Asignaron 120 mil planes de empleo

Acuerdos con todas las provincias y con organizaciones sociales y de desocupados
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26 de diciembre de 2001  

En las últimas 48 horas, el flamante gobierno nacional asignó a las 24 provincias y a organizaciones sociales y de desocupados un total de 120 mil planes de empleo.

"Esta iniciativa implica dar una respuesta a la gente que tiene problemas de empleo, pero no con un subsidio", explicó el ministro del Interior, Rodolfo Gabrielli.

El funcionario anunció que con esta entrega se completa una primera etapa del proyecto y que "(los planes) se seguirán otorgando hasta llegar al millón en enero".

En este sentido, Gabrielli sostuvo que "queda claro que las provincias que agoten su cupo de planes, pueden pedir ampliarlo".

El gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, firmó ayer el convenio para sustentar 20.000 nuevos planes de empleo en su provincia. Acompañado por el vicegobernador, Felipe Solá, y por el ministro de Trabajo bonaerense, Aníbal Fernández, el gobernador explicó que estos planes se sumarán a los ya existentes en Buenos Aires, que superan los cien mil en sus diferentes versiones.

Las condiciones de los planes de empleo diseñados por el nuevo gobierno son, según confirmaron a LA NACION funcionarios del Ministerio del Interior, las siguientes:

  • Están destinados a empleados de de cada Estado provincial y no del Estado nacional.
  • Los beneficiarios recibirán una remuneración mensual de 200 Lecop.
  • Implican cumplir con un total de 25 horas semanales de trabajo.
  • No suponen gastos administrativos por tratarse de transferencias directas entre la Nación y las provincias.
  • Tienen una duración de tres meses. Este período es renovable a través de un acuerdo entre las partes.
  • Serán supervisados por Organizaciones No Gubernamentales (ONG).
  • Deberán destinarse a tareas productivas de acuerdo a las necesidades de cada una de las provincias.
  • Incluyen cobertura de salud y la contratación de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART).
  • Con los desocupados

    Uno de los sectores convocados por el Gobierno para participar de la distribución de los planes fue el conjunto de desocupados agrupados en la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

    "Le propusimos al Presidente que sean las organizaciones de desocupados las que decidan en asamblea quienes van a ingresar a los programas de empleo", manifestó el dirigente de esa organización Juan Carlos Alderete, tras mantener una reunión con el presidente Rodríguez Saá, el lunes último.

    Por su parte, el máximo referente de la Corriente Clasista y Combativa, Amancay Ardura, consideró "positivo" que el hecho de que el Gobierno los hubiera recibido.

    "Es necesario que el Gobierno envíe al Congreso un proyecto de ley para terminar con los despidos", reclamó el dirigente en la reunión que mantuvo con el secretario general de la Presidencia, Luis Lustiños.

    "Es un contrasentido crear planes de empleo por un lado y seguir sumando desocupados por el otro", completó Ardura.

    Los representantes de los desocupados agrupados en la Corriente Clasista y Combativa se reunirán hoy con el ministro de Trabajo, Orlando Britos, para analizar la situación particular de algunas empresas en situación crítica, como la neuquina Zanón y la fueguina Renacer.

    El papel militar

    Por su parte, las Fuerzas Armadas también administrarán planes de empleo temporario. El cupo asignado al Ministerio de Defensa es de 10.000.

    Estos subsidios no serán entregados entre la tropa, sino que las Fuerzas Armadas tomarán empleados para tareas menores, como reparaciones y desmalezamiento, y también podrán usar su cupo para emprendimientos en las áreas donde están instaladas los regimientos y bases.

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