La felicidad de los negros

Silvia Pisani
(0)
19 de septiembre de 2010  

Estas son cosas de las que no se habla mucho por aquí pero que son más reales que el viento y que la lluvia. Y es la diferencia entre negros y blancos. Dejando de lado algunas historias individuales -entre ellas, la mejor de todas, que es la de Barack Obama-, aquí a los negros les va bastante peor que a los blancos.

Las estadísticas lo confirman. Por ejemplo: el desempleo entre los negros es mucho más alto que entre los blancos. Y un reciente estudio de la Universidad de Pennsylvania ratificó que el ingreso promedio de la población negra es un 35% más bajo.

Pero hay algo en que los negros tienen muchísimo más que los blancos. Y es esa cosa inasible -pero, también, tan certera como el viento y como la lluvia- que se llama felicidad.

El mismo estudio ratificó que es mucho mayor la población negra que, aún con todas sus dificultades, se define como "muy o bastante feliz" con lo que tiene en la vida. Mientras que a los blancos llegar a esa definición les cuesta bastante más.

Ya se sabe que el dinero no hace la felicidad. Y una vez más, parece claro que la sabiduría -el saber vivir, en definitiva- sí la hace. Más allá de lo que el destino le depare a cada uno.

Lo curioso es que cosas como ésas decía el negro Jim al travieso Huckleberry Finn en la prosa de Mark Twain. Y una vez más, se ve que la gran novela nunca sale de la nada.

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.