Acusan a Schoklender de desviar $ 25 millones

Piden indagarlo junto con sus familiares y la hija de Bonafini
Hernán Cappiello
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28 de diciembre de 2011  

Para la Justicia, Sergio Schoklender desvió fondos públicos recibidos por las Madres de Plaza de Mayo, que estaban destinados a construir viviendas sociales por más de 25 millones de pesos. Para eso montó una red de empresas que usó como pantalla y se valió de empleados de la fundación, parientes y amigos, para blanquear esos fondos y comprar casas, barcos y aviones.

Esa es la conclusión del fiscal Jorge Di Lello, quien pidió ayer que sean indagados Sergio y Pablo Schoklender, sus allegados y Alejandra Bonafini, hija de Hebe de Bonafini (presidenta de Madres de Plaza de Mayo), entre otras 65 personas. El juez Norberto Oyarbide recibió el dictamen, de 200 carillas, y se tomará su tiempo para decidir si fija fecha para los interrogatorios, que podrían tener lugar en febrero.

Di Lello entendió que Schoklender se valió de su empresa Meldorek y de Antártica, de su amigo Alejandro Gotkin -ambas sin giro comercial pero con millonarias operaciones-, para extraer el dinero que recibían las Madres del Ministerio de Planificación. Se entregaron $ 764 millones para el "Programa Sueños Compartidos". Acusó de fraude a las autoridades de la Fundación, de lavado de dinero a los integrantes de las sociedades y, además, entendió que hay una asociación ilícita.

A María Alejandra Bonafini, Di Lello le reprochó "su presunta participación en las conductas delictivas llevadas a cabo por el directorio de la empresa Meldorek, que tendía a despojar de fondos públicos a la Fundación Madres de Plaza de Mayo en el marco del "Programa Sueños Compartidos". La acusa de la operación de venderle a Meldorek un departamento de los pisos 4° y 5° de la calle 44, N° 1324, de La Plata, por US$ 25.000". Además, el Banco Francés reportó a la hija de Bonafini por operaciones financieras sospechosas por $ 235.000, que no se compadecen con su perfil de cliente.

Impresiona la descripción que hizo el fiscal siguiendo la ruta de los cheques recibidos por la Fundación hasta que parte de ese dinero terminó en manos de los Schoklender, sus parientes o de empresas relacionadas. Una suma de esos movimientos arroja unos $ 25 millones, sin contar casas, departamentos, terrenos, los dos aviones y el yate de medio millón de dólares, que para Di Lello fueron pagados con esos fondos públicos desviados.

Así, por ejemplo, Schoklender pagó unos 100.000 dólares por terrenos en José C. Paz. Extrajo, además, $ 350.000 con un cheque de mostrador de la cuenta de las Madres del Banco de Santiago del Estero. Pablo Schoklender recibió $ 13.333.685 de una cuenta de la Fundación en el Banco Credicoop y Sergio tuvo acceso a $ 178.280 de la misma cuenta. De otra cuenta de las Madres, del Banco Ciudad, fueron transferidos al Credicoop $ 7.000.000, que para el fiscal fueron a parar a manos de los Schoklender. Antártica, que maneja Alejandro Gotkin, recibió 23 cheques de Madres por $ 3.904.600, y otros dos cheques del Instituto de Vivienda de la Ciudad, por $ 487.025. Para el fiscal, los $ 5 millones que manejó Antártica eran de las Madres. De allí Gotkin pagó $ 160.400 por una Toyota Hilux 4x4.Además, sostuvo que la empresa Meldorek, de Schoklender, se nutrió de plata de las Madres para adquirir bienes con dinero público. La compañía es dueña de dos aviones, del yate Arete y cuatro departamentos y, de acuerdo con el informe de Di Lello, Meldorek recibió $ 3.167.526.

Los pedidos de indagatoria del fiscal alcanzan, además, al ex ministro Enrique Rodríguez, a Viviana Sala (ex esposa de Schoklender, al piloto Gustavo Serventich, al financista Fernando Caparrós Gómez, Alejandro Tamburelli, Daniel Laurenti, Martín de Falco y Guillermo Gillert, entre otros.

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