La hora del realineamiento

Jorge Oviedo
Jorge Oviedo LA NACION
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3 de mayo de 2003  

A pesar de la caída registrada en la Bolsa el lunes último, los mercados parecen no haber cambiado su tendencia luego de la elección del domingo. El dólar y las tasas siguieron bajando y no hubo retiros de las colocaciones hechas desde el exterior. La Bolsa terminó la semana en alza.

"Por supuesto que el mercado hubiera preferido un ballottage entre Menem y López Murphy, pero los indicadores muestran que nadie ha entrado en pánico", señaló un financista. Los hechos posteriores a los comicios causaron más sorpresa. Hay hombres de empresa que dicen no entender que Menem haya cometido el error de mostrar a las figuras del pasado" en la reunión nocturna en el hotel Presidente.

La reunión con Rodríguez Saá tampoco fue bien vista. "Una cosa es que vaya con una negociación casi cerrada, termine la cumbre y se saquen la foto para anunciar el apoyo del puntano a la candidatura de Menem, y otra es lo que pasó: que el gobernador de San Luis salga y diga que se va a tomar una semana para pensarlo", sostienen otros empresarios.

El retorno de los "capitanes"

La evaluación sobre el posible triunfo de Menem o Kirchner también lleva a conclusiones diferentes. "Si gana Menem uno debería pensar que habrá un cierto conjunto de reglas económicas que se cumplirán, que el marco general será conocido y en base a él se podrá anticipar ciertos resultados. En cambio, el triunfo de Kirchner sería la convalidación del proceso actual, lo que significa un esquema más flexible, en el que las resoluciones se toman caso por caso", evalúan.

En el segundo de los casos cobra mayor importancia la relación con el Gobierno y la formación de grupos gremiales empresariales con capacidad de negociación y lobby. La probable resurrección del Grupo de los Ocho -donde estaban los "capitanes" de la década del 80- vendría a cubrir esa necesidad.

En los sectores empresariales no sólo se subrayan los errores de Menem sino que también se muestran algunas preocupaciones respecto de Kirchner. En su aparición en el programa de televisión "A dos voces", el candidato de la administración duhaldista tuvo expresiones que causaron algún resquemor. La primera, cuando aseguró que no hablaría con dirigentes porque desde el 20 de diciembre de 2001, según él, "los votos no son de nadie". Las sospechas son que podría querer gobernar sin acordar nada con nadie. La otra causa de resquemores fue cuando justificó su actitud de no haberse reunido con empresarios con anterioridad. "Ellos tenían otro candidato", disparó.

Otros creen ver en estas actitudes simples "poses de campaña". Y confían en que será mucho menos rígido si triunfa el 18 de mayo próximo. Aunque, si de pragmatismo se trata, creen que entre ambos candidatos Menem sigue teniendo la mayor de las dosis. Y no lo consideran un defecto.

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