La batalla contra la droga

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23 de junio de 2002  

Uno de los ineludibles desafíos de la sociedad contemporánea es encontrar la respuesta adecuada al problema de las drogas. Es innegable que, además de las políticas ensayadas tradicionalmente, existen otras que, con distinta orientación, han comenzado a ocupar espacios más destacados en la estrategia con que se hace frente al mundo de las adicciones. Nos referimos a las que centran preferentemente su atención en la persona del adicto potencial o actual.

Los críticos de la "guerra contra las drogas" proponen una política que no esté basada en el miedo ni en los prejuicios que el consumo ocasiona o genera, sino en principios científicos y de salud pública o en razones que privilegien los derechos humanos y el sentido común. Desde hace años, además, ha existido una importante discusión académica y política acerca de las perspectivas negativas y positivas de una eventual legalización internacional de la droga. Es obvio que una decisión de ese tipo sólo podría ser el resultado de un gran acuerdo multilateral, en el que se definieran nuevas estrategias conjuntas de acción por parte de todos los países afectados.

Por supuesto, para buscar una solución a este grave problema no basta con perseguir la oferta y recurrir a la interdicción. Los esfuerzos deben estar dirigidos también a las demandas de drogas, lo que exige que cada país asuma su responsabilidad en la lucha contra las sustancias estupefacientes.

Tradicionalmente, la actividad preventiva del abuso de drogas ha estado orientada a la represión del tráfico. Hoy, la educación como estrategia preventiva asume un rol fundamental. Sólo a través de un conocimiento más exacto de los procesos de acercamiento a la droga, de los factores desencadenantes y de sus consecuencias se logran posiciones preferenciales en el abordaje del tema. La prevención y la información constituyen un camino más apto para atacar la problemática de la drogadicción.

Con motivo de estar celebrándose en nuestro país la semana de la prevención de adicciones, que culmina el próximo miércoles -Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico de Drogas-, resulta oportuno reiterar que la solución al problema de la drogadicción pasará siempre por incentivar la toma de conciencia social sobre sus peligros muchas veces ignorados, por el respaldo a las acciones y campañas que con seriedad desarrollan las entidades del llamado tercer sector, y por reivindicar la necesidad de que la lucha contra la drogadependencia y la prevención del narcotráfico sean encaradas como una verdadera política de Estado.

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