Lo que tememos y lo que deseamos

Orlando J. Ferreres
Orlando J. Ferreres PARA LA NACION
(0)
4 de septiembre de 2019  • 01:58

Los actuales gobernantes trataron de transmitir la sensación de que los votos del kirchnerismo serían altos, pero no lo suficiente como para dominar la situación política. Lo que el Gobierno deseaba era ganar o empatar las PASO y pensaba que lo lograría sin mayor problema, pues creía en el resultado práctico de lo que se estaba haciendo. Este es un tipo de comportamiento que describe bien Jon Elster en su libro Reason and Rationality, Princenton University Press, 2009.

Elster dice (pág. 25) que este tipo de razonamiento es sintetizado en numerosos "dichos", por ejemplo, en la observación de La Fontaine. "Cada uno encuentra fácil de creer en lo que teme y en lo que desea". Como sugiriendo que no es necesario chequear esos datos con ejercicios numéricos bien hechos para confirmarlos. (pág. 15)

De los deseos (o preferencias) puedo ir a las creencias y de allí, de mis deseos y creencias, ir a la acción, sin haber chequeado a ambas con información objetiva, y de esta forma, puedo enfocar la acción incorrectamente. Por otro lado, la información numérica que resultó de las encuestas sobre las PASO, sólo en uno a dos casos fue correcta, las demás encuestas difirieron mucho del resultado real.

Cambiemos, o Juntos por el Cambio, creyeron que el kirchnerismo, después de lo documentado en numerosos juicios, no tendría muchos votos en una próxima elección. Dejaron que ese movimiento se presentara porque no creían que pudiera obtener la victoria. Además, el oficialismo tenía una gran confianza en su gestión, a pesar de que le había costado bastante dominar las crisis, especialmente las económicas, sobre todo la de 2018, que produjo una fuerte caída del salario real y cuya recuperación no llegó a efectivizarse en la práctica.

Al nombrar Cristina Kirchner a Alberto Fernández como presidente de su fórmula, es decir, a un moderado en su forma de comunicarse y de actuar, logró sumar a los gobernadores y a Sergio Massa, lo que le fue dando una situación que sorprendió incluso a los menos convencidos de que esa fórmula podía ser ganadora. Los resultados están a la vista y también sus consecuencias económicas, a pesar de que aún no ha ocurrido la verdadera elección de autoridades. Dada la diferencia abrumadora de votos que la oposición obtuvo en las PASO, es muy poco probable que cambie el resultado.

Para saber lo que el eventual nuevo gobierno haría en la práctica en 2020, que tiene influencia decisiva desde ahora, el camino más maduro para todos sería, según Rosendo Fraga: 1) llegar a un acuerdo posible de mantener entre el gobierno actual y la oposición dominante, o sea un acuerdo de algunos puntos que no se discutan más entre Mauricio Macri y Alberto Fernández. Este es el escenario que tendría más posibilidades de ser exitoso, quizá para que el actual gobierno llegue al fin de su mandato y para que la oposición explique sus propuestas para 2020.

Los otros escenarios son más peligrosos, incluso para las dos partes, pues aquel en el que 2) Macri quisiera dominar solo la situación económica lo llevaría a pocas posibilidades de éxito y posiblemente a un escenario distinto, número 3) donde el Gobierno podría perder el control de la situación con el paso del corto tiempo - menor a 2 meses- que tenemos para la elección. Este último escenario sería muy perjudicial para todos, incluso puede resultar también dudoso para la oposición, pues se encontraría en una situación difícil de solucionar.

Si bien se llegó a este estado de la situación económica-social tan dificultosa, basada en dos factores no chequeados: 1) el deseo de que el miedo a Cristina no permitiera una votación favorable a la oposición, sin embargo, Alberto Fernández logró que los gobernadores y Sergio Massa se alinearan con él 2) el Gobierno no chequeó adecuadamente que no pudo cumplir con las expectativas económicas, sociales y políticas que había prometido. Lo cierto es que estamos en un estado institucional débil y requiere un acuerdo de las dos partes para definir 2020 y los años siguientes, cosa que tendría impacto en la actualidad y daría tranquilidad institucional al país, que es lo que también la oposición, los gobernadores y otros que se oponen al Gobierno necesitan.

Las medidas de reestructuración de la deuda pública en el corto, mediano y largo plazo y las medidas de control de cambios que se han adoptado, apoyadas por ejemplo, por Roberto Lavagna, han dado en su momento inicial un resultado favorable. Este escenario podría seguir consolidando la situación financiera y cambiaria de corto plazo.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.