alberto L. Zuppi

DNI 39.470.825

La OMS y Taiwán

¿Soberanía a cambio de la salud? Intentar forzar una respuesta positiva a este dilema, en el siglo XXI, merecería al menos ser juzgada de temeraria sinrazón. Siendo que el goce de la salud es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, según reza la propia Constitución de la OMS, impedir la presencia de Taiwán como observador de la OMS en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, del 20 al 28 de mayo, en Ginebra, es condenar al ostracismo sanitario a sus 23 millones de habitantes. Frente a la apertura cada vez mayor de fronteras y la ubicación de Taiwán en el centro neurálgico del Indo-Pacífico, esa seria contradicción pone en gravísimo riesgo a toda la comunidad internacional. Las epidemias no saben de fronteras, y menos de manipulaciones políticas mezquinas. China nunca ha tenido jurisdicción sobre Taiwán, la salud del pueblo taiwanés no le compete. Esta responsabilidad la asume el gobierno de Taiwán, realidad que nadie puede negar. Tampoco se puede obviar, ni mucho menos desmerecer, la asistencia sanitaria internacional que Taiwán presta donde haga falta, la ayuda tecnológica que puede brindar al mundo, su importante experiencia en la respuesta de emergencias y catástrofes o la capacidad de prevención de enfermedades demostrada. Excluir a Taiwán en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, sin siquiera permitir la acreditación de sus periodistas, equivale a priorizar viles consideraciones políticas por sobre la salud global.

La OMS no puede ser manipulada ni sus declaraciones meros dichos, vacíos de contenido. De igual modo, la salud de los 23 millones de habitantes de Taiwán no es negociable.

Emb. Antonio C. T. Hsieh

Director general de la Oficina Comercial y Cultural de Taipei en la Argentina

Primer paso

Leyendo la carta "Verdadero riesgo país", de Manuel Álvarez Trongé, publicada el martes pasado, creo que el Gobierno ha dado un paso importante para estabilizar el país. No hay dudas que hay áreas importantes para mejorar (educación, combate a la pobreza, etc.). Y que es un buen comienzo establecer un acuerdo político para que, de una vez por todas, se establezcan pautas que no se deben cambiar cada vez que hay elecciones. Obviamente que es perfectible, y para ello habría que mirar lo que se han hecho en otras latitudes. Pondría como ejemplo la Comunidad Europea; durante años no había solo grietas como aquí, en el siglo pasado cada 20 o 30 años se llegaba a una guerra. Con el acuerdo de seis países fundadores de la Comunidad Europea llegó a la estabilidad y bienestar de los ciudadanos. Esta comunidad se inició con un acuerdo de libertad democrática, libre traslado de productos sin aduana, seguridad economía y justicia. Los gobiernos cambiarán, pero las pautas acordadas quedan firmes. Una vez que esto se cumple se logran mejoras en educación, combate a la pobreza y otras necesidades que con el correr de los tiempos van cambiando.

En los 12 años de la gestión anterior en el país lo único que vimos fue un sistema de clientelismo y corrupción entre gobierno, justicia, empresarios, sindicatos etc. que nos ha llevado a la situación actual. Establecer un borrador de principios de manera institucional, "no electoral", es entonces un buen comienzo.

Juan Ruffini

DNI 93.307.606

Los 10 puntos

Casi 20 años después de la "Mesa de diálogo argentino", el Presidente lanzó sus 10 puntos, algunos de los cuales también estaban presentes en aquella convocatoria de 2001. Los dirigentes argentinos, a diferencia de los emigrados que regresaron a Francia luego de la revolución, "todo olvidaron, nada aprendieron".

Hugo Perini

DNI 10.224.705

El "partido del bien"

En la columna de opinión del periodista Jorge Sigal, exsecretario de medios públicos del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, acomete sin complejos un tema tan escasamente analizado como apasionante. "Almas bellas que militan con fervor en el "partido del bien" es su título, y allí desenmascara al espía soviético Willi Münzemberg, lanzado en tiempos de Stalin por todo el mundo a la caza del ego de los intelectuales. Para adscribirlos al ideario de sus empleadores Sigal nos explica cuándo y cómo nació este "dogma de fe" por el cual, en el mundillo de la cultura, la izquierda representa el bien, aunque implique irracionalidad y totalitarismo mientras el liberalismo, en cambio, es el mal, inmotivadamente identificado con la derecha. Una construcción teórica caprichosa del pensamiento "progresista". El aluvión tecnológico que nos desborda ha tornado imposible razonar con la hegemonía cultural de la izquierda, porque tiene un sustrato religioso y un trasfondo de fe. Sus predicadores difunden ese evangelio desde los "mass media" y las redes sociales son los confesionarios donde la gente cuenta su vida privada y hasta la ilustra con fotografías asumiendo el riesgo, si se aparta de los mandamientos de ese nuevo credo, de que al día siguiente se "viralice" la etiqueta "lo destrozaron". Lo "políticamente correcto", una de sus más audaces creaciones, es un conjunto de dogmas que exigen profesión de fe para todo aquel que no desee ser tachado de "facho" o "neoliberal", que es como ahora se denomina a los que en tiempo de la Inquisición simplemente eran "herejes". A aquellos los consumía el fuego de la hoguera, a estos el fuego de la descalificación pública.

