El cumpleaños del primer Papa latinoamericano

Héctor Daniel Vargas
Héctor Daniel Vargas PARA LA NACION
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22 de diciembre de 2014  • 14:47

Los católicos argentinos reorganizados por la conducción del arzobispo de Buenos Aires Santiago Luis Copello, en octubre de 1934, protagonizaban masivas expresiones públicas de fe en el XXXII Congreso Eucarístico Internacional -el primero en Sudamérica- que como delegado del Papa Pío XI presidió el cardenal Eugenio Pacelli.

Con ese clima de florecimiento espiritual, en la pequeña capilla de Almagro donde en 1908 el cura Lorenzo Massa había fundado el Club San Lorenzo, tras la visita de Pacelli al barrio, dos jóvenes se enamoraron. Mario José Francisco Bergoglio estaba empleado, tenía 26 años y vivía con sus padres en Flores, y Regina María Sívori, de 22, con sus progenitores en Almagro. Otro sacerdote de la Obra de Don Bosco fue el puente entre ambas familias de origen italiano, como él: el R.P. Enrique Pozzoli.

Un sacerdote de la Obra de Don Bosco fue el puente entre los padres de Bergoglio

Decidieron unir sus vidas y se casaron el jueves 12 de diciembre de 1935 en la parroquia San Carlos, un símbolo almagrense de preciosa arquitectura que guarda la imagen de María Auxiliadora bendecida por el fundador de los salesianos. Por esos días Copello, que estaba en Italia para ser creado cardenal y visitar la tierra natal de sus padres, fue recibido por el funcionario de la Secretaría de Estado Montini, después Papa Pablo VI.

Mario y Regina eligieron vivir muy cerca de la Basílica San José de Flores, en Varela N° 268, entre la Avenida Juan Bautista Alberdi y José Bonifacio, de la ciudad de Buenos Aires.

Habitaron una reciente construcción de tipo PH que aún se conserva. La puerta de calle, metálica de dos hojas con rejas artísticas y vidrios, posibilita el acceso a un pasillo de circulación común que es cubierto hasta otra puerta cancel y de allí continúa a cielo abierto. El departamento es sencillo: cocina, baño, living, un pequeño patio interno y dos dormitorios: uno en planta baja y otro en el primer piso junto al lavadero. A la terraza se accede desde el patio bajo por escalera de mármol. Al igual que los ambientes las aberturas interiores son altas, de madera a dos hojas y la del living al patio interno protegida con típica persiana metálica desplegable. Los pisos de las habitaciones, de pinotea.

A los pocos días se inauguró el año 1936. El mundo aún luchaba por recuperarse de la recesión económica. Y los argentinos desde hacía casi dos bienios eran gobernados por Agustín Pedro Justo con el apoyo de la Concordancia. Ante las elecciones legislativas la UCR levanta la abstención y gana. Para contrarrestar, el oficialismo apoyó al conservador Manuel Fresco al frente del gobierno bonaerense. Mientras, el país obtenía siete medallas en los Juegos Olímpicos de Berlín, San Lorenzo era campeón de la Copa de Honor y Fangio hacía su debut en una carrera no oficial.

Nació el jueves 17 de diciembre de 1936, a las 21 horas, y lo llamaron Jorge Mario

La ciudad de Buenos Aires festeja el IV centenario con la calle Corrientes ensanchada y el Obelisco. El Kavanagh se convertía en el edificio más alto al sur del río Bravo y el tango consagrado en Nueva York lloraba en el Luna Park la muerte de Gardel. Llega el presidente estadounidense Roosevelt a la Conferencia para la Consolidación de la Paz, en tanto, el canciller Saavedra Lamas, por su decisivo aporte al fin de la guerra entre Bolivia y Paraguay, es el primer argentino en recibir un Premio Nobel.

Stravinski dirige en el Teatro Colón y el Concejo Deliberante que albergó al congreso del PEN Internacional cuando en la guerra civil española Lorca era asesinado en Granada, se aprestaba a prorrogar por 40 años la concesión de las empresas de energía CHADE y CLADE. Para entonces el tratado Malbrán-Eden había reemplazado al pacto Roca-Runciman y Eduardo VIII abdicaba para casarse con Wallis Simpson. En su Tucumán natal moría Lola Mora y en San Antonio de Areco el gaucho Segundo Ramírez, inmortalizado por Guiraldes; al tiempo que Carlos Vega publicaba "Danzas y canciones argentinas".

Cinco días después de que Mario Bergoglio y Regina Sívori celebraron el primer aniversario de casados, en Varela N° 268 vio la luz su primer descendiente. Nació el jueves 17 de diciembre de 1936 a las 21 horas y lo llamaron Jorge Mario. Bajo un cielo estrellado el hogar tuvo su más grande alegría.

En las calles, la Acción Católica Argentina durante esa jornada había iniciado una campaña nacional de volantes entregando el primero titulado "Pasémoslo!", "dirigido a patrones y obreros, recordándoles sus respectivos deberes sociales". La cuestión social centraba el trabajo pastoral. Lejos, en el Vaticano, la salud del Papa Pío XI mejoraba levemente; en medio de restricciones era visitado por muy pocos, entre ellos el secretario de Estado Pacelli, luego Pío XII.

Un Papa sufría en su dormitorio del Palacio Apostólico y otro nacía en Buenos Aires. Al octavo día, en la Navidad, Jorge Mario fue bautizado por el salesiano Pozzoli en San Carlos, de Almagro. Tres días después su padre lo inscribió en el Registro Civil. Luego la familia se amplió con la llegada de otros hijos y mudó a Membrillar N° 538, sin dejar el barrio de Flores. En "el fin del mundo" comenzaba a vivir el primer Papa americano.

* El autor es periodista e historiador

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