Defensa de la actividad exportadora

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24 de mayo de 2003  

Recientemente parece haber crecido la disposición de nuestro país para luchar con más énfasis en defensa de sus mercados de exportación, mediante el uso de las estructuras encargadas de la superación de discrepancias comerciales. Una acción relevante al respecto ha sido la presentación, hecha en estos días ante el Organo de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), contra una disposición de la Unión Europea, vigente desde 1998, que prohíbe la introducción de nuevos productos transgénicos en su territorio. Nuestro país acompañó como codemandante a los Estados Unidos, que en la oportunidad actuaron como cabeza de una litis a la que se sumaron otros nueve países, entre ellos Uruguay, Chile, Perú, Australia y Nueva Zelanda. La tramitación estará sujeta a tiempos prolongados, pero constituye una experiencia de gran interés para el agro y las exportaciones argentinas.

También en estos días se ha conocido que la Argentina obtuvo la formación de un panel de tres árbitros, en ese mismo organismo, para dirimir en un presunto caso de dumping determinado por los Estados Unidos a propósito de tubos de acero sin costura que nuestro país exportó a esa nación; al finalizar el período de aplicación de la medida, el país importador continuó cobrando el plus aduanero dispuesto sin haber sustanciado previamente las actuaciones que permitieran confirmar la continuidad del dumping, violando así los preceptos acordados en la Rueda Uruguay.

En el mismo sentido se decidió acompañar a Brasil en una acción de tipo similar, contraria a la aplicación de subsidios al algodón norteamericano, un producto altamente protegido y subsidiado. Además, en el sector de las carnes vacunas, se procedió a pedir explicaciones, en el Comité de Salvaguardias de la misma OMC, a la Unión Europea por haber violado las normas contenidas en un compromiso "confidencial" no informado ni derogado, por el cual la Unión se obligaba a no aplicar subsidios en contra de las carnes vacunas provenientes de la Cuenca del Pacífico. En cambio, los subsidios europeos se concentran en detrimento de la producción de nuestros ganaderos y frigoríficos, con el perjuicio consiguiente; las obvias consecuencias de esa política son marcados beneficios para las exportaciones de los Estados Unidos y de Australia.

Durante años, la comunidad de negocios de exportación estuvo convencida de que existía muy escasa disposición gubernamental en cuanto a acometer este tipo de acciones que requieren, naturalmente, un alto profesionalismo, verdadera dedicación e indudable decisión. Por mucho tiempo hubo no más que unas pocas intervenciones ante la OMC y su predecesor, el GATT, sin perjuicio de lo cual en algunos casos se lograron importantes decisiones en favor de los intereses argentinos. Litigar en los organismos internacionales no significa de ningún modo interponer obstáculos ni entorpecer las relaciones con las naciones a las que se les reclama el cumplimiento de compromisos. Por el contrario, constituye la forma ordenada y civilizada de analizar y verificar la consistencia de los reclamos, en beneficio de todos. A la Argentina le ha tocado a menudo perder en estos foros, por lo que cabe recomendar, para el porvenir, una acción más continuada y más pertinaz en defensa de los derechos que nos asisten, según nuestro leal entender, lo que, lógicamente, supone que ellos estén bien fundados y sean bien expuestos.

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