Avalado por Duhalde, hoy viaja Lavagna

El Presidente lo recibió anoche; el nombramiento del nuevo titular del BCRA se interpreta como un triunfo del ministro
El Presidente lo recibió anoche; el nombramiento del nuevo titular del BCRA se interpreta como un triunfo del ministro
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25 de junio de 2002  

"Cuanto más cerca esté el acuerdo, habrá más histeria dolarizadora". Con esta frase de uno de sus colaboradores y la seguridad de haber obtenido anoche el apoyo del presidente Eduardo Duhalde, el ministro Roberto Lavagna partirá hoy a los Estados Unidos para jugar su suerte a todo o nada por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fuentes del Palacio de Hacienda indicaron anoche a LA NACION que el nombramiento del peronista Aldo Pignanelli como reemplazante de Mario Blejer frente al Banco Central es una "buena señal" en respaldo de Lavagna, que se acompaña con el nombramiento del economista Félix Alberto Camarassa, allegado al jefe del Palacio de Hacienda, en el directorio del organismo monetario. Tras el encuentro entre Duhalde y Lavagna, la fuente sostuvo que el ministro parte hoy a EE.UU. con "confianza" y con el respaldo del presidente Duhalde, frente a las "operaciones de sectores que promueven la dolarización y que están nerviosos porque el acuerdo con el Fondo está más cerca".

"El tenía expectativas moderadas, pero la conversación con Duhalde fue muy buena y eso mejoró el ánimo por acá", indicó la fuente con entusiasmo.

En el Palacio de Hacienda creen que "hay buenas chances" de lograr que la subdirectora del Fondo, Anne Krueger, dé su bendición al envío a Buenos Aires de una misión negociadora al mando del auditor Anoop Singh. A pesar de las señales contradictorias que llegan desde Washington, en Economía insisten en que "el acuerdo está más cerca y por eso se multiplican los nervios desde algunos sectores que promueven la dolarización".

Entre estas supuestas usinas "de conspiración", el colaborador de Lavagna identificó al ex presidente Carlos Menem y "un banco norteamericano que hoy (por ayer) operó con fuertes ventas en el mercado cambiario para que suba el dólar". "Van a tener que dar explicaciones", advirtió la fuente, a pocas horas del encuentro entre Lavagna y los principales (y enojados) bancos comerciales de los Estados Unidos mañana en Nueva York.

Según el Palacio de Hacienda, las conversaciones con el FMI podrían acelerarse "porque crecen los pedidos para que la Argentina no castigue al resto de la región". Entre otros, afirmaron, se sumó un llamado del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan. El ministro tiene para su viaje un objetivo de máxima y uno de mínima: lograr un nuevo acuerdo por un año y medio o, al menos, apelar a una cláusula de una línea crediticia para no pagarle al Fondo Monetario Internacional (FMI) unos US$ 4000 millones durante este año.

En busca de oxígeno

En el Palacio de Hacienda admiten que una cláusula de la línea "servicio complementario de reservas" (SRF, en su sigla en inglés) permite postergar hasta el año próximo unos 3700 millones de dólares. De este modo, si no hay demasiados avances en Washington, Lavagna al menos podría presentar esta postergación como una cuota de oxígeno.

En julio, hay un vencimiento por US$ 1012 millones, de los que 920 millones corresponden al SRF. En septiembre pasa otro tanto: vencen casi US$ 2700 millones, de los que US$ 2606 millones corresponden a la misma línea. La última cuota del SRF de 2002 es en noviembre y es de 132 millones de dólares, según las cifras del Palacio de Hacienda. Más allá del SRF, hay compromisos con el Fondo en octubre por US$ 80 millones y en diciembre por 42 millones de dólares.

Lavagna dijo ayer que "con el FMI no vamos a repetir el esquema del megacanje ni vamos en procura de un paquete de dinero, sino que queremos negociar un roll over de los vencimientos que tenemos este año y el próximo" con los organismos de crédito multilateral. El titular del Palacio de Hacienda dijo que "con el FMI no se va a discutir un programa económico sino una política monetaria y una política fiscal de corto plazo, que creará las condiciones para acordar esta suerte de stand by para el país". El stand by es un instrumento que tiene el FMI para solucionar desequilibrios de corto plazo y exige pagos trimestrales con una tasa básica más un spread de 100 a 200 puntos.

El ministro podrá transmitirle este pedido pasado mañana a Krueger, Singh y, si tiene suerte, al propio titular del Fondo, Horst Köhler. En la misma jornada, escucharán al titular del Palacio de Hacienda el secretario del Tesoro, Paul O´Neill, y su subsecretario para asuntos internacionales, John Taylor.

La principal tarea será convencer a todos ellos de la necesidad de seguir interviniendo en el mercado cambiario y de la posibilidad de cerrar un programa monetario racional, a pesar del goteo provocado por los amparos.

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