Diálogo semanal con los lectores

Por Octavio Hornos Paz De la Redacción de LA NACION
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24 de junio de 2002  

ENTRE el habla cotidiana y la lengua culta de los escritores parece, a simple vista, que media una distancia dilatada. Pero, si uno se toma un tiempo breve para examinar el asunto, se da cuenta de que los intercambios son constantes. El habla popular nutre a la literatura, le ofrece carnadura vital, y las "bellas letras", como se las llamaba en un tiempo, le trasmiten personajes, lugares, estilos, posturas filosóficas, nomenclatura psicológica, estereotipos y material de toda clase.

Un vecino nos parece cínico , como si perteneciese a la escuela moralista de Diógenes, tan vinculada con los perros; otro, en cambio, es un tartufo , según el arquetipo de Moliére; el de más allá realiza hercúleos esfuerzos para navegar en las procelosas aguas de la odisea bancaria; en tanto que la de más acá es una celestina que se dedica a conectar amantes, etcétera.

Robot , palabra que parece designar un objeto de última generación es un término teatral inventado en la década de 1920 por el escritor checo Karel Kapek y no una denominación cibernética; el amor puede ser platónico o apasionado y trágico como el de un Romeo ; quijotes y personajes quijotescos reproducen la creación genial de Cervantes, en tanto que los donjuanes que andan por ahí prolongan la fama de los mujeriegos de Tirso de Molina y sus descendientes; dubitativos, como Hamlet , los hemos tenido en el gobierno, también hubo harpagones , pirros y panurgos .

Y nosotros mismos, ¿no somos a veces masoquistas o sádicos , escépticos o estoicos ?

La literatura invadió la vida diaria. Claro que mientras se leía.

Crítica razonable

Sin duda bastaría con hablar sólo de escritores, como sugiere Coriolano Fernández. Pero la redundancia me parece un pecado menor.

"Leo que la Sociedad Argentina de Escritores y Escritoras convoca a un concurso. Ahora bien, escritores es el plural de escritor y escritora . Lo correcto es, pues, Sociedad Argentina de Escritores.

"Un par de ejemplos. Hay en nuestra ciudad una Asociación Argentina de Profesores de Inglés de Buenos Aires, ¿cabe pensar que las docentes del sexo femenino, que son inmensa mayoría, quedan excluidas? Un aviso en cartelera dice: "Todos los alumnos nuevos deberán completar el cuestionario". ¿Cabe pensar que sólo denota a los varones?

"Acaso el feminismo conoce razones que la razón desconoce."

Una estampilla del 51

Nos dice el lector Claudio H. Sánchez.

"A la serie de comentarios sobre argentinos aparecidos en vida en sellos postales, agrego ahora un sello con la imagen del entonces presidente Perón, impreso en 1951 en ocasión del Plan Quinquenal. Este sello no fue emitido oficialmente y no llegó a circular."

Cardumen, no bandada

Tiene razón, le respondemos a la nota del lector Carlos Alberto Bado.

"En la sección òltima Página se publicó con el título "Palabras" un fragmento del libro Hatha yoga, el lenguaje oculto de Swami Silvananda Radha, que cautiva al lector por el elocuente sentido de su relato y el mensaje que trasunta.

"En la traducción, se ha cometido un error, en la primera pregunta que se formula, cuando se expresa que en el estanque "nadaba una bandada de peces rojos". A mi criterio, y por consulta al diccionario, corresponde decir "un cardumen de color rojo" dado que bandada se aplica tan sólo a las aves en vuelo."

Un reproche justo

La lectora Rita Sol Blejer Ospoat tiene razón cuando nos reclama un acento.

"Persisten hasta la muerte en ese hábito irreformable de no atildar la palabra referéndum . Concordablemente, admitiendo cierto escepticismo sobre la verdadera influencia de Diálogo entre los responsables de esmerarse por la irreprochable ortografía del diario, a estas alturas y para no lidiar con el dichoso acento, una solución práctica les supondría adoptar sin dilaciones el españolizado referendo , con su plural referendos .

"Al fin de cuentas, "Referéndum", notícula publicada el 4/6/01, asumía que: "Tiene razón el lector Roberto J. Salas Plotié: referéndum debe llevar tilde. El error registrado en nuestro Manual de estilo se debe a una omisión involuntaria. Le agradecemos su insistencia, que produce esta rectificación".

"No obstante, como en este caso han proseguido amputando la exigible acentuación, no es improbable que los lectores menos indulgentes en materia de cacografías patrocinemos cierto secular proverbio árabe: "La primera vez que tú me engañes, la culpa será tuya. La segunda, la culpa será mía"."

Comentario apropiado

Desde La Paz, Bolivia, nos escribe el ingeniero Francisco J. Sierra lo que sigue:

"En el interesante artículo "Documentos secretos" de la edición electrónica de LA NACION, no estoy de acuerdo con la forma gramatical del título: "La Junta planificó quedarse en Malvinas".

"Si por razones de diagramación había que reducir la extensión del título, un mal menor hubiera sido suprimir el artículo de Junta, no el de Malvinas.

"Hace sesenta años, en la escuela primaria me enseñaron a querer la recuperación de "las islas Malvinas", después fueron "las Malvinas" y últimamente "Malvinas", a secas.

"Encuentro relación entre este tema y una respuesta reciente de Diálogo sobre la supresión del artículo "la", necesario para sustantivar el adjetivo Argentina, supresión incorrecta a la cual es tan afecto el ex presidente Menem."

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