Anticipa el fin de las relaciones carnales

No lo desvela la relación con EE.UU.
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11 de mayo de 2003  

En el momento en que el mundo político empezó a prestarle atención y a considerarlo favorito para asumir el poder dentro de dos semanas, Néstor Kirchner tomó una definición estratégica sobre la conducta exterior que tendría la Argentina con él como presidente.

"Se acabó la época de las relaciones carnales y del alineamiento automático", recalcó durante la entrevista con LA NACION. Ya había usado ese concepto al llegar a Brasil, donde se reunió con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva y se comprometió a impulsar una alianza política estratégica en América del Sur.

"América latina debe alzar su voz ante el mundo y actuar como bloque", afirmó Kirchner.

-¿Cómo será la relación con los Estados Unidos si usted asume?

-La integración económica y política de América del Sur es fundamental, pero eso no quita que con los Estados Unidos debemos tener una relación seria y responsable.

-¿Va a viajar a ver a Bush?

-No está en mis planes inmediatos. Pero cuando tenga que reunirme con el presidente lo haré con total normalidad, mientras eso no signifique renunciar a las ideas.

-¿Esta nueva alianza latinoamericana a quién más incluiría?

-Bueno, Venezuela, Perú...

-¿Sumaría al gobierno de Hugo Chávez?

-Es un gobierno elegido por el pueblo. No lo conozco al presidente Chávez, pero quiero tener con él una excelente relación.

-¿Cómo piensa negociar con el Fondo Monetario Internacional?

-La relación va a ser como hasta ahora. Un acuerdo que destruya el país internamente no sirve. En cuanto a la deuda buscaremos quita y renegociación de plazos. Habrá que ver qué pasa con las tarifas.

-¿Sigue pensando en revisar los contratos de las privatizadas?

-Sí, por supuesto. Es necesario.

-Su relación con los grandes empresarios no es óptima, ¿tiene intención de mejorarla?

-Los empresarios argentinos tendrían que dedicarse mucho más a su tarea específica que a tratar de condicionar la realidad de la Argentina. Uno de los grandes problemas de las privatizadas ha sido que se dedicaron a participar en el proceso político de la Argentina, contratando a una clase política corrupta como si fueran sus empleados. Yo no estoy dispuesto a hacer eso. No voy a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada.

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