La sociedad demanda el fin de la impunidad

Marcelo J. Louge Juárez
Marcelo J. Louge Juárez PARA LA NACION
(0)
26 de noviembre de 2018  • 20:41

Los "cuadernos" de las coimas de la corrupción K pusieron en evidencia con brutal crudeza el gran mal que hizo al país la administración anterior y la impunidad que existía. La Justicia tiene hoy un deber histórico en juzgar y condenar a aquellos que cometieron graves delitos contra la patria. De no hacerlo, convierte a la Justicia en cómplice o encubridora de esos delitos.

Cabe recordar que el 92% de las causas de corrupción de los últimos 20 años ni siquiera llegaron a juicio, según una Auditoría realizada por el Consejo de la Magistratura, a pedido del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Para poner fin a la impunidad hace falta una verdadera reforma judicial y política .

Es necesaria la pronta digitalización de los expedientes judiciales a fin de facilitar el rápido acceso por parte de los justiciables. El objetivo es brindar más transparencia y facilitar el acceso a la Justicia.

Urge duplicar los juzgados federales en lo penal. Las demoras están a la vista y es vital para nuestra democracia asegurar una mayor velocidad en la tramitación de los expedientes por corrupción.

Es importante la reducción del tiempo de las ferias judiciales y la modificación y ampliación del horario de atención al público con dedicación full time. Es de vital importancia una reforma del Consejo de la Magistratura para que cumpla debidamente sus funciones atinentes a la designación y remoción de jueces teniendo en cuenta especialmente su probidad e idoneidad, lamentablemente ausente en muchos casos. La reforma debería establecer un menor representación política.

Es aupicioso la sanción durante la gestión del presidente Mauricio Macri de la ley del arrepentido, que ha comenzado a dar sus frutos, y de la ley de responsabilidad penal empresaria.

Para que la Política este al servicio de la gente, sería oportuno implementar, antes de las elecciones presidenciales del 2019, una verdadera reforma política y electoral y de ese modo terminar con los vicios de la mala política. La misma debe establecer prioritariamente el voto electrónico, la eliminación de las listas sabana y sobre todo transparentar el financiamiento de la política. Esto permitiría acabar con los empresarios y políticos corruptos. Lo más grave de nuestro sistema político-electoral es la oscura relación entre el dinero y la política y el financiamiento irregular asociado a la corrupción.

Daniel Zovatto uno de los mayores expertos en financiamiento político, sistemas electorales y procesos democráticos de América Latina, considera que los últimos escándalos sacan a la superficie un problema sistémico que solo se corregirá con una reforma político-electoral profunda e integral. Señala que el actual marco regulatorio de financiamiento político se caracteriza por un alto grado de incumplimiento, la gran mayoría de los informes financieros que presentan los partidos a la Justicia Electoral son un "dibujo", y los mecanismos de control y las sanciones son lentos y débiles.

Abogado constitucionalista

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.