De los lectores: cartas & mails

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4 de agosto de 2019  

Carta de la semana

Unidad en la diversidad

Autos que crecen de semillas, bifes de carne hechos a partir de células animales, enviar mensajes desde el cerebro al celular. Esto es futuro. Pero la polarización ideológica, la crisis del Estado-nación son problemáticas que acompañan a ese futuro delirante. Más de un centenar de jóvenes talentosos de 25 países se reunieron recientemente en Buenos Aires para discutir sobre estos desafíos. Como licenciada en Historia, de 23 años, tuve la suerte de participar de ese encuentro, el South American Business Forum (SABF). Allí, esos jóvenes, mezclando matemática y diplomacia, ingeniería y psicología, llegaron a las siguientes conclusiones: el futuro cercano nos pide convertirnos en ciudadanos activos, tomando decisiones políticas con la misma preocupación con que decidimos asuntos personales. El consenso solo se logra a través de la tolerancia, no con la unanimidad de pensamiento. De nada vale intentar que todos opinemos lo mismo, porque una democracia saludable necesita la convivencia de posturas diferentes. La unidad está en la diversidad. Consejo: lo que creemos que es verdad no lo es hasta que escuchemos tres o cuatro puntos de vista más.

Carla María Molteni

DNI 39.035.338

Libres

"Solo los pueblos educados son libres". Palabras proféticas de Onésimo Leguizamón (1839-1886), doctor en jurisprudencia, legislador, magistrado, miembro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ministro de Justicia e Instrucción Pública, catedrático de filosofía y de derecho internacional, diplomático, periodista, propulsor en 1884 de la ley 1420, de educación laica. Una escuela de la ciudad de Buenos Aires, con justicia, lleva su nombre.

Carlos Dellepiane

cdellepiane@gmail.com

Disfraz

Resulta claro que al kirchnerismo le encanta manipular la verdad. Su mismo nombre (Frente para Todos) es el primer anzuelo para pescar incautos que crean que buscarán acuerdos con los que no piensan como ellos, respetarán las instituciones y la independencia de los jueces. Todos sabemos, porque ya nos han gobernado muchos años, que nada de esto ocurrirá. Seguirán mintiendo como siempre lo han hecho, con estadísticas y hechos maquillados de realidad. Como buenos populistas que son, los Fernández tratarán de llegar al gobierno y le dirán a la gente lo que quiere escuchar porque poseen la necesaria habilidad para llegar al dolor de los argentinos que sufren para ofrecerles el remedio para sus males. Remedios inútiles al fin. Acusarán de traidores a los que no piensen como ellos y ahondarán la grieta, esa que ellos mismos crearon , que devendrá en un verdadero abismo social. Todo esto forma parte de la genética del populismo autoritario que nos regalaron durante "la década ganada". Además, ¿qué podemos esperar de un candidato a presidente que resigna sus ideas por la posibilidad de ocupar el sillón de Rivadavia? No cabe duda de que "la política lo puede todo", en especial con los principios que hoy dicen defender y mañana relegan por un poco de poder. Es una triste realidad que una gran parte de la familia argentina está atravesando un momento muy, muy difícil. Pero mal, muy mal hablará de nuestra sociedad si en las próximas elecciones una gran mayoría no rechaza a estos dirigentes disfrazados de demócratas. Está en nosotros.

Matías Aníbal Rossi

matiasrossi2014@gmail.com

Hilacha

El principal desafío que enfrentamos es la unión de los ciudadanos, y los sucesivos gobiernos han fracasado. Una prueba más fue el acto efectuado en el aula magna de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Allí, el anuncio de Alberto Fernández de crear un Ministerio de Ciencia y Tecnología se vio opacado cuando identificó a una investigadora que no comparte sus ideas y por el comportamiento persecutorio, mordaz y cínico de parte de la concurrencia hacia los que no piensan igual. Siempre he pensado que nuestra sociedad tiene a priori un concepto favorable de los investigadores -la ciencia parece hacerlos buenos, distintos y superiores al resto de la sociedad- y estos han asimilado esas falsas nociones. Esto mostró la hilacha de algo que no nos merecemos.

