Una oportunidad para refundar el sistema público de salud

El primer desafío será superar la tremenda crisis de la estructura sanitaria y generar un modelo que garantice la equidad y la eficiencia
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25 de mayo de 2003  

Nuestro sistema democrático, de vez en cuando, nos permite encontrarnos ante una nueva oportunidad de enfrentar y superar esta espiral de degradación que vive el sistema de salud desde hace muchos años, sin desconocer los aciertos y hechos positivos que los distintos gobiernos han realizado en salud. La designación del Dr. Ginés González García al frente de la cartera de salud es un signo auspicioso, no sólo por la capacidad ya demostrada en su reciente gestión sino por el reconocimiento de la identidad y relevancia de la salud como sector fundamental de las políticas del Estado.

Los desafíos que tendrá que afrontar el nuevo gobierno son diversos dada la complejidad del sector y los actores sociales e intereses que participan. La definición del presidente Néstor Kirchner de enfrentar a las corporaciones se deberá aplicar también de forma particular en este campo. No se trata de hacer nuevos diagnósticos y discutir nuevas ideas o viejas ideologías: se trata de establecer propuestas superadoras y buscar soluciones. El primer desafío es, sin duda, la superación de la tremenda crisis de toda la estructura sanitaria y las graves situaciones de salud de los argentinos. En las provincias pobres y en los conglomerados urbanos y periurbanos con su población excluida del sistema social, con sus secuelas de desnutrición, enfermedad y falta de atención de las necesidades básicas. Como se esté haciendo con el Programa Remediar es urgente asignar recursos para la atención con un enfoque tecnico sanitario moderno. En este sentido son fundamentales los programas sanitarios como el Materno Infantil, la asistencia nutricional, la vigilancia epidemiológica y la atención de las endemias. Es necesario y urgente mejorar la equidad general del sistema social y en este sentido la salud y la educación son un elemento fundamental de redistribución social de los recursos.

El segundo "gran desafío para el nuevo gobierno es la redefinicion del sistema de salud de los argentinos." El grado de destrucción y deterioro del viejo sistema, sus antinomias y contradicciones como su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos de la salud son bien conocidos.

Es necesario que la Argentina comience de una buena vez el camino de "la reforma del sector salud" que casi todos los países desarrollados realizaron en los años ochenta y noventa. No es fácil. No se trata de copiar tal o cual modelo exitoso. Se trata de generar un nuevo modelo argentino de salud que garantice la equidad y la eficiencia, teniendo en cuenta nuestras necesidades y recursos.

Si se logra, se habrá iniciado una nueva era de la salud pública argentina que demandará muchos años para su desarrollo pleno, pero dejaremos de descender para comenzar a ascender. Un paso fundamental en este sentido es la redefinicion del rol del Estado en la salud en sus niveles nacional y provincial como la adecuación y modernización de las estructuras gubernamentales para esta tarea y el mejoramiento de sus procesos de gestión.

No se trata de pensar que hay que destruir todo para construir algo nuevo. Hay mucho hecho y muy bueno. Se trata de dar un nuevo rumbo a lo existente y mejorar la eficiencia. La redefinicion del sistema financiador tiene que encararse con un concepto moderno de la seguridad social que permita la cobertura de salud a toda la población. Otro componente fundamental es revisar el modelo prestador y la estructuración de los servicios partiendo de una concepción actual de la Salud con un enfoque biopsicosocial.

Es necesaria la reorganización del sistema prestador basado en las pautas de la atención primaria de la salud y la generación de redes locales de atención donde se asegure una amplia participación comunitaria en la gestión. El rescate del hospital público como columna vertebral del sistema y la participación del sector privado requieren un esfuerzo importante para mejorar su eficiencia y generar nuevas formas de gestión. Hay muchos desafíos más que enfrentar en cuanto a las políticas de recursos humanos y de recursos físicos y de los tecnológicos. En este sentido se debe continuar con la política de medicamentos emprendida en la anterior gestión.

Estos son los desafíos. No esperemos que mágicamente se resuelvan todos en "cien días de gobierno" ni siquiera en una gestión de cuatro años, pero si empezamos ahora se habrá cambiado la tendencia histórica en salud y dentro de muchos años se podrá hablar de 2003 como el año del nacimiento de una nueva salud para todos.

El autor es director del Hospital de Clínicas de la UBA y ex funcionario del Ministerio de Salud Publica de la Nación.

El ministro

Médico sanitarista

Ginés González García, de 57 años, es médico sanitarista y rechazó un ofrecimiento para acompañar a Néstor Kirchner como vicepresidente para conservar su puesto como ministro de Salud, donde fue nombrado por Eduardo Duhalde.

Un largo curriculum

Su extenso currículum en el área de salud pública incluye su paso por el Ministerio de Salud bonaerense entre 1988 y 1991. Como ministro de salud nacional, uno de sus mayores logros fue la sanción de la ley de medicamentos génericos.

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