Los milagros de Il Cavalieri

La ingeniería financiera del fenomenal imperio mediático del líder de la oposición está en tela de juicio.
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20 de agosto de 2000  

ROMA.- Por estos días circula entre los políticos italianos la historieta de un senador de la Samoa estadounidense que promovió una ley en beneficio de sus negocios inmobiliarios. "¿Conflicto de intereses?", bramó cuando lo acusaron formalmente. "Esto es una plena coincidencia de intereses".

Silvio Berlusconi, que cumplirá en septiembre próximo 64 años, se encuentra en una situación similar respecto de su imperio mediático, que ha obligado a intervenir al propio presidente de la República Italiana para instar la aprobación de una ley que se debatirá en el Parlamento tras las vacaciones.

Pero los problemas para el líder de Forza Italia y firme aspirante a primer ministro no han hecho más que empezar tras hacerse público un informe elaborado por expertos del Banco de Italia sobre la financiación de su holding Fininvest y que publicó la semana última con exclusividad el semanario L´Espresso.

"Se mire por donde se mire, Silvio Berlusconi es el problema central de la vida italiana", comenta Giulio Anselmi, uno de los periodistas que intervienen en la presentación del documento.

"Por su pasado, por su presente, por lo que podrá ser en el futuro. Con toda probabilidad, el año próximo completará el trienio como hombre más rico del país con la corona de presidente del Consejo de Ministros y de gran controlador de la información, con las tres cadenas de Mediaset más las tres públicas de la RAI", agregó el periodista.

Choque de parámetros

El fenómeno Berlusconi, añade Anselmi, choca frontalmente con los parámetros de la cultura democrática -norteamericana y europea- que pretenden una transparencia absoluta de un líder político.

"Y no sólo a causa de su imperio mediático, nacido a golpes de violación de la ley -escribe el periodista-. Como demuestra el informe de los técnicos del Banco de Italia, institución independiente de la política, Il Cavaliere ha construido su poder bajo la bandera del misterio. En cualquier otro país civilizado sería obligado a responder a los muchos interrogantes que suscitan estas páginas."

La relación de 120 folios que firman los técnicos del Banco de Italia fue encargada por los fiscales de Palermo para una investigación sobre reciclaje de dinero. Ahora ha entrado a formar parte de las actas del proceso por asociación mafiosa contra Marcello Dell´Utri, hombre de confianza del mismo Berlusconi.

El documento es explosivo. Aumentos de capital por obra de magia, prestamistas desinteresados, millones de procedencia ignorada, documentos desaparecidos, microfilms destruidos por el fuego e importantes partidas en circulación se han investigado, sobre todo en el período comprendido entre 1977 y 1985.

Peluquería y belleza

Los expertos del Banco de Italia han excavado por primera vez en los orígenes de Fininvest y han descubierto que en los bancos prestatarios el holding de Berlusconi estaba registrado como un simple negocio de peluquería e instituto de belleza.

Así figuraba en la Banca Popolare di Lodi cuando la dirección de Investigación Antimafia trataba de reconstruir los movimientos contables del grupo.

Según L´Espresso, entre las páginas del documento del Banco de Italia aparecen millones a paletadas, dinero que cae como la lluvia, a veces en metálico, otras en forma de talones bancarios, en un gigantesco y tortuoso slalom . Eran los años triunfales del amigo socialista Bettino Craxi, que llegó a primer ministro en 1983.

En esa época, como por obra de encanto, los bancos se pusieron en fila para prestar dinero a Silvio Berlusconi, que se afianzaba ya como un coloso. A partir de la compra de un 12% de Il Giornale, el diario de Indro Montanelli, empezó a formar su reino mediático con Telemilano y otras adquisiciones.

Ya en 1977, el magnate figuraba en el séptimo lugar en la lista de los contribuyentes milaneses más importantes.

"El milagro de San Ambrosio", como denomina L´Espresso a una suerte de ingeniería financiera diseñada el 7 de diciembre de 1978, festividad del santo. Ese mismo año, Il Cavaliere se inscribía en la famosa logia P2 del masón Licio Gelli.

Mientras tanto, Berlusconi elude los problemas y se defiende con la coartada electoral: "Vienen por mí porque soy bueno".

En opinión de los periodistas de L´Espresso, el actual líder de la oposición italiana ignora ostensiblemente la diferencia entre los negocios privados y la función pública, y considera las leyes como un expediente útil o una norma liberticida al servicio de sus intereses.

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