Estreno tan esperado como imprevisto

Por Claudio A. Jacquelin De la Redacción de LA NACION
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25 de mayo de 2003  

Finalmente, llega el estreno más esperado del año. La producción sobre la que más dudas han tenido casi todos los argentinos se hará realidad. No se trata de Matrix Recargado ni de X-Men II, las dos puestas más promocionadas de 2003.

Tampoco se trata de ciencia ficción, aunque la trama contenga elementos que puedan sonar fantásticos, algunos personajes parezcan en virtuales y varios protagonistas hayan logrado su papel a último momento, cuando hace casi un año, al comenzar esta estelar superproducción, ni siquiera tenían un papel secundario.

Se trata de la asunción del nuevo gobierno que encabezará el presidente Néstor Kirchner y que llega exactamente en la fecha de estreno que prometió, ante la incredulidad general, el mandatario saliente Eduardo Duhalde, en épocas en que el futuro, que ahora es presente, era sólo un abismo sombrío.

Para ratificar el carácter de no ficción de la obra, Kirchner ya dijo que no habrá "anuncios rutilantes".

¿Pero no habrá sorpresas? No deberían descartarse por principio y, sobre todo, dada la extraordinaria dinámica de las cosas públicas en la República Argentina.

Anticipadamente, el flamante director ya provocó algunas sorpresas al definir el nuevo elenco de la saga de El Gobierno Nacional.

Impuso algunos roles poco previsibles y ha sacado a varios actores de su registro histórico: algunos han pasado de la televisión al cine de autor y otros del drama shakesperiano a Ionesco.

¿El futuro de algunos de ellos será el deslumbramiento de la audiencia o alguno sucumbirá ante el desafío del nuevo registro?

¿Habrá en el nuevo elenco un dúctil Keanu Reeves, capaz de protagonizar tanto Matrix como El pequeño Buda?

Será cuestión de esperar a que empiece el rodaje y ver qué dicen los hechos, el director y, finalmente, el juicio decisivo del público.

Pero si aquélla es una sorpresa, hay que decir que no ha sido la única. ¿Acaso no parece de ciencia ficción que de la noche a la mañana cuatro rivales electorales se hayan convertido en integrantes destacadísimos de un mismo equipo?

Es el caso de tres candidatos porteños a jefe de gobierno de la Ciudad -Daniel Scioli, Rafael Bielsa y Gustavo Beliz- y uno a vicejefe -Daniel Filmus- devenidos en funcionarios de máxima relevancia de la flamante administración.

Hace cinco días el reconocido intelectual británico Ralph Darendorf escribió en LA NACION que entre las razones centrales de la crisis de los partidos políticos y de la democracia está el hecho de que "pertenecer importa más que tener un determinado conjunto de ideas".

¿Será este gabinete una convalidación de tal aseveración o, simplemente, demostrará que aquellos candidatos anteponían proyectos personales antes que admitir que compartían ideas?

La obra está por empezar y todo depende de sus protagonistas y, también, de la disposición y el compromiso del público, porque tal vez haya llegado el momento para los argentinos de preguntarnos, junto con el poeta peruano César Vallejo: "Hasta cuándo estaremos esperando lo que no se nos debe".

cjacquelin@lanacion.com.ar

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