Bajan 30% los costos de la organización de la cumbre del G-20

El cierre del G20 que se realizó en el Centro de Exposiciones y Convenciones porteño
El cierre del G20 que se realizó en el Centro de Exposiciones y Convenciones porteño
Se eligió a las firmas a cargo de la reunión de presidentes; una trabajó con el Cirque du Soleil
Alan Soria Guadalupe
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30 de abril de 2018  

Las políticas de austeridad también llegarán a la cumbre del G-20 . El Gobierno invertirá menos de lo proyectado en la realización de la cumbre de líderes que tendrá lugar a fin de año en Buenos Aires. La semana pasada se preadjudicó la organización del evento a un consorcio de cuatro empresas por $749.820.419, un 30% menos que el presupuesto inicial, estimado en $1072 millones.

Desde la logística de la cumbre hasta el servicio de limpieza y los souvenirs, la planificación de la reunión de política exterior más importante de la historia argentina hasta ahora estará a cargo de dos sociedades argentinas, una alemana y una mexicana. La adjudicación debería concretarse en los próximos días. Solo restan algunos pasos burocráticos y la autorización final del jefe de Gabinete, Marcos Peña .

Uno de los requisitos centrales que exigía el Gobierno a las empresas que se presentaran a la licitación era que tuvieran experiencia en la organización de otras cumbres o de eventos masivos. Si se revisa la historia de estas sociedades surge un dato llamativo: una de las empresas, Oymyakon SA, estuvo vinculada a la organización del show del Cirque du Soleil basado en la música de Soda Stereo y en un espectáculo de Violetta.

Pero durante la reunión será difícil ver a los 20 mandatarios más importantes del mundo, como Donald Trump, Vladimir Putin, Angela Merkel o Mauricio Macri , cerca de arneses, cuerdas flojas o un show de música infantil. Sí se los verá, sin embargo, presenciando espectáculos de música tradicional argentina, como chacarera, cuarteto o tango, contemplados en la licitación como un requisito que debe cumplir "altos estándares internacionales".

La unidad transitoria de empresas (UTE) a la que se preadjudicó la realización de la cumbre también está conformada por la argentina FyN SA, la mexicana Creatividad y Espectáculos, y la alemana Brähler ICS Koferenz Technik International Congress Service. La sociedad radicada en México estuvo a cargo de la organización de la cumbre del G-20 en ese país en 2012 y del 66° Congreso Mundial de la FIFA, entre otros eventos, mientras que la empresa alemana está especializada en cuestiones técnicas y participó de una cumbre de la OTAN y en una sesión del Comité Olímpico Internacional.

Además de las actividades recreativas, la UTE deberá resolver todo: la infraestructura, el catering, los traslados, artículos de librería, el servicio de fotografía, el acceso a Internet, el servicio de traducción simultánea, el diseño, los choferes, los refrigerios, los mozos y hasta los obsequios, que no podrán superar los $5000 y deberán tener un tamaño prudencial para poder ser trasladados. Y todo deberá ser bajo "los más altos estándares de protocolo, seguridad y organización logística".

La oferta del consorcio elegido por el comité evaluador argentino, integrado por expertos administrativos, legales y logísticos, fue comparada con la propuesta del consorcio Congresos Internacionales SA, que estimó gastos por $1236 millones, un 40% más que consorcio competidor y más de $100 millones más de lo presupuestado por el Gobierno.

Si bien la evaluación consistió en puntuar las propuestas según sus capacidades técnicas (teniendo en cuenta los antecedentes y posibilidad de utilizar tecnología de última generación), operativas (tener más de 10 años de antigüedad en el rubro y contar con 50 empleados mínimo) y económico-financieras (como el endeudamiento), gran parte del puntaje final (un 40%) tenía que ver con el precio que, en este caso, se adecua al "tono general de la presidencia" argentina del G-20, que es "austera y sobria".

Esta licitación solo se limitará a la producción de la cumbre de líderes, que será el 30 de noviembre y el 1° de diciembre en Buenos Aires, en un lugar a confirmar por Presidencia en las próximas semanas. La organización de los eventos que ya se están realizando en varios puntos del país, como las reuniones de ministros y secretarios, y que se desarrollarán durante todo el año (en total son 43), está a cargo del consorcio que fue desestimado en la licitación de la cumbre central, que había ganado la licitación anterior ($437 millones), bajo la coordinación de la Unidad Técnica G-20, para la que fueron contratadas 46 personas y que depende de Presidencia.

El presupuesto destinado a las reuniones no representa la cantidad de dinero total que invertirá el Estado, sino que también se deberán sumar las partidas que destinarán los ministerios de Defensa y Seguridad, que tienen sus propios presupuestos previstos para la cumbre.

Mientras tanto, aseguran en el Gobierno, ya se crearon al menos 1000 puestos de trabajo directos e indirectos desde que comenzó la serie de reuniones bajo el paraguas del G-20 y estiman duplicar ese número a medida que se acerque la fecha del encuentro de líderes.

Al mismo tiempo, se espera que durante el fin de semana que dure la reunión la ciudad de Buenos Aires albergue a 7000 personas provenientes de todas las delegaciones, lo que provocaría un impacto económico en la ciudad. Según estimaciones oficiales, esas personas dejarían en la economía porteña unos $130 millones.

El Grupo llega por primera vez a Ushuaia

Los representantes de los 20 países que integran el G-20 encabezarán esta semana el segundo encuentro de sherpas, que tendrá lugar por primera vez en Ushuaia.El representante argentino, Pedro Villagra Delgado, se sumará a los otros 19 delegados en una serie de encuentros entre el miércoles y el viernes en los que buscarán avanzar en el diseño de políticas públicas de alcance global en cuestiones ligadas al empleo, la educación, el desarrollo sustentable y la anticorrupción que elevarán a los mandatarios antes de la cumbre de líderes.

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