Beliz privilegiará la lucha anticorrupción

Eligió para su equipo a personas identificadas con la transparencia en la función pública; aún no anunció quién irá a la OA
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23 de mayo de 2003  

La llegada de Gustavo Beliz al Ministerio de Justicia fue la primera sorpresa del gabinete de Néstor Kirchner. La elección del fiscal de Cámara Norberto Quantín como secretario de Seguridad Interior fue la segunda. Y el ofrecimiento que recibió el fiscal Pablo Lanusse para hacerse cargo de la Secretaría de Justicia y Asuntos Legislativos amenaza con ser la tercera.

Quantín y Lanusse jamás se dedicaron a la política y están lejos del justicialismo. Ninguno votó a Kirchner ni lo conoce personalmente. El fiscal de Cámara es reconocido en el Poder Judicial por los éxitos de muchas de sus investigaciones y respetado en las fuerzas de seguridad. El fiscal de instrucción se hizo conocido por haber enfrentado a la llamada mafia del oro, que cometió un millonario fraude contra el Estado.

En la justicia federal ayer recordaron las duras críticas que Quantín y Lanusse dedicaron en los últimos años a varios jueces y fiscales del fuero y objetaron las designaciones de ambos, aunque siempre en reserva.

Beliz evidenció en su elección que quiere privilegiar la honestidad y el compromiso con la lucha contra la corrupción, coincidieron algunas fuentes judiciales que celebran y otras que critican los nombramientos. Sin embargo, hasta ayer no había precisiones sobre qué pasará con la Oficina Anticorrupción, que depende de esa cartera. "Sin duda permanecerá el organismo", dijo escuetamente un allegado a Beliz, que se negó a adelantar si las actuales autoridades serán reemplazadas.

Tampoco trascendió ningún nombre para la Secretaría de Derechos Humanos. Beliz habló con la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, y no designaría a una persona cuestionada por los organismos de derechos humanos, aseguraron allegados al futuro funcionario.

El designado ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos no quiere, por ahora, confirmar a su equipo ni adelantar detalles de sus planes. "No puedo anticipar nombramientos oficiales, ni anuncios en cuanto a los lugares, porque eso depende de la reunión con Kirchner", dijo.

Allegados al ministro confirmaron a LA NACION los nombres de Quantín, de Lanusse, del ex árbitro de fútbol Javier Castrilli para la Secretaría de Seguridad Deportiva y del prestigioso abogado y actual miembro del Consejo de la Magistratura porteño Abel Fleitas Ortiz de Rosas, que fue jefe de gabinete de Beliz cuando estuvo al frente de Interior durante el gobierno de Carlos Menem y ahora sería coordinador general de la cartera.

La versión que señala que ciertos sectores del duhaldismo y de la Policía Federal preferirían que la Secretaría de Seguridad vuelva a depender del Ministerio del Interior y quede así bajo la órbita del bonaerense Aníbal Fernández inquietaba ayer a algunos dirigentes belicistas. Estos decían que la última palabra la tiene Kirchner. "El presidente lo designó a Gustavo como ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos y considera un acierto la elección de Quantín, que aceptó el cargo porque Beliz le prometió absoluta libertad para trabajar", dijo un miembro del equipo, que confía en que su jefe conservará la delicada área de Seguridad.

En la Policía Federal, la Prefectura Naval y la Gendarmería Nacional esperan, ansiosos, novedades. Como ante cada cambio de gobierno, los jefes de cada fuerza ya presentaron las renuncias de rigor (de lo que se informa por separado). "No puedo anticipar nada sobre eso", respondió Beliz cuando Radio Mitre lo consultó sobre posibles cambios en la Policía. "Puede que el jefe se quede (en referencia al comisario general Roberto Giacomino), pero lo que es seguro es que el que sea deshonesto, más tarde o más temprano, se irá", dijo un allegado a Beliz.

Como adelantó LA NACION, Beliz ratificó que el nuevo gobierno no se opondrá a un eventual juicio político a los miembros de la Corte Suprema y advirtió que no puede prometer seriamente resultados "mágicos o espectaculares" contra la inseguridad.

Según las fuentes consultadas, cerca del futuro ministro primero se habría pensado en la posibilidad de impulsar un plebiscito para sustentar un eventual enjuiciamiento a la Corte. Pero ahora se apostaría a la renuncia voluntaria de varios ministros allegados al menemismo.

Beliz prometió que "se terminaron las ideas de pactos de impunidad que se vieron en el pasado".

El equipo del ministerio de justicia

  • Gustavo Beliz

    El designado ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos eligió para su equipo a figuras asociadas con la transparencia. Adelanta que no puede prometer soluciones "mágicas" para combatir la inseguridad, pero afirma que la lucha contra el delito será una prioridad. Dice que se terminaron "los pactos de impunidad" y confirma que el Gobierno no se opondrá a un nuevo juicio político a los miembros de la Corte. "Lo dijo claramente el Presidente: dentro de las normas que marca la Constitución, no se va a poner ningún obstáculo", indicó.
  • Seguridad interior

    Norberto Quantín.
    El fiscal ante la Cámara del Crimen tendrá a cargo un área sensible. Combatir la corrupción policial e impulsar la descentralización de las fiscalías son dos de sus objetivos.
  • Justicia

    Pablo Lanusse.
    El fiscal de instrucción que dejó el fuero federal tras sufrir amenazas de la llamada mafia del oro se ocupará de la etapa final de la elección de los magistrados.
  • Seguridad deportiva

    Javier Castrilli.
    El ex árbitro de fútbol, conocido como "El Sheriff", trabajaba con Beliz desde hace tiempo en materia de seguridad deportiva. Ambos viajaron juntos a Inglaterra por ese tema.
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