Apuran la extradición de Pérez Corradi tras su detención en la Triple Frontera

Fue apresado en Foz de Iguazú cuando salía de un departamento con un documento falso a nombre de un paraguayo; había pagado US$ 50.000 para que le borraran las huellas digitales; durante los cuatro años prófugo siempre estuvo en esa zona
Gustavo Carabajal
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20 de junio de 2016  

Fuertemente custodiado, Pérez Corradi llega al aeropuerto de Asunción
Fuertemente custodiado, Pérez Corradi llega al aeropuerto de Asunción Fuente: Reuters - Crédito: Archivo

De nada le sirvió a Ibar Esteban Pérez Corradi pagar 50.000 dólares a un médico brasileño para que le borrara parcialmente las huellas digitales y así evitar que lo identificaran. Tampoco le valieron las dos cédulas de personas muertas que había comprado a un grupo de policías paraguayos corruptos, por las que pagó US$ 200.000. Ni los casi 100.000 mensuales que pasaba a un cerrado grupo de jefes de la Policía Nacional de Investigaciones de Paraguay para que lo protegieran, y que hasta hace un mes le habían bastado para mantenerse en la clandestinidad.

Ayer, minutos después de las 9, Pérez Corradi, uno de los prófugos más buscados de la Argentina, fue detenido cuando salía de un departamento de la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, situado en la avenida Iguazú al 400, a pocos metros del cruce con la calle Heleno Schimmelpfeng y detrás del estadio Flamenguinho, en el barrio Vila Yolanda en la Triple Frontera, la misma zona donde LA NACION anticipó, hace cinco meses, que se había instalado.

Por la tarde fue trasladado a Asunción y quedó alojado en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, a la espera de su extradición a la Argentina, que se concretaría en los próximos días.

Hoy, a las 8, Pérez Corradi será llevado a los tribunales de Asunción ante la fiscal Sandra Quiñones, que lo indagará por la falsificación de la cédula de identidad N° 1.433.627, que había comprado, a nombre de Walter Ortega Molinas, un paraguayo que murió el 4 de marzo de 2004 en un accidente ocurrido en Fernando de la Mora. También lo acusan de adquirir el pasaporte K282782.

Luego, Pérez Corradi, acusado por un tribunal oral criminal de Mercedes de ser el presunto instigador de los homicidios de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, será llevado ante el magistrado paraguayo que interviene en el proceso de extradición, quien le comunicará que existe un requerimiento de la justicia argentina por el triple crimen de General Rodríguez.

Consecuencias

Además de constituir un avance en la investigación del desvío de 55.945 kilos de efedrina a carteles de narcotraficantes mexicanos que necesitaban ese precursor químico para elaborar metanfetaminas, la detención de Pérez Corradi causó conmoción en el ámbito político argentino.

En el expediente que actualmente instruye la jueza federal María Servini de Cubría ya fueron procesados cinco ex funcionarios de la administración kirchnerista por su presunta responsabilidad en el desvío de esos miles de kilos de efedrina.

Según figura en un documento reservado de la Policía Nacional de Paraguay, la cédula de identidad que habría comprado Pérez Corradi fue emitida el 4 de agosto de 2015, un día después de que el programa Periodismo para todos difundió el reportaje a Martín Lanatta, uno de los cuatro condenados por haber asesinado a Forza, Ferrón y Bina, que el 13 de agosto de 2008 aparecieron en un zanjón de General Rodríguez. En la entrevista realizada por el periodista Jorge Lanata el acusado vinculó al ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández con el desvío de efedrina.

Pérez Corradi fue apresado la misma semana que detuvieron al ex secretario de Obras Públicas de la administración kirchnerista José López, atrapado cuando intentaba ocultar US$ 8.982.000, cuyo origen difícilmente pueda justificar, en un monasterio de General Rodríguez. La captura de Pérez Corradi se concretó en la Triple Frontera, el mismo lugar donde, a mediados de abril pasado, fue apresado el abogado Jorge Chueco, vinculado con el empresario Lázaro Báez, otro detenido que complica al gobierno de Cristina Kirchner.

Pérez Corradi estaba prófugo desde marzo de 2012. Estuvo siempre en la zona de la Triple Frontera. Durante cuatro años el único funcionario que se ocupó de buscarlo fue el fiscal de investigaciones complejas de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, que consiguió todas las pruebas que el tribunal oral de Mercedes usó para fundar el pedido de captura internacional.

Durante ese tiempo, Pérez Corradi estuvo protegido por la Policía Nacional de Investigaciones de Paraguay y formó pareja con la paraguaya María Gladys Delgado Brítez, con quien tuvo dos hijos, uno de tres años y otro de cuatro meses, que sufriría un problema de salud que los obligó a dejar el country de Ciudad del Este para instalarse en Foz de Iguazú.

Hace una semana, los policías paraguayos enfrentados con sus colegas que lo protegían establecieron que, con la falsa identidad de Ortega Molinas, había cruzado a Foz de Iguazú en un Mercedes-Benz con patente paraguaya MAL 456, a nombre de su socio chino en el emprendimiento que armó para vender drogas sintéticas a la organización delictiva brasileña Primer Comando Capital, actividad con la que habría financiado su vida clandestina.

Sin huellas dactilares

Las cicatrices en cada una de las yemas de los dedos muestran que Pérez Corradi se borró las huellas dactilares

US$ 50.000

Es lo que pagó para garantizarse que nadie lo pudiera reconocer por sus manos y huellas

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