Aníbal Fernández acusó a los docentes de "autoherirse"

El párroco de Las Heras le reclamó "que no mienta más"
El párroco de Las Heras le reclamó "que no mienta más"
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9 de mayo de 2007  

A tono con el caldeado clima que se vive en la provincia del presidente Néstor Kirchner, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, negó ayer la existencia de heridos en la manifestación contra el gobierno provincial efectuada anteanoche en Río Gallegos por los docentes santacruceños y afirmó que "no hubo heridos; [los docentes] se autohieren para dar lástima".

"Nosotros no actuamos con la fuerza. Son esas cosas, aparece un señor que dice que fue agredido, pero sólo se utilizó la fuerza para correrlos", se enojó el titular de la cartera política en declaraciones a Radio 10 reproducidas por la agencia de noticias Télam.

Fernández calificó de "canallescas" las recientes manifestaciones contra el gobierno provincial, que incluyeron una protesta frente a la casa de la madre del presidente Kirchner.

"Es una cosa canallesca que vayan a agredir a una señora de 86 años", dijo. "Qué culpa tiene la señora de que su hijo sea presidente", agregó.

Para demostrar sus dudas sobre los tres heridos durante la manifestación de anteanoche, Fernández aclaró que había pedido a la Gendarmería que "mandaran médicos forenses para constatar si los manifestantes habían recibido golpes", y sostuvo: "Los gendarmes no usan Itakas para estas cosas".

Con respecto al conflicto docente, Fernández estimó que en esa provincia "hay una puja política de por medio más que una discusión salarial".

El cura párroco de Las Heras, Luis Bicego, le contestó con inusual dureza. "Yo le digo a Aníbal Fernández que se deje de joder y no mienta más. Es una vergüenza cómo están mintiendo, que venga acá y vea cuál es la situación de la provincia", lo retó el cura.

Bicego sostuvo que la represión existió y que fue la acción de las fuerzas de seguridad la que produjo las heridas en los manifestantes. "Así es que la misma policía que reprimió años atrás sigue reprimiendo, quién sabe con mayor fuerza. Es como el león que fue cebado", afirmó el párroco.

Y puso en duda que hubiera existido el ataque a la casa de la madre del Presidente. "Hasta ahora no hubo desmanes, y los que hubo los habrán provocado los muchachos peronistas de Kirchner", desafió.

El cura de Las Heras también apuntó contra el ministro de Gobierno santacruceño, Daniel Varizat, que habpia pedido un "peritaje psiquiátrico" para el obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, quien días atrás afirmó que "en Santa Cruz el que piensa distinto es perseguido". "El ministro no tiene moral para decir eso", afirmó Bicego al ex diputado Varizat.

"Cachivache"

Horas después, y enterado de los dichos de Bicego, Fernández subió la apuesta. "Este señor es un cachivache vestido de sacerdote que no tiene nada de prudente [...] Es una pena que la Iglesia de uno tenga hombres semejantes como sacerdotes, porque lo único que hace es meter fichas para el despelote", dijo.

Desde la oposición, el titular del comité nacional de la UCR, Gerardo Morales, repudió tanto los dichos del ministro y el reciente ataque contra la sede de la UCR en Río Gallegos. "En el gobierno nacional se comportan como unos mitómanos. Se la pasan mintiendo compulsivamente. Hoy pretenden ocultar la injustificada represión contra los docentes santacruceños y los atentados contra el comité de la UCR y la sede del sindicato Adosac", agregó.

"La gravedad de los hechos en Santa Cruz es producto de la política de confrontación permanente propia del kirchnerismo, que evita el diálogo y que lleva los conflictos al extremo", señaló.

La candidata a jefa de gobierno por el MST, Patricia Walsh, también atacó al ministro. "Decir que los docentes santacruceños se autohieren es muestra de un cinismo perverso. El país entero está viendo hoy cuál es la realidad de este gobierno que dice defender los derechos humanos pero los viola a cada paso."

Acusación

  • El reportero gráfico Juan Bolaños, uno de los heridos en la manifestación realizada ante la casa del presidente Kirchner, acusó ayer al secretario privado del gobernador Carlos Sancho de haberlo agredido de una trompada en la cara. "Estamos sufriendo todos una persecución de la gente de la SIDE, de los (Volkswagen) Polo que han reemplazado a los Falcon, y uniformados fotografiando a los periodistas y a la gente", dijo.
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