De los lectores: cartas & mails

Primero, la libertad; La Cámpora; Carta a Francisco; La reforma de 1994; Soluciones mágicas; Sabihondos; El escorpión y la rana; Acto espontáneo; Prepagas; La Amazonia
(0)
31 de agosto de 2019  

Primero, la libertad

Discrepo, aunque sea parcialmente, de la expresión "es la economía, estúpido", que circula actualmente en los ámbitos políticos para explicar que son siempre las cuestiones del bolsillo las que definen el resultado de una elección, en cualquier tiempo y lugar. Sin desdeñar en nada este razonamiento, es claro que una persona con mínimas convicciones democráticas y respeto por las leyes jamás consentiría con su voto la consagración de candidatos gravemente sospechados de haber violado nuestra ley fundamental y nuestra forma de convivencia.

En ese sentido, debemos ser, con nuestra conducta ciudadana, dignos depositarios del mensaje que en Chacabuco nos legara nuestro Libertador: "Seamos libres, que lo demás no importa nada".

Gustavo Saad

DNI 14.741.454

La Cámpora

El giro en su posición, frente a la dictadura que azota a Venezuela, que Alberto Fernández desnudó ante el periodista Luis Majul es prueba cabal de la medida en que está sometido a los dictados de La Cámpora.

Harry Ingham

DNI 4.149.607

Carta a Francisco

Su Santidad: yo soy un pecador que profesa la fe católica, apostólica, romana, igual que usted, con la diferencia de que yo soy un simple ciudadano de a pie y usted es el representante de Dios en la Tierra. Como católico acepto con todo respeto las afirmaciones que usted emite cuando habla "desde la cátedra", pero no estoy obligado a compartir todas las opiniones que emita hablando fuera de "la cátedra". No obstante, me interesa profundamente conocer su punto de vista sobre todo tipo de temas (políticos, sociológicos, históricos, ambientales, etcétera) por su alta investidura y por su jerarquía intelectual. Sobre la base de lo expuesto, les pregunto con la mayor humildad a usted, y de paso a todos los obispos argentinos, si a los ciudadanos de nuestro querido país nos es moralmente lícito apoyar con nuestro voto a una política que ya suma 13 procesamientos y 7 pedidos de prisión preventiva. Hasta donde yo sé, esto es inédito en la historia mundial.

Creo que a usted le cabe esforzarse al máximo para ayudar a curar nuestra grieta, pero también pienso que esto se conseguirá solo mediante la verdad. "Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres". Juan 8, 31-32.

Rezo fervientemente por usted y por todos sus obispos y le pido a Nuestra Santa Madre que los asista.

Roberto F. Savanti

DNI 4.257.149

La reforma de 1994

Los autoelogios de quienes participaron de la reforma de la Constitución de 1994 sobre sus supuestos efectos positivos parecen referirse a una idílica nación escandinava y no a nuestra maltrecha República, en lamentable proceso de degradación institucional y moral. Sería útil un balance crítico y realista, en vez de proclamar que tenemos "una Constitución entre las más avanzadas y progresistas del mundo". La reforma de 1994 no cuajó por pruritos institucionales, sino para la reelección de Menem. La principal excusa de la oposición para aceptar colaborar fue intentar mejorar la independencia judicial, pero se creó un Consejo de la Magistratura que fue un remedio peor, y las consecuencias, que algunos anticipamos, hoy las sufrimos con la exacerbada politización. De paso, y sin mayor debate, se produjo un trascendental cambio, poco evaluado de nuestro sistema de control constitucional, violando las restricciones de la ley de convocatoria. En lo político se rescata la autonomía para la ciudad de Buenos Aires, pero queda la duda sobre la disminución de 6 a 4 años del período presidencial agregando la reelección; también el deslizamiento hacia una Constitución con sesgo continental europeo, donde el rol de los poderes se desdibuja, dejando inexplicablemente un Ejecutivo más fuerte, una híbrida figura del jefe de Gabinete que remeda al primer ministro y extraños órganos extrapoderes, acentuándose además el centralismo a expensas del régimen federal.

La incorporación de convenciones internacionales sin una adecuada revisión, parcialmente positiva, también excede las limitaciones que, bajo pena de insanable nulidad, tenía la ley de convocatoria. Bien interpretada, la Constitución clásica protegía claramente los derechos humanos, y, nuevamente se crean derechos sin las adecuadas obligaciones. El reconocimiento de los partidos como instituciones fundamentales ha servido para entronizar una corporación muy criticada y hoy en plena crisis. Alfonsín dijo que la nueva Constitución era un triunfo de los políticos. ¡Es cierto! La Constitución original se hizo para el país (ni siquiera mencionaba a los partidos); esta se ha hecho para los políticos, el país y sus instituciones estuvieron ausentes. De los 305 convencionales hubo solo uno que llegó desde la ciudadanía y no desde la política. Ni siquiera tuvieron representación en la Convención voces prestigiosas que se oponían a la reforma.