La sumisión acrítica e inquebrantable a esa parodia de progresismo, a sus paradigmas ideológicos y morales es el peaje insoslayable a pagar para transmitir a la sociedad cualquier contenido intelectual sin caer en la ignominia y conservar un mínimo de prestigio social. En un tiempo donde la religión es tomada con el toque "light" del relativismo dudo que haya muchos valientes que se animen a incumplir los mandamientos de lo "políticamente correcto". Sus encíclicas son las encuestas y la santa madre iglesia, que acoge a los fieles y envía a misionar a sacerdotes y oficiantes; es el aparato propagandístico internacional de la izquierda cuya hegemonía cultural y su reinado sobre la opinión pública son evidentes hasta para el más ciego entre los ciegos. Este "soft power" constituye el patrimonio inmaterial más valioso de ese sector de la sociedad que ha logrado la ventaja de autopresentarse cabalgando sobre un fingido "progresismo" que en realidad no es tal. Se trata, en suma, de evangelizar extendiendo su predominio estructural, petrificando categorías intocables, desde aquellas que el escritor español José Manuel de Prada llama "derechos de bragueta" hasta las más caricaturescas tonterías, como esa del "lenguaje inclusivo".

Esas necedades pasan así a integrar el "progreso de la humanidad", de modo tal que no resulta aceptable poner en valor otra visión de la sociedad sin el visado de su complacencia que no se extiende más allá de la visión sectaria de su propio ombligo.

Germán Moldes

DNI 4.557.238

Disculpas

En respuesta a la carta de lectores suscripta por Juan Ignacio y Juan Segundo de Anchorena, publicada el 9 de mayo, ofrezco a la familia Anchorena mis disculpas por las declaraciones que efectué el 25 de abril último, en el marco de una actividad organizada en Córdoba por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios -institución que me ha honrado al elegirme como vicepresidente-. En dicha ocasión, al referirme al dispendio de importantes fortunas, equivocadamente -y en línea con una concepción instalada en diversos sectores de la sociedad- cité como ejemplo a los Anchorena. Mis palabras, aunque erróneas en el ejemplo elegido, en modo alguno quisieron ser ofensivas. Por el contrario, buscaban ser una exhortación para que nuestro querido país, dejando atrás un triste derrotero de cortoplacismo, ingrese de una vez por todas en la senda del esfuerzo y la ética que nos permitan alcanzar el progreso económico y social, objetivo seguramente compartido por la familia Anchorena.

La carta a la que hice mención me motiva a rectificarme públicamente y a solicitar las correspondientes disculpas, en nombre propio y en el de la prestigiosa entidad que represento.

Guillermo Dietrich (padre)

DNI 8.242.718

Inmigrantes

Se ha anunciado que el país recibiría cien mil ciudadanos venezolanos más. Cabe preguntarse si existen nuevos puestos de trabajo para ellos o si los inmigrantes reemplazarán a ciudadanos argentinos. Llegó la hora de considerar si la política de inmigración libre de nuestro país se corresponde con el nivel de pobreza y de recesión en que nos encontramos, o si debiéramos adoptar las políticas de inmigración de democracias avanzadas como Australia o Canadá.

Una forma alternativa de ayudar a quienes deben salir de Venezuela es la de sumar recursos a los campos de refugiados en Brasil y Colombia.

Ricardo Bisso

bisso4321@gmail.com

En la red

El acto de Cristina Kirchner en la Feria del Libro

Facebook

  • "Nombrar a Ber Gelbard y omitir su consecuencia, el Rodrigazo, es mentir" - Pedro Hernán Tonon
  • "... no es Cristina, es un "personaje" para la ocasión" - Aurora Suárez
  • "Un nuevo contrato social en que la Justicia funcione y pague por todo lo que hizo... " - Viviana Abiotti

Los textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.ar o a la dirección: Av. del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA) Buenos Aires, Argentina

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.