Aún no se sabe quién hará el escrutinio

Fueron convocadas tres empresas para una contratación directa y una de ellas enfrenta a funcionarios
Mariano Obarrio
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7 de septiembre de 2001  

El Gobierno invitó a tres empresas informáticas a concursar por el servicio del escrutinio de las elecciones del 14 de octubre en un proceso de contratación directa, pero una de ellas, Magic Software Argentina (MSA), motivó un incipiente conflicto entre funcionarios del Ministerio del Interior.

La cartera política invitó a un mínimo de tres empresas, porque así lo dispone la ley. Según confirmó ayer a LA NACION la subsecretaria de Interior, Cristina Azcueta, esas firmas son MSA, Indra e Ibermática.

La firma MSA está integrada por los técnicos que realizaron el polémico recuento de votos en las elecciones para jefe de gobierno porteño en 2000. Ese escrutinio terminó con un escándalo de acusaciones.

En esos comicios, Aníbal Ibarra, de la Alianza, triunfó sobre Domingo Cavallo, que, al ser derrotado, denunció un fraude electoral. Pero el resultado de las urnas, entre peleas y gritos, no se conoció hasta el día siguiente.

Un ex funcionario porteño, no obstante, sostuvo que el centro de cómputos funcionó en forma correcta.

Pero, en medio de las tensiones, existen funcionarios autorizados en la cartera de Interior que temen ahora que, a 37 días de las elecciones, este factor termine por entorpecer un contrato que requiere urgencia especial. Más temen aún que una mala adjudicación ponga en peligro el normal desarrollo del escrutinio de octubre.

El Ministerio del Interior anuló una licitación pública, hace una semana, y resolvió convocar al concurso de precios para una contratación directa. En aquella licitación participaron las españolas Indra e Ibermática, que ofrecieron un precio excesivo.

La Sindicatura General de la Nación (Sigen) había fijado un precio testigo tope de 8,6 millones de pesos. Indra ofreció 16 millones e Ibermática 12 millones. En cambio, MSA participó en la confección del precio base de la Sigen.

Por eso, para algunos funcionarios de Interior, MSA estaría en mejores condiciones de pasar un precio menor que el de sus competidoras, aunque descuentan que Indra e Ibermática se le acercarán. "La Sigen proporcionó un listado de empresas, con las que confeccionó el precio testigo, y entre ellas estaba MSA. Por eso se la incorporó al concurso", explicó una fuente.

El tope para la contratación será de 9 millones de pesos, apenas superior al del precio testigo. "Si MSA participó de la formación del precio base incluirla no contribuye a la transparencia", opinó otro informante, que tiene injerencia sobre esa selección.

La comisión evaluadora está integrada por el director nacional electoral, Alejandro Tulio; la directora de Suministros de Interior, María Elena Corsiglia, y por un funcionario de línea, Angel Sánchez.

Indra e Ibermática cumplirían mejor las condiciones técnicas para el servicio. Pero MSA podría ofrecer un precio menor y quedarse con la prestación, pese al recelo de algunos sobre sus antecedentes. "Será evaluada técnicamente y si no reúne los requisitos se la eliminará", aseguró Azcueta.

La experiencia porteña

En el controvertido escrutinio porteño, en rigor, no hubo una contratación a MSA. Quienes realizaron el recuento de votos eran Santiago Díaz Ortiz, asesor del gobierno porteño, y Alfredo Moreno, un técnico contratado especialmente. Estos, ligados al Frepaso, integran ahora MSA.

En favor de ellos, un ex funcionario porteño que organizó aquel escrutinio aseguró a LA NACION que el sistema era correcto. "Todo anduvo perfecto. Puedo certificar su calidad personal", destacó el ex secretario de gobierno porteño Guillermo Moreno Hueyo, que comandó aquel proceso.

Explicó que el sistema, montado con computadoras del Gobierno de la Ciudad y la asistencia de Moreno, era bueno. El problema fue que rechazaba los formularios de los presidentes de mesa que contuvieran cualquier error, por mínimo que fuera, y que éstos eran alrededor del 40%. No falló entonces, dijo, el centro de cómputos.

"Lo importante es que la gente tenga la seguridad de que esta contratación se hará de acuerdo a las normas", añadió Azcueta. Aseguró que igual podrá presentarse al concurso cualquier otra compañía, pese a no haber sido invitada. "Se cumplió un mínimo, pero el concurso es abierto", dijo.

Las ofertas deberán ser presentadas el jueves próximo, como último plazo, por las empresas. La comisión evaluadora emitirá un dictamen en 48 horas para calificar las propuestas.

Para esa selección habrá una evaluación técnica y de antecedentes. Luego, el ministro del Interior, Ramón Mestre, y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, deben formalizar la selección.

"Las incertidumbres hacen que el panorama esté cada vez más oscuro, y faltan sólo 37 días para las elecciones", dijo un alto funcionario, preocupado por este contrato.

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