De los lectores: cartas & mails

Abrir los ojos; Bicefalía; Obra inconclusa; Alejandra Macri; Servidores públicos;
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2 de febrero de 2020  

Carta de la semana

Abrir los ojos

Hora: 3 AM. Lugar: costa argentina. Llego a buscar a mi hijo a un fogón en la playa. Veo chicos que no pasan de los 14 años saliendo con botellas vacías de vodka. Se tropiezan en el camino de maderitas de la entrada, que rompieron para prender el fuego. Un guarda de seguridad les pregunta: "¿Están bien? ¿Te lastimaste?". Me asomo, tímida, hacia la playa. Veo entre 150 y 200 chicos. Todo está oscuro y confunde. Hay camionetas y cuatriciclos que tienen libre acceso y circulación por la arena, por la noche, según el guarda. El hombre me cuenta que les cerraron los baños y los accesos a las canillas del bar, porque los chicos rompieron caños en busca de agua. "¿Agua?", le digo. "Sí, para hacer jugo, señora, y mezclarlo con vodka".

El hombre parece una abuela "cuidando" a los chicos. Pero no lo es. Su trabajo es cuidar los bienes materiales. También rompieron las barandas del acceso para prender los fogones. Siguen pasando chicos con botellas y veo otros a lo lejos en las duchas cargando agua. Le pregunto a uno de ellos, de unos 17 años, si había visto a mi hijo, porque lo estaba buscando. Me responde con mirada gélida: "No sé y no entiendo qué haces acá". El misterio es: ¿cómo llegan las botellas de vodka en cantidad a chicos de 13, 14 o 15 años? ¿En cuatri? ¿En camioneta? ¿En las manos de los de 18 años, que pueden comprar en supermercados y lucran con los menores?

Más allá de las respuestas que encontremos, no los estamos ayudando. Pensamos que nada pasa en la playa, que son buenos, que se quieren divertir, que todos van. Y, por otro lado, leemos los análisis que se hacen en los medios de por qué murió un joven a golpes en Villa Gesell... y opinamos. Les ofrezco una respuesta: no estamos, confiamos, miramos para otro lado, decimos: "Lo hacen todos", nos da fiaca o nos dormimos.

Les propongo acercarse a la playa a las 3 AM. Y ver. Abrir los ojos. Sin juzgar. Sin bajar la guardia. Con la consciencia despierta y el corazón abierto. ¿Es ese el lugar donde quiero ver a mis hijos?

Abramos las casas. Busquemos estrategias. Después de una desgracia no hay nada que pueda volver el tiempo atrás.

Mariana Rodríguez Varela

DNI 23.326.190

Bicefalía

Bastante se ha dicho acerca del doble comando que ejercería, en cuestiones que atañen solo al Poder Ejecutivo, la vicepresidenta Cristina Kirchner. Pero ahora quien lo admite expresamente es un ministro de la Nación. El 31 de enero leí con asombro que el canciller Felipe Solá dijo, con respecto a la embajadora designada ante el Vaticano: "Es una decisión que puede ser del Presidente o de la vicepresidenta, porque ella [Silva] ha trabajado también con los miembros del grupo Patria. Estoy muy contento".

De lo que se ufana el ministro es de singular gravedad. La designación de un embajador es, según la Constitución, atribución exclusiva del Presidente. Así lo establece su artículo 99, inc. 7, que dice que el titular del Ejecutivo "nombra y remueve a los embajadores, ministros plenipotenciarios y encargados de negocios con acuerdo del Senado".

Nada bueno puede esperarse de esta bicefalía del Poder Ejecutivo, públicamente admitida por un ministro.

Daniel Zolezzi

dzolezzi@zgls-abogados.com.ar

Obra inconclusa

La reciente visita de la actual vicepresidenta de la Nación a la ruta 9, relacionada con la obra inconclusa (que representó un pago cercano a los quinientos millones de pesos a la empresa Austral Construcciones, sin que la llevara a cabo, como era su obligación), resultó un hecho insólito y harto desconcertante.

Más allá de que la visitante deberá responder ante la Justicia por tal suceso, fue tan inoportuna que a más de un ciudadano le hizo recordar lo que suelen sostener policías, abogados y jueces, en el sentido de que el presunto delincuente regresa al lugar del hecho para asegurarse de que no hay huellas que lo delaten.

Vuelve a ser cierto, pero sin publicidad y tratando de pasar desapercibido. Todo lo contrario de lo acontecido en el caso. Los jueces tienen la palabra final.

