Bielsa no impulsará cambios drásticos

Mantuvo conversaciones con Taiana y Lohlé, entre otros; Redrado permanecería en la Cancillería; ya recibió a embajadores Hace un mes y medio que no ve a Kirchner Hoy definirá con el presidente electo el esquema previsto para su gestión Se profundizará la relación con América latina
Jorge Elías
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22 de mayo de 2003  

En el esquema del canciller designado, Rafael Bielsa, no primarían los cambios drásticos, sobre todo de embajadores en funciones, pero, condición sine qua non , sus decisiones estarán sujetas a la reunión que mantendrá hoy por la tarde con Néstor Kirchner. Será la primera en un mes y medio, según confió a LA NACION una fuente cercana a él.

Sorprendida, como muchos de sus allegados, por el nombramiento: todos los trabajos encomendados por Kirchner habían estado vinculados con el área de Justicia, no de política exterior.

Pero Alberto Fernández, brazo derecho del presidente electo y futuro jefe de Gabinete, trajo la nueva el lunes por la mañana desde Río Gallegos, poco antes de los anuncios. Y Bielsa aceptó.

Desde ese momento, dijeron, su eje giró 180 grados. Y comenzaron los contactos con aquellos que estuvieron vinculados de un modo u otro con la campaña de Kirchner. En especial, con el área de política exterior.

Entre ellos, el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Jorge Taiana, tentado para un cargo clave (no definido por el propio Bielsa en un diálogo telefónico que mantuvieron ayer, según trascendió), y Juan Pablo Lohlé, uno de los potenciales candidatos a ser canciller, en un vaivén, ahora, entre Buenos Aires, como funcionario, o Brasil u otro destino, como embajador.

La relación con Taiana data de cuando era embajador en Guatemala. En ese momento, Bielsa hizo una presentación sobre derechos humanos, área que domina el actual secretario bonaerense, antes secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington.

Otros, más cercanos al entorno político de Bielsa, como los legisladores porteños Eduardo Valdés y Guillermo Oliveri, también han sido tenidos en cuenta por él.

Valdés, sin embargo, no aceptó: "Le agradecí, pero tomé la decisión de no ir", dijo a LA NACION.

Contactos varios

Muchos de los contactos de Bielsa han sido telefónicos. Otros, cara a cara. Estuvieron ayer con él, en la sede de la agrupación política Gesta, el embajador en Estados Unidos, Eduardo Amadeo, y su par en Canadá, César Mayoral, entre otros.

Una fuente cercana a Bielsa dijo que, en realidad, "no es propenso a hacer cambios drásticos". O, según otra fuente, "se inclinará a respetar las funciones preexistentes".

De las conversaciones de ayer y de anteayer surgirán las propuestas de Bielsa y las directivas de Kirchner en la reunión de hoy.

Crucial, si se quiere, frente a la agenda inminente de política exterior:

  • Entre el 8 y el 10 de junio deberá asistir a la Asamblea General de la OEA en Santiago, Chile, en la cual no estará el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell.
  • Poco después, el 16 de ese mes, deberá disertar en el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, en Nueva York, ámbito que suele aconsejar a Gran Bretaña que se avenga a dialogar sobre la soberanía de las islas Malvinas con la Argentina.
  • Frente a ello, fuentes diplomáticas argentinas cercanas a la administración Bush han dicho a LA NACION que tanto Kirchner como Bielsa deberían emitir señales claras "porque, convengamos, la relación bilateral no pasa por su mejor momento".

    En ello ha obrado de eje, en los últimos meses, el embajador en la OEA, Rodolfo Gil, vinculado con Kirchner desde el Grupo Calafate (espacio de dirigentes del peronismo creado por Eduardo Duhalde durante la campaña presidencial de 1999 con tal de que no desertaran hacia las filas del Frepaso).

