Cartas de lectores

Estos son los títulos de las cartas publicadas hoy por La Nación : El hábeas data, Con mucho dinero, Bienes personales, La Justicia, Un profundo dolor, Agradecimiento.
(0)
27 de octubre de 2000  

Señor Director:

"La ley de protección de datos personales (hábeas data), que ha sancionado el Congreso, es un tipo de acción de amparo que no puede contener exigencias procesales que, en vez de abrir los archivos, registros o bancos de datos personales a todos los habitantes de la Nación, que quieran saber qué dicen sobre su persona dichos archivos, con qué finalidad y si consta realmente que ellos han prestado su consentimiento al respecto, no producirán otro efecto que cerrarlos convirtiéndolos en herméticos.

"Eso es lo que ocurrirá de hecho si se promulgan dos exigencias claramente inconstitucionales que contiene la ley: primero, que antes de interponer el hábeas data judicial los titulares de los datos deban interponer el reclamo ante el banco de datos que los almacena (ésta es una exigencia que contradice el artículo 43 constitucional); en segundo lugar, y esto es más grave aún, exigirles a los accionistas que "aleguen las razones por las cuales entienden que en el banco de datos individualizado obra información referida a su persona; los motivos por los cuales considera que la información que le atañe resulta discriminatoria, falsa o inexacta, y justificar que se han cumplido los recaudos que hacen al ejercicio de los derechos que le reconoce la ley". ¿Cómo la gente va a saber todo esto si los archivos niegan la información o dan información distorsionada o insuficiente?

"El hábeas data debe brindar un acceso a la información inmediata a todo quien lo pida, por medio de un actuario judicial que debe estar instalado en los propios archivos, sin aviso previo de ningún tipo: debe haber un control inmediato y objetivo, pues es la única manera de que el honor y la intimidad de las personas queden suficientemente protegidos.

"Para evitar que se frustre la operatividad de la tutela constitucional, el Poder Ejecutivo debe vetar parcialmente la parte pertinente de los artículos 14.2, 38.2 y 41 de la ley. El plazo para hacerlo vence el próximo 31 del actual."

Con mucho dinero

Señor Director:

"Con mucho dinero se puede comprar una regia mansión, pero no la formación de una familia donde circule permanentemente el amor.

"Con mucho dinero se pueden comprar miles de juguetes, pero no el afecto de nuestros hijos.

"Con mucho dinero se puede comprar abundante sexo, pero no el verdadero amor.

"Con mucho dinero se puede comprar un buen lugar en el mejor de los cementerios, pero no un lugar en el cielo.

"Todo está en venta, pero no todos aquellos valores que forjaron los cimientos de nuestra Nación. Todavía estamos a tiempo de hacer la Nación que aún muchos soñamos."

Bienes personales

Señor Director:

"El impuesto sobre los bienes personales, que grava los capitales accionarios en manos de los residentes en la Argentina y excluye a los residentes en el exterior, constituye una inaceptable discriminación contra los inversores nacionales y un incentivo a la desnacionalización de las empresas argentinas. Al margen de que es absurdo gravar el capital en un país que necesita imperiosamente capitalizarse, es un grave contrasentido privilegiar la inversión extranjera frente a la nacional.

"El ministro de Economía de la Nación acaba de anunciar la desgravación de dicho impuesto a la tenencia de acciones de empresas con domicilio en el país. Además, según informa la prensa, dichas acciones deberían cotizar en la Bolsa, su titular debería haberlas mantenido en cartera durante un año y se establecería un monto tope para esta desgravación.

"Aunque se trata de un avance en el buen sentido, cabe preguntarse: ¿cuándo nos otorgan a los residentes argentinos los mismos derechos que a los residentes del exterior?"

La Justicia

Señor Director:

"Que la Justicia argentina está en total decadencia, no nos cabe duda a ningún argentino de bien.

"Que la Justicia argentina trabaja seis horas diarias (menos refrigerio, comentarios, ferias de invierno y verano) cuando el resto de la población para poder subsistir trabaja 10 o 12 horas por día, no nos cabe duda.

"Que el doctor Julio Nazareno, si estudió en la Facultad de Derecho, debe haber cursado una materia que se llama ética, y en la facultad de la vida y el ejercicio de la profesión también habrá conocido lo que esta olvidada disciplina significa...

