China, cerca del capitalismo

Por David Home
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21 de septiembre de 1997  

La embajada estaba de fiesta: celebraba el aniversario de la independencia. La fanfarria de Granaderos llenaba el aire con sus vientos en un marco espléndido. Mucha tonada chilena, desde luego, pero también se oía hablar inglés, alemán, etcétera. De improviso me topé con Sergio Zamudio, un viejo amigo santiaguino que había perdido de vista. Me dijo que ahora era analista económico del Extremo Oriente en un banco de inversión luxemburgués. Pronto me preguntaba si ya había comenzado el desmantelamiento de la economía menemista.

-No sí, de afuera así se lo ve, ¿te das cuenta? Aumentos a jubilados, a maestros, moratoria, todo típicamente populista, y a Menem no se lo veía como populista. Era visto como un estadista, no un político. Pero ahora, parecería que ha tirado la esponja y recurre a los métodos más crudamente populistas. Te digo que en el Fondo he detectado cierta preoupación y lo van a apretar para que antes de firmar las facilidades extendidas se flexibilice el mercado de trabajo, haya una reforma fiscal...

-Nos vendría muy bien esa apretada. La verdad es Menem ha perdido completamente todo su impulso reformista, aparte de que atrae a los corruptos como la miel. Los casos últimos de Pico, Trusso, Rottenberg.

-Bueno, debo decir que en Asia eso es juego de niños. El caso de la supuesta mina de oro de la canadiense Bre-X en Indonesia, que se la presentó como el descubrimiento del siglo y que resultó una estafa donde estaría implicada la familia del presidente Suharto, ha sido un escándalo que provocó el derrumbe de las acciones de Bre-X de 11 dólares a 1,50 en sólo un día, cuando se supo que la mina tenía cantidades insignificantes de oro.

-Sí, lo leí en un informe de Banco Privado -le dije-. Che Sergio, estarás muy excitado con el nuevo golpe de tuerca hacia el capitalismo de Jiang Zemin en China.

-Sí, por supuesto. Pero ello era fundamental para que no le pase a China lo mismo que a Tailandia y otros ex tigres. Fijate que las 120.000 empresas estatales chinas sufren pérdidas enormes y crecientes, como es natural en todas ellas, pero que son financiadas por los bancos también estatales de quienes las estatales les chupan el 90% de los préstamos. Como suelen no pagar, la sanidad de las carteras de esos bancos, los cuatro mayores, es deplorable. Los préstamos vencidos del mayor de todos, el ICBC, constituyen el 50% del total, del 32% en el CBC y más del 10% en los dos menores. Además, la existencia de subsidios hacia esas empresas para que sobrevivan y que son responsables de un tercio de la producción industrial, impide a China ingresar en la Organización Mundial del Comercio. El XVI Congreso del Partido Comunista Chino acaba de bajar las tarifas de exportación e importación para facilitar ese ingreso, pero contra empresas subsidiadas no se puede competir, lo que aleja a China de la Organización. Otro motivo del apuro en desprenderse de ellas y pasarlas a la órbita privada. No es un problema ideológico. Como dijo Deng, "que sea blanco o negro, lo importante es que el gato mate ratones".

-Pero allí tropezará con otro problema. Las estatales emplean a 110 millones de empleados y al privatizarse...

-La palabreja no se ha incorporado al léxico oficial chino. Se usa el eufemismo "reestructuración"-aclaró Sergio.

-Bueno, al reestructurarse quienes asuman el management querrán eliminar el personal sobrante, lo que puede dar lugar a que decenas de millones de empleados queden sin empleo. Un problema más que serio -señal?

-No tanto pues una economía que crece al 10 por ciento puede absorberlos rápidamente. Dado que el mercado laboral chino es totalmente flexible, podría dar lugar a una baja inicial de salarios, pero por poco tiempo.

La fanfarria atacó un alegre aire chileno y sus vientos nos impidieron seguir hablando.

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