De los lectores: cartas & mails

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7 de abril de 2020  

Coronavirus

Creatividad

En la entrevista que le hizo Horacio Verbitsky, el Presidente malinterpreta la demanda ciudadana de baja del gasto político en estos durísimos momentos. Nadie pide bajar los ingresos del abnegado personal de la salud, todo lo contrario. Interesante sería que se les subieran sus ingresos con un ahorro significativo de, por ejemplo, la infinidad de asesores que tienen diputados y senadores. Para hacer un paralelismo: ¿sabe, señor Presidente, lo competitiva que debe ser una pyme de 30 empleados para poder hacer frente a los sueldos, cargas sociales, servicios y que luego quede alguna rentabilidad? Hay senadores con esa cantidad de asesores. Ese es el ajuste que se pide.

Por otro lado, usted dice que apoyará un proyecto de impuesto extraordinario para quienes hayan ingresado en el último blanqueo de capitales, considerando que esos individuos han "defraudado al Estado". ¿No será que los gobiernos de turno han defraudado permanentemente a los ahorristas con pesificaciones, corralitos, canjes de depósitos por bonos soberanos, defaults, subas de alícuotas impositivas, etc., etc.? La presión impositiva asfixia y anula cualquier proyecto de inversión, que es lo que nuestro país necesita desesperadamente.

Por favor, apliquen la misma creatividad que usan para crear impuestos para bajar los gastos políticos.

J. Alejandro Poth

alejandropoth@hotmail.com

Limpieza en la ciudad

He visto que en muchas ciudades del mundo que sufren la pandemia que durante el día y en particular de noche han organizado la limpieza y desinfección de todos los espacios públicos, calles, veredas, plazas, recipientes de basura, transportes públicos, corredores de metrobús, etc. Con respecto al transporte público, en los vagones, los colectivos y todos los espacios utilizados por la población se emplean camiones hidrantes y personal de limpieza adecuadamente vestido y protegido. Esta acción ha limitado sensiblemente el contagio. Hay una cantidad importante de personas que deben ir a trabajar todos los días, por ser personal de la salud, personal público, personal dedicado a empresas privadas y públicas consideradas esenciales, negocios de comida, alimentos, supermercados, farmacias, etc. Me pregunto por qué las autoridades de la CABA, en particular el Ministerio de Salud, no han implementado esta acción. Espero que esta reflexión llegue a quien corresponda y que actúe en tiempo y forma lo antes posible.

Mario Rubinacci

DNI 13.417.194

Ayuda de las FF.AA.

Asumiendo y compartiendo plenamente el dolor que nos provoca la pandemia, deseo compartir con los lectores, la alegría que siento por ver a nuestras Fuerzas Armadas ayudando a la población, en particular a los más necesitados. No constituye una sorpresa para mí, dado que en mis años de servicio en el Ejército fueron muchas las operaciones ejecutadas ante contingencias, no siempre originadas por un enemigo externo.

Jorge José Echezarreta

DNI 8.421.780

San Roque

La tarde del 8 de mayo de 1867, la gran campana de bronce de la capilla ubicada en Alsina y Defensa de la ciudad de Buenos Aires anunciaba a los porteños aterrados por el avance mortífero del cólera que desde allí partiría una procesión con la imagen de San Roque, "protector de pestes y epidemias". El cortejo, organizado por la Tercera Orden de San Francisco, contaba con el apoyo de numerosas cofradías (de la Caridad, de las Ánimas, de Santo Domingo, de San Pedro, Santa Rosa) que marcharon con sus respectivos pendones y cirios. Pronto se sumó a ellos una multitud de fervorosos creyentes, vecinos angustiados y curiosos. Solo el ruido de los pasos y un murmullo de plegarias acompañaron la silenciosa marcha que recorrió varias calles aledañas, llegó a la Plaza de Mayo y, en las inmediaciones de la Catedral, Mariano José de Escalada (1799-1870), primer arzobispo de Buenos Aires, impartió la bendición apostólica.Ya anochecía cuando se regresó a la capilla franciscana para dejar la imagen de San Roque. Dicen que las últimas seis muertes ocasionadas por el cólera se produjeron aquella tarde antes de que finalizara la esperanzada romería.

Raúl L. Carman

DNI 4.165.325

Un respiro

Mientras nosotros estamos encerrados en nuestras casas, la naturaleza está saliendo a la luz. Muestra su magia, mejorando rápidamente los daños que le hemos causado. En estos últimos años la gente se informó sobre los cambios ambientales, se tomaron medidas, pero no las suficientes. Aunque no todos lo podamos ver, los ecosistemas se están derrumbando, las especies se extinguen y si continuamos sin hacer nada no habrá vuelta atrás. Esta inmensa crisis mundial es una gran oportunidad para despertar. En unos años, las consecuencias del cambio climático no serán nada comparadas con esto, el virus era algo "lejano" y ahora está a la puerta de nuestras casas. Los daños medioambientales de los que todos hablamos están cerca nuestro, en cada movimiento de la naturaleza, que sutilmente se expresa para quienes saben verla. Aun así, la seguimos ignorando. Llegará un día en que la Tierra se manifieste en respuesta a las abundantes intervenciones humanas que no la dejan en paz. Pero de repente el mundo paró. Y en estos pocos días en que los humanos dejamos de intervenir, la naturaleza rápidamente se iluminó, comenzó a fluir y a expresarse tal como es, sus aguas se volvieron cristalinas, el aire se despejó, los árboles dejaron de ser talados y los animales están en paz.

Humanos, despertemos, reaccionemos. Estamos viviendo un momento histórico: "2020, el año en que la Tierra solita obligó al mundo a detenerse". ¿Por qué no paramos un segundo y pensamos sobre esto? Se necesita un verdadero cambio en todos, por la Tierra misma, por nosotros y por las próximas generaciones.

Juana Cassagne

DNI 45.822.583

En la Red

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Nuevo escrache a personal de la salud en un departamento

"Qué ingratitud hacia los médicos", Cristina Oviedo

"Ojalá los vecinos de ese edificio no necesiten ayuda de los que arriesgan sus vidas para atendernos", Carmen Bertolini

"Qué mala persona el que escribió esto", Nilda Torales

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