Insisto: falta autocrítica para mirar una obra cuyos resultados no están claros. Un proceso de reconstitución moral e institucional debe comenzar con una autocrítica de todos los sectores, especialmente de los políticos.

Horacio M. Lynch

lynchhoracio@yahoo.com

Soluciones mágicas

Todos, absolutamente todos los partidos políticos se llenan la boca con las mágicas soluciones que tienen para "cuando asuman el gobierno". ¿En serio les importa algo la República Argentina o son tan viles - todos- que solo van en busca de satisfacciones personales escondidas bajo el manto de "somos tus salvadores? Si realmente les importa nuestro país no hablen más, por favor. Júntense, callados, y acuerden una política nacional que sirva para todos los argentinos, dejando de lado esas cucardas personales o partidarias que no merecen.

Constantino Coutris

DNI 17.030.954

Sabihondos

Con el debido respeto que me merece el señor Lascano Quintana, en su carta critica a los sabihondos que opinamos sin responsabilidad sobre la gestión de Macri. Quisiera incluir al mismísimo Presidente, y recordarle al lector que fue Macri quien dijo, desde el llano, que bajar la inflación era cuestión de propósito, que pretendía que la Argentina fuera un país normal y que su orgullo sería que lo recuerden como quien terminó con la pobreza, entre otros varios anuncios.

Dimas Peña

LE 4.537.626

El escorpión y la rana

Luego de las PASO, y viendo las medidas tomadas, creo que los argentinos somos los protagonistas de la conocida fábula atribuida a Esopo "El escorpión y la rana". Estábamos cruzando el río, y como era de prever, el escorpión no pudo con su instinto: perdemos todos.

Roberto Sambrizzi

DNI 23.967.931

Acto espontáneo

Difiero de la carta del candidato Alejandro Rodríguez, en la cual se pregunta si la concentración reciente en Plaza de Mayo fue "error o provocación" del presidente Macri. No fue ni uno ni lo otro. Macri no convocó a manifestarse. Salió al balcón junto a su esposa como hombre de la política y no como jefe del Estado. Fue un acto espontáneo de argentinos responsables, sin apoyo ni preparación partidaria alguna. Distinto a los de su predecesora (acarreados, con gritos, insultos, banderas partidarias, rompiendo y ensuciando todo a su paso). ¿Recuerdan los bailes en el balcón, las burlas a opositores como al "abuelito amarrete", los cantos intimidatorios de "Agarrate Catalina"? No había "un grupito que pretendía querer destruir la República y la democracia", sino que eran miles de personas que manifestaban su oposición a ciertos tipos de conductas totalitarias y malintencionadas. Y quienes apoyan al Presidente son muchos millones de argentinos, "no son un grupito". ¿Cuál es la diferencia entre Cristina Kirchner y Macri? ¿Cristina puede salir al balcón y Macri solo puede ir a un estadio? ¿Macri tendría que haber desautorizado la marcha y Cristina cuando fue presidenta nunca lo hizo y sí las ha promovido?

Y difiero del señor Rodríguez de que tenía "un carácter pendenciero": no hubo disturbio ni expresión vergonzante alguna.

Cristina Feeney

c_feeney@ciudad.com.ar

Prepagas

El Gobierno autorizó un nuevo aumento en las prepagas para octubre y noviembre, al mismo tiempo observo que muchas prepagas siguen auspiciando publicitariamente todo tipo de eventos, tanto sea deportivos o teatrales. Sugiero a estas empresas que no gasten sus dineros en estas actividades y eviten aumentar las cuotas a sus afiliados.

Carlos Figueiras

DNI 4.283.754

La Amazonia

Enormes áreas forestales han desaparecido en los últimos años; bosques destruidos para la construcción de caminos y un sector agrícola que requiere de más y más espacio para sus cultivos. La muerte de los bosques adquiere una dimensión cada vez más dramática, y los daños ascienden a miles de millones de dólares en todo el mundo. Los miles de focos de incendios en la selva amazónica, tanto en Brasil como en Bolivia, son muy preocupantes. Cientos de miles de hectáreas de selvas arrasadas por incendios generados con aparente premeditación,agravados por la desidia y la inacción de las autoridades competentes de dichos países. ¿Y qué está haciendo el Mercosur y sus Estados miembros frente a esta catástrofe ambiental y social que afectará seriamente a nuestro país y a toda la región en el futuro cercano? ¿Piensa nuestro país acudir a organismos internacionales para pedir compensaciones económicas ante semejante situación?

Patricio Oschlies

poschlies@yahoo.com.ar

En la red

Alberto Fernández le respondió a Macri: "Debe estar contando los días"

Facebook

  • "No, señor Fernández, en este país vivimos todos, y somos responsables de todo lo que pasa, con mayor o menor responsabilidad. No se haga el que no tiene nada que ver..." - Lilian Gesteira
  • "Si un político pensara en el bienestar de los demás, cuidaría cada palabra en momentos difíciles" - Aldo Talarico

Los textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.ar o a la dirección: Av. del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA) Buenos Aires, Argentina

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.