Hoy, Francisco De Narváez

Diego Sehinkman Para LA NACION
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31 de mayo de 2009  

Francisco De Narváez : (Recostándose en el diván...) Si los diputados oficialistas se enteran de que vine acá, seguro me felicitan. Me van a decir que por fin concurro a una sesión.

Terapeuta : Abramos la sesión entonces...

DN : Bueno. Acá estamos. Preocupado. Ya falta menos de un mes y las encuestas me dan abajo de Néstor. Está bien, son 4 puntos, 3, ¡2!... pero abajo... (Hace que no con la cabeza.) No lo puedo creer, ¡con la plata que vengo invirtiendo!

T : ¿ No lo puede creer... o no lo puede soportar?

DN: ¡Y eso que tengo atrás al mejor asesor de imagen! Usted dirá, ¿Durán Barba, el ecuatoriano que me cobra miles de dólares por mes para armarme la campaña? ¡No, Tinelli! Los adolescentes que hasta hace 10 días no sabían ni que yo existía hoy imitan los pasos de baile de "Francisco". A Macri también lo favorece la imitación. Como decíamos con Mauricio, al final es verdad lo que dicen de nosotros. Atrás de nuestra alianza, hay un cabezón.

T : ...

DN : ¡Y así y todo estoy abajo!... Nuestros asesores dicen que no subimos más, porque los bonaereneses ven el duelo Kirchner- De Narváez como una interna del PJ y no quieren eso. Y que en la campaña, desde ahora, hay que mostrar menos la pata peronista, y más la pata Pro. Macri y Michetti van a tener que mostrarse más en el conurbano.

T : ¿Y qué lo enoja tanto de eso?

DN : No sé? no me gusta tener que depender de otros...

T : ...

DN : (Se queda en silencio)

T : ¿Qué se quedó pensando?

DN : Todos hablan de Gran Cuñado. ¿Sabe cuál fue el reality de mi vida? Cuando murió mi abuelo y quedamos encerrados en la oficina de la gerencia de Casa Tía mi hermano y yo. Los dos a cargo de todo. Rápidamente se vio que los dos no entrábamos. Uno de los dos iba a tener que abandonar la Casa... Tía. El ganador del reality fui yo. Era 1987. Fue muy doloroso. Gané una "Tía" pero perdí un hermano...

T : ...

DN : ... Para modernizar la empresa, tuve que echar a 3.500 empleados. No fue fácil. Me acuerdo que por esos días, después de un vino, un amigo riéndose me dijo: "Está bien. Quedaron en la calle. ¿Pero por qué no les ofrecés pagarles un tatuador, para que todos tengan en el brazo "Crisis es oportunidad"?

T : ...

DN : ... Cuando terminé la transformación de Tía, sentí que no podía más. Ahí fue cuando me quise suicidar. Imagínese. 1992. En una habitación del Hyatt, un exitoso empresario de apenas 39 años se está por pegar un tiro. Se ríen. Dicen que según la leyenda, en ese momento, por debajo de la puerta pasaron un volante que decía: "¿Siente que la vida ya no tiene sentido? ¿Siente un vacío existencial? ¿Ganas de quitarse la vida?". Y abajo decía: "Unidad Básica Justicialista. Acércate a Perón. Perón te ama". Y tiempo después lo conocí a Menem, que me extendió la mano y me dijo: "... para el niño rico que tiene tristeza"... y ahí mismo me ayudó a quedarme con el predio de La Rural". Todavía me acuerdo de lo que pensé en aquel momento: la marca más instalada y más rentable en Argentina se llama "Peronismo" y éste me está ofreciendo una franquicia.

T : ... Así que, de alguna manera, la política fue llenando su vida.

DN : De alguna manera, sí. Es más. En un remate compré el famoso traje de gala de Perón en 93 mil dólares. Me acuerdo que un psicoanalista que me atendía me dijo: "Es caro si piensa que está comprando un traje. Pero barato si piensa que está comprando una identidad".

T : ... En esta nueva identidad, parece que habrá "hermanos" con los cuales deberá poder convivir ...

DN : Y sí. Parece que Solá ya dijo "¿Qué se creía este Colorado? ¿Que todo era recorrer la Provincia solo, diciendo qué barbaridad señora la inseguridad, vamos a repartir una sidra, un pan dulce y una alarma?".

T : Francisco, piense. ¿Hubo alguna otra cosa que acentuara su malestar?

DN : Bueno. Hubo un sueño que me dejó mal. En el sueño se me aparecía mi... abuelo, el fundador de Casa Tía, y me decía: "Basta de colgar carteles en la calle y de pagar asesores... ¡Estás dilapidando la fortuna familiar"!

T : ...

DN : ... Al final del sueño, yo le decía "Abuelo, pude hacer mi camino. Mi propia historia. Y voy a llegar lejos"... (Se seca las lágrimas.) Pero mi abuelo me decía "Date cuenta, Francisco. Sos colombiano. Tuviste Casa Tía... pero nunca vas a tener Casa Rosada!".

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