Denunció la Iglesia el avance del narcotráfico y la complicidad estatal

El Episcopado advirtió que la sociedad sospecha que "policías, funcionarios judiciales y políticos colaboran con grupos mafiosos"
Mariano De Vedia
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9 de noviembre de 2013  

La Iglesia mostró ayer un sombrío panorama del avance del narcotráfico y denunció la "complicidad y corrupción de algunos dirigentes". Ante innumerables casos de ataques, muertes y zonas desprotegidas, pidió "políticas públicas de corto, mediano y largo alcance" y recordó que "perseguir el delito es tarea exclusiva e irrenunciable del Estado".

"La Argentina está corriendo el riesgo de pasar a una situación de difícil retorno", advirtieron los obispos en un documento que presentaron los presidentes del Episcopado, monseñor José María Arancedo, y de la Comisión de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano.

Al leer la declaración, durante la 106a. Asamblea del Episcopado, en Pilar, Arancedo dijo que con frecuencia se oye que a esta situación se ha llegado "con la complicidad y la corrupción de algunos dirigentes", y que "la sociedad a menudo sospecha que miembros de fuerzas de seguridad, funcionarios de la Justicia y políticos colaboran con grupos mafiosos".

Arancedo es arzobispo de Santa Fe, donde los enfrentamientos por el mercado de la droga han dejado más de 200 muertos este año, además del ataque a balazos a la casa del gobernador, Antonio Bonfatti. "No es un tema localizado en una región. Es en todo el país", observó el arzobispo, quien lamentó que el tratamiento de este drama hubiera estado prácticamente ausente en la campaña electoral.

"Se lo abordó muy parcialmente, focalizándolo a partir del problema de la seguridad, pero ése no es el aspecto central", señaló el presidente del Episcopado, en diálogo con LA NACION. E insistió: "La responsabilidad es del Estado. El delito no lo puede combatir un privado".

Respecto de la responsabilidad de funcionarios y dirigentes, el documento señala que las sospechas de colaboración con "grupos mafiosos" debilita la confianza y desanima las expectativas de cambio. Y añade: "También es funcional y cómplice quien pudiendo hacer algo se desentiende, se lava las manos y mira para otro lado".

La Iglesia lamentó, incluso, que la Sedronar, el organismo del Estado dedicado a coordinar las políticas públicas en materia de drogadicción, "lleve tantos meses sin tener su responsable designado". Rafael Bielsa, su último responsable, renunció en marzo y el Gobierno no nombró todavía un reemplazante.

Al respecto, en la única reacción del Gobierno al fuerte documento de los obispos, el subsecretario de la Sedronar, Julio Postiglioni, aclaró que el organismo "no está paralizado a pesar de que no cuenta con un secretario", y afirmó que la vacante no frenó "la actividad del Estado en la lucha contra el narcotráfico".

Las críticas de la Iglesia se extendieron más allá del Poder Ejecutivo. En dos carillas, pero con frases muy contundentes, los obispos describieron las consecuencias de un mal que "se instala en los barrios, destruye las familias, siembra miedo y desconfianza entre los vecinos y aleja a los chicos y jóvenes de la escuela y el trabajo". Y puntualizaron, además, que anhelan "una justicia más eficiente que erradique sin demoras la impunidad".

"Si la dirigencia política y social no toma medidas urgentes, costará mucho tiempo y mucha sangre erradicar estas mafias, que han ido ganando cada vez más espacio", señala el documento episcopal.

Hace seis años, en la carta pastoral "La droga, sinónimo de muerte", los obispos habían denunciado ya que "el narconegocio se instaló en nuestro país, prospera exitosamente, destruye familias y mata".

Ahora transmitieron su preocupación por "la desprotección de nuestras fronteras y por la demora en dotar de adecuados sistemas de radar a las zonas más vulnerables".

La Iglesia valora los esfuerzos, dedicación y entrega de tanta gente que colabora en comunidades terapéuticas. Y, en tono de autocrítica, los obispos se mostraron conscientes de no haber sido "suficientemente eficaces en promover una pastoral que convoque y contenga a los adolescentes y jóvenes".

Según el diagnóstico episcopal, el avance de la droga y el narcotráfico "está dejando un tendal de heridos que reclaman de parte de todos compromiso y cercanía".

Lozano advirtió que no se trata de "criminalizar al adicto", y desestimó las posturas que promueven la despenalización del consumo de drogas, como los proyectos legislativos que circularon el año pasado. "Los curas villeros, que son los primeros que enfrentan esta problemática, coinciden en que la despenalización no es lo primero que hay que hacer. Es una salida superficial si no se crean previamente instrumentos y espacios adecuados para dar contención, asistencia, educación y prevención".

Ante una pregunta orientada a saber si la Argentina, ante este escenario, podría "terminar como México", el titular de Pastoral Social respondió: "No se trata de ser mejor o peor que México o Colombia. El riesgo es ser una Argentina peor a lo que somos, instalar un sistema de organización social en el que el narcotráfico tenga una incidencia muy grande".

Arancedo resumió: "La droga avanza con la complicidad de muchos y también con el silencio de muchos". Dijo que "es una mancha que avanza" y que "la sociedad tiene que quitarse el miedo, que lleva a la parálisis".

Ya en junio último, la Comisión de Pastoral Nacional sobre Drogadependencia, que actúa en la Pastoral Social, advirtió que la ausencia del Estado frente a esta situación es "histórica y estructural".

Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2013, elaborado por las Naciones Unidas, la Argentina es el primer país de América latina en consumo de cocaína y el segundo de todo el continente, detrás de los Estados Unidos.

La estadística, elaborada a partir de datos enviados por los gobiernos de la región, indica que nuestro país también se ubica segundo en el consumo de marihuana y de éxtasis en América del Sur.

Los casos recientes más graves

30/10/2013

Narcos en zona norte


Golpe contra una organización narco liderada por ciudadanos colombianos en countries de Tigre. Se secuestraron 114 kilos de cocaína.

24/10/2013

Jefe narco, en Santiago


Claudio Andrada, considerado uno de los máximos traficantes de cocaína, fue detenido en Santiago del Estero. Por el caso, se secuestraron 583 kilos de cocaína en Córdoba.

12/10/2013

Atentado


La vivienda familiar del gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, recibió 14 impactos de bala. Se sospecha de bandas narco.

11/9/2013

Narcoescándalo


Allanaron la Central de Policía de Córdoba y viviendas de jefes policiales sospechados de vínculos con el narcotráfico. Por el caso, renunciaron el jefe de la Policía y el ministro de Seguridad de la provincia.

7/9/2013

Muerte de Kevin


Con 9 años, Kevin Molina perdió la vida cuando una bala perdida atravesó la pared de su casilla en la villa Zavaleta durante un enfrentamiento entre narcos.

26/6/2013

Tercer exportador


El informe anual de las Naciones Unidas sobre drogas ubicó a la Argentina como el tercer puerto proveedor mundial de cocaína, detrás de Brasil y Colombia.

Del editor: qué significa.

La Casa Rosada hizo del narcotráfico un tema de disputa política en Córdoba y en Santa Fe. Pero la Iglesia puso otra vez al Gobierno en la mira.

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