Apuntan contra Stiuso por cientos de escuchas

La nueva AFI abrió una investigación interna para determinar si el ex espía las ordenó
La nueva AFI abrió una investigación interna para determinar si el ex espía las ordenó
Hugo Alconada Mon
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1 de junio de 2015  

La Agencia Federal de Inteligencia (AFI) abrió una investigación para determinar si espías de la ex SIDE a las órdenes de Antonio "Jaime" Stiuso armaron una causa para escuchar cientos de teléfonos "sensibles" durante los últimos años, según surge de un memorando del área de Contrainteligencia de la AFI. LA NACION obtuvo una copia de ese memo.

La investigación de la AFI se abrió como derivación del expediente que durante más de tres años se manejó con extremo sigilo en los tribunales de Comodoro Py. Esa causa permitió recolectar más de 16.400 fojas de conversaciones editadas sobre políticos, empresarios, funcionarios, jueces, sindicalistas, banqueros y periodistas, entre otros, dentro y fuera de la propia casa de los espías.

El memorando no identifica a los sospechosos por sus nombres, pero el primero de la fila sería Stiuso, jefe operativo de la SIDE durante la última década, devenido en enemigo de la Casa Rosada.

Firmado por el actual director general de Contrainteligencia, el memorando se envió el 14 de mayo a la Dirección General de Asuntos Legales y Técnicos de la AFI para alertar que, en principio, "no surgirían elementos que acrediten la hipótesis fundante" para pedir esas pinchaduras de teléfonos.

Apenas un día después, el titular de la AFI, Oscar Parrilli, envió un informe a la Justicia. Allí afirmó que había ordenado "un profundo relevamiento de las tareas desarrolladas" con esas escuchas por la Dirección General de Operaciones, que lideraba Stiuso, para determinar si los espías cometieron algún acto "irregular" durante los últimos años, "deslindar las responsabilidades" y, llegado el caso, radicar "las denuncias penales correspondientes".

Parrilli envió ese informe al juez federal Sergio Torres, que tiene en sus manos el expediente de la discordia. Se inició en octubre de 2011 con una denuncia de la ex SIDE contra la consultora privada Dark Star, a la que se acusó de espiar para Gran Bretaña, lo que tras casi cuatro años se verificó que carecía de sustento.

Esa causa, sin embargo, les sirvió de excusa a los agentes de la ex SIDE para acumular escuchas sobre una larga lista de potenciales escándalos. Desde sobornos a jueces, supuestos testigos falsos en el juicio por la tragedia de Once y amenazas de carpetazos entre funcionarios hasta seguimientos a periodistas, vínculos ocultos con barrabravas, el supuesto rol del teniente general César Milani en tareas de inteligencia interna y datos sobre el titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, entre otros.

Tras revisar todo ese material que la ex SIDE acumuló durante los últimos años, el juez federal Sergio Torres tomó dos decisiones. La primera, aceptó la recomendación del fiscal Federico Delgado y desestimó la denuncia contra Dark Star. La segunda, dispuso que otro juez investigue los potenciales delitos cometidos por los espías, consultores privados de inteligencia, funcionarios de los tres poderes y de las fuerzas de seguridad. Tras el sorteo, la nueva pesquisa quedó en manos de dos funcionarios de Comodoro Py muy opuestos entre sí: el juez federal Luis Rodríguez y el fiscal federal subrogante Leonel Gómez Barbella, de Justicia Legítima.

Tragedia de Once

Rodríguez y Gómez Barbella deberán evaluar ahora si avanzan sobre la senda que delineó Delgado y suscribió Torres. Esto es, si toda esa montaña de escuchas telefónicas obtenidas con una premisa falsa permite corroborar "una suerte de organización integrada por personas que podrían ser parte formal o informal del sistema de inteligencia público que, de manera alternativa y/o conjunta con empresarios, funcionarios públicos, personas que desempeñan profesiones liberales (abogados, periodistas, etcétera) llevaron adelante comportamientos criminales".

Según Delgado, el material acumulado con las escuchas debe tomarse con cautela, pero debe investigarse. "No aseveramos que estas charlas constituyen delitos, sino simplemente puntas para investigar", indicó, ya que se evidencian "prácticas que habitan gran parte de las lógicas de acción individual y colectiva de la Argentina: el hábito de subordinar la cosa pública a fines particulares, ya sea confundiendo el Estado con el Gobierno o la función pública con los fines privados".

Mientras que el juez Rodríguez y el fiscal Gómez Barbella analizan sus próximos pasos, quienes ya reaccionaron fueron los integrantes del tribunal oral que deberá juzgar a los acusados por la tragedia de Once. Le pidieron a Torres los datos sobre los testigos del juicio oral en marcha que podrían ser truchos, según surge de una de esas escuchas.

Sin embargo, el material sensible que se encuentra ahora a mitad de camino entre los jueces Torres y Rodríguez no es el único que la ex SIDE acumuló en los tribunales de Comodoro Py durante los últimos años. Al asumir como juez federal, Sebastián Ramos se encontró con otro expediente en su despacho que también se concentró en pinchaduras de espías contra espías. Acumula cientos de CD por escuchar.

Ambos expedientes judiciales, según reconstruyó LA NACION, sirvieron en realidad como instrumentos para seguimientos cruzados entre distintos grupos de espías liderados por Stiuso y su rival dentro de la ex SIDE, Fernando Pocino, como también avanzar sobre empresarios de alta exposición durante la última década, como los Cirigliano y Matías Garfunkel.

El espía que cambió de lado

"Jaime" Stiuso

Ex espía de la SIDE

De aliado a enemigo

Tras el descabezamiento del espionaje, a fines del año pasado, Stiuso pasó de aliado a adversario de la Casa Rosada Memo interno El área de Contrainteligencia elevó un memorando en el que informa de un relevamiento interno de las tareas de espionaje en los últimos años

Las sospechas

La sospecha es que bajo la conducción de Stiuso se ordenaron escuchas sin que hubiera elementos suficientes en la causa para avanzar en ese sentido

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