José Luis Méndez

DNI 4.279879

Alejandra Macri

A raíz de la nota publicada el 10 de enero en la sección Política, me veo en la obligación de formular las siguientes observaciones:

1) Afirma la nota que mi padre, el señor Francisco Macri, "entregó un testamento a su escribano hace cuatro años, cuando su salud comenzaba a deteriorarse", incluyendo a sus otros hijos y no a mí. Aclaro que mi padre otorgó varios testamentos y que llamativamente en el último modificó su última voluntad. Tanto el último testamento como los anteriores fueron extendidos todos por escritura pública ante distintos escribanos de la ciudad de Buenos Aires e inscriptos en el Registro de Testamentos del Colegio de Escribanos. La diferencia entre ellos es que en el testamento al que se refiere la nota periodística mi padre limitó la designación de beneficiarios. Ejemplo claro de ello es el contenido del testamento por acto público de 2009, autorizado por el escribano público Antonio Luis Cinque, por el cual mi padre legó a mi madre la suma de tres millones de dólares.

2) La nota dice: "...la familia Macri aceptó en los últimos meses que Alejandra fuera incluida dentro de la sucesión...". Es importante destacar que en mi calidad de hija de mi progenitor mi derecho sucesorio me corresponde por ley y no por la buena voluntad de mis hermanos. Yo fui quien inicié la sucesión ab intestato incluyendo a todos mis hermanos. Ellos, por su parte, promovieron la sucesión testamentaria no incluyéndome a mí. A la fecha ambos expedientes tramitan en forma conjunta. La declaratoria de herederos, obviamente, incluye a todos mis hermanos (Mauricio, Gianfranco, Mariano, Florencia, a mis sobrinos, los hijos de la mi hermana Sandra -prefallecida-) y a mí. Esto es ley y nuestro origen filiatorio nos une como familia consanguínea. Mis hermanos y yo solo tenemos diferentes madres. Existen tres ramas maternas. Mis derechos sobre la herencia son incuestionables y no me encuentro en inferioridad de condiciones ya que cada uno recibirá lo que determina la ley.

3) Aclaro que no he sostenido conversación telefónica alguna con mi hermano, el entonces presidente, señor Mauricio Macri, y no he mantenido ningún tipo de contacto personal con él. Sí lo tuve con mis otros hermanos.

4) Es erróneo lo vertido en la nota con respecto a los bienes que integran el haber relicto, su contenido y valúo, tasaciones, etcétera, como también el plazo para arribar a un presunto acuerdo. Tal como surge de los expedientes, todavía no se ha logrado que los herederos que conocen de los negocios de mi padre denuncien correctamente todos sus bienes. Por ello me veo en la obligación de desarrollar tareas investigativas tendientes a probar ese contenido relicto, con no pocos inconvenientes en tanto esos bienes no están solo en la Argentina.

5) Consecuencia de ello es que se pretende instalar, en la opinión pública, que mi padre cedió en vida su mayor activo y que ya no integraba las sociedades Socma y Sideco. Aclaro que recién se están tomando las primeras medidas para determinar el verdadero patrimonio de mi padre, que se integró no solo con las sociedades mencionadas, sino también con muchas otras vinculadas.

6) Desconozco la fuente consultada, pero es errónea. "Los Macri" (como se los denomina en la nota) no me aceptaron como heredera; es la ley la que me otorgó desde mi reconocimiento como hija de Francisco Macri ese carácter. "Los Macri" no pueden hablar de un acuerdo con fecha de celebración, ni de atribución de Los Abrojos en cabeza de mi hermano, el expresidente, por ser el vecino lindero. Nada de esto será posible por ahora.

7) Me llamo Alejandra Macri por derecho de sangre. Siempre evité la exposición pública. Sin embargo, dado el contenido de esa nota, solicito y agradezco esta aclaración.

Alejandra Macri

DNI 17.106.105

Servidores públicos

El jueves 23 de enero, por la mañana, estaba transitando en mi automóvil por la ruta 2 rumbo a Mar del Plata cuando tuve un percance mecánico justo ante un control policial en la localidad de Las Armas. El problema fue grave, lo que no nos permitió seguir viaje y el auto tuvo que ser trasladado a Buenos Aires.

Pero lo que quiero destacar es la amabilidad con que el personal policial allí destacado nos atendió, colaborando en retirar el automóvil de la vía pública hasta que viniera el auxilio, cediendo las instalaciones de la estación policial para que usáramos el baño, ofreciéndonos agua fresca para refrescarnos.

Es por todo eso que quiero hacer constar el gesto de estos servidores públicos, y, si fuera posible, que la superioridad de dichos policías sepa registrar este reconocimiento.

Juan Lasheras Shine

DNI 4.528.290

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