Cuentos destacados

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29 de septiembre de 2005  • 20:48

Hola

Tantos años sin verlo!! Y ahora, lo tenía ahí, frente a ella, con algunas arrugas alrededor de sus ojos, ya no tan verdes como antes, y esa voz!!! una vez más al escucharla se le encogía el corazón. Se sentía insegura, sabia, que su piel ya no era tan tersa, y qué, si las arrugas de él surcaban sus enormes ojos, las de ella no se privaban de nada. Como empezar esta conversación? Con la trivialidad de ¿qué ha sido de tu vida? No, ella buscaba alguna frase matadora, pero los nervios le estaban jugando una mala pasada, sus neuronas se negaban a hacer sinapsis entre sí, y sólo podía balbucear. A él se lo veía un poco calvo, pero a quién le importaba. Había soñado con ese momento tantas veces y ahora no sabía que hacer. Cuando por fin, entre tartamudeos logro decir "hola", lo único que pudo escuchar fue como el delay le devolvía su propio "hola" rebotando en el espacio, cruzando océanos, para superponerse con el "hola" de él, que a su vez rebotaba con su propio "hola" y así..... hasta que decidió que ese momento no se parecía en nada al soñado y cambio su estado por el de "Ausente".

Hagamos un pacto

El inspector escuchó en silencio: "no hubo violencia: dentro del vehículo, herméticamente cerrado, encendieron braceros y se envenenaron con el monóxido de carbono... Además, están las notas que explican las razones del suicidio." - le dijeron, dejándolo pasmado. "Entonces... es un caso cerrado." - sentenció. Así dio por terminada la investigación. Pero mientras caminaba sentía que algo no cuadraba. " Hoy fueron cuatro muchachos y tres chicas, ayer dos mujeres de 21 y 27... hace tres semanas cuatro jóvenes... ¿porqué todos se suicidaron de la misma manera?". No había explicación para aquel pacto fatal. Ya en casa, su hijo (que había escuchado las noticias) le dio la pista: "es por culpa de las páginas suicidas." Se conectó y supo que había internautas que buscaban compañía para sus suicidios. Y que además ofrecían recomendaciones sobre "como" usar los braseros para tener "éxito" en la muerte... no lo podía creer... sólo la Internet lo hacía real. Pero más asombrado quedó cuando leyó las justificaciones que daban los autores de semejantes páginas de muerte: "Es una forma más de ayudar a quienes lo necesitan". José Luis Morelli

Cibertacto

Obtuve mi primera notebook en el año 85. En esa época ya venían con todos los chiches. La mía hacía llover lo cual me resultó sumamente práctico porque estudiaba agronomía y me habría de ser de utilidad para mi profesión. También le puse un software para hacer cecer el pelo y otras cositas. La primera relación sexual la tuve por Internet. Supe ser previsor y le instalé a la compu un antivirus común y un antivirus de sida. Lamentablemente me olvidé de equiparla con un anticonceptivo y mi novia quedó embarazada. No hubo ninguna posibilidad de que nos juntáramos porque ella vivía en el mundo de arriba y yo en el de abajo. Ella no tenía intenciones de bajar y yo estaba impedido de subir porque en esos tiempos estaba cerrada la inmigración. Así que tuve que criar a mi nena por Internet. Sé que no va a pasar mucho tiempo hasta que se invente el cibertacto. Antes del 2100 lo tenemos. Seguro. Podré darle un beso a mi piba cuando cumpla los quince.

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