"Su actitud al autovotarse es digna de los versos de Enrique Santos Discépolo: "¡Qué vergüenza, argentinos!""

Un profundo dolor

Señor Director:

"El espacio y el título que La Nación le dedicó el 22 del actual a la osada "aventura judicial" de un señor que ni siquiera conozco contra otros -que tampoco conozco- y en la cual sorpresivamente se me involucra me causan un profundo dolor. Después de más de seis años de gestión pública, primero como viceministra de Educación y luego como ministra de Educación, Ciencia y Tecnología, estoy segura de haber dejado no sólo entre quienes me acompañaron, sino entre todas las personas e instituciones que se vincularon con el ministerio, la clara certeza de la seriedad, honorabilidad y transparencia con la que conduje todos los actos de gobierno.

"Señor Director, me incomoda hablar de mí y de mis actos, pero he hecho de la conducta e idoneidad en la función pública una de las causas más importantes de mi vida política: mi capital mayor es mi honor, mis convicciones y mi compromiso con ellas en la práctica. Y siempre sostuve que este capital no se construye a través de discursos, simplemente se lo actúa.

"Me ofendió el tratamiento con el que La Nación trató el tema dado que expliqué al periodista claramente, en primer lugar, que no he tenido ninguna participación en todo el trámite al que alude un tal señor Klier sobre presuntas maniobras que "lo habrían obligado a apartarse de la universidad privada Congreso", insinuando que yo lo habría presionado mediante "persecuciones y condicionamiento... traducidos en inspecciones realizadas por parte de la unidad de auditoría interna del ministerio". En segundo lugar, que el ministerio tiene la obligación, por expresa imposición del artículo 64 inciso a) de la ley 24.521, de efectuar un seguimiento periódico de las instituciones universitarias privadas con autorización provisional.

"Para el caso particular de la Universidad Congreso, dichas inspecciones resultaban más necesarias en razón de que habían llegado diversas denuncias de irregularidades en la institución, incluso del mismo presidente de la Coneau, doctor Emilio Mignone. Según se me informa, la inspección habría constatado una caótica situación administrativa y contable, lo que se detalla en los informes obrantes en el expediente respectivo, que sugerí al periodista revisar en el ministerio, y de lo que daba cuenta el testimonio de todos los docentes a quienes incluso se les adeudaban sueldos. Ante estos informes, y obrando el ministerio con suma prudencia, los funcionarios a quienes correspondía intervenir habrían acordado con los responsables de la institución el compromiso de dar solución en un tiempo prudencial a los aspectos más críticos constatados. Más aún, si el ministerio no hubiera actuado como lo hizo, seguramente habría incurrido en inobservancia de sus obligaciones mínimas de control y seguimiento.

"En síntesis, creí que mi conducta en la gestión y la gestión misma, mi palabra y la obligación del periodista de indagar en fuentes adicionales a las del mismo querellante serían suficientes para no tener el tratamiento que se les reserva sólo a conocidos sospechados de malas prácticas públicas. Salvo que por encima del honor de las personas y del buen periodismo se jueguen otros intereses que desconozco."

Agradecimiento

Señor Director:

"El 14 del actual sufrí un accidente con mi vehículo en la Autopista del Sol, inmediatamente se acercó un camioneta del ACA al servicio de la autopista. Su conductor me brindó apoyo y comunicándose con la central de aquélla controlaban que no hubiera otro incidente a causa del mío. A esto se agregó que otro móvil del ACA, por ser poseedor del PASE, llevó mi vehículo al taller mecánico de mi confianza. Por todo ello, y por ser usuario corriente de la Autopista del Sol, muchas gracias por la atención brindada.

"Como corolario, el 18 del actual concurrí a la comisaría San Isidro 2a. de Martínez, que me correspondía por el accidente. Allí fui atendido por el sargento 1º Héctor Fernández, el que con paciencia se dedicó a escuchar mi problema y a asesorarme sobre lo que tenía que hacer al respecto. Mientras me atendía llegaron personas nerviosas por choques recientes. A todas calmaba y con una sonrisa tranquilizaba. Por todo ello, quisiera agradecer públicamente su atención, que no es común y que me gustaría que en muchas empresas privadas haya un Héctor Fernández, que nos atienda como corresponde."

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.