Se acerca el super martes

(0)
27 de febrero de 2004  

Cuando se acerca el llamado super martes, el senador John Kerry parece estar cerca de poder consagrarse como el candidato del Partido Demócrata que habrá de dirimir fuerzas, en noviembre próximo, con el presidente George W. Bush, único candidato del Partido Republicano.

Parece claro que ambos posibles contendores están ya tratando de "marcar la cancha" para el intenso debate político que se aproxima.

Bush parece haber elegido construir su imagen en función de dos vectores. En primer lugar, las urgencias de la política exterior, procurando aparecer como indispensable para completar una compleja y peligrosa labor, particularmente contra el terrorismo internacional. En el supuesto de poder capturar a Osama Bin Laden, esta variante estratégica podría, seguramente, dar buen resultado. Si Bush tuviera éxito, obligaría a que la campaña incluya el debate sobre el escenario internacional. Algo que no sucedía desde la guerra de Vietnam. En segundo lugar, en el plano doméstico, después de algunas dudas, acaba de instalar la cuestión de una posible enmienda constitucional para reservar la institución fundamental del matrimonio exclusivamente para las uniones entre personas de distinto sexo. Esta posición, sugieren las encuestas, es francamente mayoritaria en los Estados Unidos, sin que ello suponga no legislar sobre el modo de reconocer contractualmente las "uniones" de personas del mismo sexo. Fuera del matrimonio.

Kerry apunta fundamentalmente a la economía doméstica. Lo hace señalando que -pese a la llegada de una reactivación- la generación de puestos de trabajo es, cuanto menos, tímida e insuficiente. Aprovechando, además, para tratar de instalar en la opinión pública la necesidad de generar un debate que nos atañe también a nosotros: el vinculado con la libertad comercial internacional, respecto de la cual los demócratas en general, y Kerry en particular, parecen ahora haber virado en dirección al proteccionismo. Lo que debiera preocuparnos.

Detrás de Kerry aún aparece el senador Edwards, de Carolina del Norte, que -por su simpatía, poder de su oratoria y carisma político- luce como la revelación de las primarias del Partido Demócrata, con un futuro promisorio. Pero su prédica es aún mas proteccionista que la de Kerry.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.