El desafío de crear empleo formal

Marcos Hilding Ohlsson
Marcos Hilding Ohlsson PARA LA NACION
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1 de marzo de 2017  

El gran desafío de la Argentina es crear empleos formales privados. Solamente el 18% de la población argentina trabaja en el mercado privado registrado, sumando asalariados, monotributistas y autónomos, mucho menos que en países como Chile (33,5%), EE.UU. (38%) o Australia (39,1%). Hay muchos factores que explican esto, pero uno es el alto costo laboral, que no está justificado en el ingreso que efectivamente recibe el trabajador.

En la Argentina, la diferencia entre el salario que recibe en mano un trabajador y lo que éste le cuesta a la empresa es de entre 70% y 100%, dependiendo del sector y del ingreso. Así, si un trabajador tiene un sueldo bruto de $ 10.000 y se le descuentan 11% de aportes jubilatorios, 3% de obra social obligatoria, 3% para la Inssjp (PAMI), 2% para el sindicato y 2,5% de "aporte solidario" a la obra social del sindicato, el trabajador recibe $ 7850 en mano. Pero aparte de eso, la empresa paga un 27% del sueldo bruto por cargas patronales (jubilación, obra social, ley 19.032 Inssjp y cuota solidaria). Entonces para que el empleado se lleve $ 7850, la empresa pone $ 12.700. Ahora bien, ésos no son todos los costos laborales. Hay que sumar hasta un 14% de ART, 7,2% de seguro de vida y 12% de régimen de asignaciones familiares. Con lo que se adiciona hasta un 33,2% más, es decir, $ 3320 más. Se podrían sumar otros costos fiscales que incluyen las tasas por empleado que cobran algunos municipios y otros impuestos que debe pagar la empresa por la producción de un trabajador extra.

Está bien contratar un seguro de riesgo de trabajo, pero debería estudiarse por qué en la Argentina puede llegar a costar hasta diez veces más que en algunos países limítrofes. Además, hay otros costos difíciles de monetizar que tienen que ver con la legislación laboral. Debido a la sindicalización, ciertos delegados gremiales pueden faltar sin justificación a su trabajo o directamente no concurrir sin ser despedidos. Por otra parte, el ausentismo es muy alto, en porcentajes superiores a los de países vecinos.

Los juicios laborales también son un problema. Muchas empresas consideran deudas contingentes por cada empleado, ya que en caso de ocurrir algún juicio laboral los empleados tienen altas posibilidades de ganarlo, tengan o no razón. Así, muchas pymes afirman que no quieren aumentar su personal, por el riesgo que implican los conflictos laborales. Al contrario, se busca crecer invirtiendo en más tecnología que ahorre mano de obra.

Está claro que las leyes que supuestamente vienen a proteger a los trabajadores no siempre tienen ese efecto. Es fácil imaginarse que ningún empleador pagará más a un trabajador de lo que éste produzca; porque, si no, lo haría a pérdida. O sea que el sueldo que alguien cobre será el remanente luego de deducir todo el costo extrasalarial, aunque figure como carga patronal. Cuanto mayor sea el costo, menor el salario y, además, menos probable que se generen puestos laborales en blanco, ya que sólo se crearán los que sean de alta productividad. Es decir, habrá más desempleo e informalidad. De hecho, hoy hay más de cinco millones de personas en "negro" y muchas que ya no intentan buscar trabajo.

Economista

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