    En declaraciones publicadas ayer en O Estado de S. Paulo, Bielsa se ha mostrado reacio al mote de relaciones carnales para las relaciones con Estados Unidos ("nunca me gustó esa expresión", dijo) y se ha mostrado partidario de profundizar, más que todo, las relaciones con América latina, empezando por Brasil y el Mercosur.

    Esa integración, advirtió, es necesaria para "hablar como bloque y con más fuerza". Dejó en claro, sin embargo, que Brasil "es nuestra gran prioridad".

    Primero, el Mercosur

    De ello se desprendería que, en el esquema de gobierno de Kirchner, más que en las definiciones de Bielsa, predominaría la idea fuerza de fortalecer el Mercosur antes de entablar la negociación por el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), prevista para 2005. Sin hacer prevalecer, en el ínterin, las relaciones con Estados Unidos como prioridad, más allá de la importancia que tienen por sí mismas.

    Sobre la gestión de Kirchner, en general, Bielsa dijo al diario brasileño: "En este momento, en todo el mundo está siendo revisado el viejo paradigma neoliberal, según el cual primero estaba el crecimiento (económico) y después la inclusión social. Ahora impera un nuevo paradigma que pregona la reducción de las desigualdades y, junto con ello, el crecimiento económico".

    De ahí que algunas decisiones, más allá de la prioridad asignada a Brasil y al Mercosur por el propio Kirchner en su agenda de política exterior, dependan de una suerte de acomodamiento. Y de una reflexión: en el corto plazo, los cambios drásticos puedan ser más impactantes que efectivos.

    Aval a Redrado

    Fuentes diplomáticas confiaron a LA NACION que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, confirmado en el cargo por Kirchner, habría ponderado en un diálogo reservado con Bielsa la posibilidad de que permanezca en su cargo u ocupe otro de relevancia el actual secretario de Relaciones Internacionales y Comercio Internacional, Martín Redrado, avalado, según otras fuentes, por dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA).

    En la ronda de conversaciones para puestos clave, según confiaron las fuentes consultadas por LA NACION, hubo una suerte de mix entre aquellos que han estado con Bielsa desde el comienzo, como Oliveri y Valdés, y aquellos que tienen más relación con Kirchner que con él.

    Gil, por ejemplo, no pertenece a su círculo íntimo (algunos recuerdan que sólo se cruzaron en un programa de televisión), pero, repusieron, "ello no significa que no piensen igual sobre muchos temas y que puedan trabajar en conjunto".

    En ese esquema, con la certeza de que José Octavio Bordón y Jorge Vázquez también sean, o hayan sido, convocados, todos coinciden en algo: Kirchner dará la última palabra, pero, mientras tanto, Bielsa prepara su táctica y, acaso por influencia del hermano, su propio seleccionado.

    Decisiones en la chancillería

  • Rafael Bielsa

    El canciller designado.
    Entre ayer y anteayer mantuvo reuniones y diálogos telefónicos con sus allegados, en especial de la agrupación política Gesta (fundada por él), y con aquellos que han colaborado en la campaña de Kirchner, con quien se reunirá hoy por primera vez en un mes y medio, de modo de definir la conformación de su entorno más cercano y, eventualmente, de las embajadas más urgentes, como Brasilia y Washington
  • Jorge Taiana

    Convocado.
    Bielsa le ofreció colaborar sin especificarle qué lugar ocuparía; se considera la posibilidad de que sea vicecanciller.
  • Juan Pablo Lohle

    Peso propio.
    Era uno de los candidatos a ser canciller y, por su cercanía a Kirchner, conserva un perfil alto; podría ser embajador en Brasil.
  • Martín Redrado

    Avalado.
    Lavagna le habría pedido a Bielsa que permanezca en su cargo o que ocupe otro de relevancia vinculado con comercio exterior; tendría avales del empresariado.
  • Eduardo Amadeo

    El embajador.
    Fue designado por Duhalde en Washington; estuvo ayer con Bielsa; las fuentes discrepan: unas señalan que podría permanecer en el cargo y otras dicen que no.
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