Basilio Aristidis Kotsias

DNI 4.557.984

Control del mar

La Argentina ha definido su mar jurisdiccional, determinando las normas jurídicas que lo administran. Los jueces tienen la potestad de hacerlas cumplir con el apoyo de la policía marítima, sometiendo a los infractores a justo proceso, en el que siempre se debe priorizar la preservación de la vida. Es también necesario ejercer el control del mar. Para ello se cuenta con un sistema de defensa, que debe elaborar planes y desarrollar los medios necesarios para cumplirlos. En estos planes deben estar siempre definidas las reglas de empeña miento, que deben estar aprobados por el Congreso Nacional. Brasil tiene una ley que define lo que se denomina "mar de interés", que incluye el Atlántico Sur hasta la Antártida. Chile ha proclamado su mar presencial y Estados Unidos define como "su prioridad" donde haya un ciudadano o empresa en riesgo. Por el contrario, la Argentina no ha definido su mar de interés y ha soslayado sus objetivos estratégicos en la pesca y el petróleo. Por lo tanto, es válido que nuestros políticos no sepan qué hacer con la Armada Nacional, cuyo rol constitucional es defender los intereses nacionales en el mar, cuyo control impone actuar por debajo, en la superficie y en el aire, con capacidad de apoyar las operaciones propias sobre los objetivos estratégicos e impedir interferencias inteligentes de otros Estados. Es imprescindible un sistema de inteligencia que provea información y se pueda integrar en tiempo real para actuar oportunamente. Esta información es propia del sistema de defensa, mientras que la información policial debe ser pública, como lo impone el debido proceso y solo se restringe por mandato de un juez.

Cap. de navío (R.) Vicente Palumbo

DNI 8.347.679

Fernández y las Leliq

Los artículos de Constantino Hevia y Carlos Pagni en la edición del jueves pasado demuestran el final de la historia de la medida que propone Fernández respecto de las Leliq. Una posibilidad es que el Banco Central emita sin respaldo para cancelarlas y ese dinero, como no irá a plazos fijos porque los bancos no podrán pagar una tasa de interés que supere la inflación, irán a comprar dólares, con el consiguiente aumento de esta, hasta llegar a la híper. La otra alternativa es llegar a la híper más rápido, según pronostica Pagni: como el Banco Central no podrá pagar emitiendo, cancelará las Leliq con un bono de aceptación obligatoria. Los bancos se darán vuelta y devolverán los plazos fijos con bonos en los que nadie tiene confianza. En definitiva, nuevamente el Estado se quedará con nuestro dinero y los únicos beneficiados serán los bancos que suscriben las Leliq con nuestra plata. A los jubilados... nada, porque no habrá un peso para aumentarles. En definitiva, o Fernández es un nuevo "aprendiz de brujo" o es un vivo que solo acude a la demagogia preelectoral porque no podrá hacer lo que promete.

Enrique V. del Carril

DNI 7.593.338

La comunión

El lector Martini se queja de que no le dejaron comulgar en la mano en San Luis. La mano es una concesión, no deseada, pero tolerada por los papas desde Pablo VI. El obispo y el sacerdote (no la Conferencia Episcopal) tiene potestad de exigir la ley universal, que es comulgar en la boca (preferentemente de rodillas), tal como pidió la Inmaculada Madre en las actuales apariciones en Salta (mensajes aprobados por monseñor Blanchoud). Es la mejor forma de comulgar: a) por respeto y amor; b) por reducción de robos como el filmado en una misa del papa Francisco (bit.ly/2Yzn0Iq), y c) porque evita que Jesús caiga y sea pisoteado, ya que es dogma de fe, que está físicamente en cada partícula con apariencia de pan a simple vista. El 10/5/1992, en la parroquia Santa María, en avenida La Plata 286, CABA, las "miguitas" de medio milímetro se convirtieron en gotas de sangre. Para evitar perder partículas, la Iglesia (Misal Romano, etc.) exige que los sacerdotes se laven las manos antes de consagrar y después de distribuir, además de purificación de patenas y corporal. ¿Por qué no se exige lo mismo a los laicos? Estigmáticos como Luisa Piccarreta han ofrecido tremendos sufrimientos en reparación por esta negligencia. 1 Cor. 11,29: "Quien come... sin discernir el Cuerpo come... su propio castigo". Palabra de Dios.

Federico A. Nazar

f.nazar@gmail.com

Foto

Es la palabra "fin" de un libro. La última antes de cerrarlo y quedarnos a solas con los infinitos sentimientos que su lectura nos provocó. No es una palabra, es una foto, producto de una impecable edición fotográfica realizada por el señor Dante Cosenza, que unida al siempre creativo texto de Víctor Hugo Ghitta, nos dejó, como todas las mañanas, a merced de nuestras emociones.

Mariana Berisso

DNI 13.997.674

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