Blejer confirmó que se va a fin de mes

Lo reemplazaría el actual vice del BCRA, Aldo Pignanelli; el lunes acompañará su renuncia con una carta personal a Duhalde Deja el cargo el 30 de este mes Le reclamará al Presidente que mantenga la autonomía de la entidad Las disputas con Economía aceleraron la definición
Javier Blanco
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22 de junio de 2002  

El presidente del Banco Central (BCRA), Mario Blejer, entregará el lunes su renuncia al cargo al presidente Eduardo Duhalde, la que se formalizará el 30 de este mes, confirmaron ayer en la entidad y en el Gobierno. Blejer ya le había informado al Presidente sobre su decisión hace más de un mes, aunque ambos convinieron por entonces que el alejamiento se realizara de una forma no traumática, a la espera de encontrar un sucesor.

Desde Salta, donde participó de un encuentro político, Duhalde confirmó la renuncia y recordó que se la había anticipado "hace 25 días". Comentó además que desde el próximo mes Blejer volverá a Washington, donde está su familia, "para ocupar otras funciones", en referencia al ofrecimiento que en aquel entonces le hizo para que oficiara de enlace entre el Gobierno y los organismos financieros internacionales.

El funcionario, un economista de 54 años que formó parte del staff del FMI y que tiene afiatados vínculos con el establishment financiero internacional, deja el cargo tras varios encontronazos con la conducción de Economía. Blejer acompañará su renuncia con una carta personal al Presidente. En dos carillas, le agradece la confianza, alude a "problemas personales" como un detonante para su dimisión y realiza un balance positivo de su gestión, pese a la profundidad de la crisis y al "abrupto y traumático cambio en las reglas de juego para la economía local".

Pero, además, desliza una serie de recomendaciones. "Debe asegurarse la autonomía del BCRA para mantener esperanzas de superar la crisis actual y no caer en el error de que destruyendo algunas instituciones habrá salida", reza un párrafo que aún revisa y que tomará estado público pasado mañana.

El punto irresuelto aún es el reemplazo. Ayer en la city porteña se decía que Duhalde había dado precisas instrucciones a un estrecho colaborador para que intentara dar con una figura de perfil muy parecido al de Blejer, una tarea que se adivina por demás complicada, ya que todos los contactos realizados hasta aquí tropezaron.

Como ya se conoció, desde el Gobierno les ofrecieron pasar a integrar el directorio del BCRA a Amadeo Vázquez, Martín Redrado y Arnaldo Musich, entre otros, pero en todos los casos recibieron por respuesta una negativa relacionada con la desprotección legal en que se encuentran los funcionarios que deben trabajar en la reestructuración del sistema financiero local, en la medida en que no haya una ley de inmunidad que les permita avanzar en decisiones de fusiones, absorciones, intervenciones o cierres de bancos sin enfrentar el peligro de tener luego que peregrinar por los tribunales por sus determinaciones.

Por lo pronto, trascendió la existencia de un acuerdo para que el actual vicepresidente del BCRA, Aldo Pignanelli, asuma el reemplazo transitorio (algo que hará desde la semana entrante, cuando Blejer viaje a Croacia para participar de un seminario), aunque podría ser confirmado en la presidencia cuando la renuncia de su antecesor se haga efectiva.

El minué de la sucesión

Este esquema está condicionado a que Pignanelli (que ayer no respondió a las llamadas de LA NACION) obtenga garantías del Gobierno. "Pedirá que lo dejen trabajar con el mismo equipo que hasta ahora. De lo contrario, yo no diría aún que su designación es un hecho", comentó una fuente de la entidad.

La sucesión amenaza convertirse en un nuevo escollo para un acuerdo con el FMI, ya que en el Gobierno admitieron que, tal como señaló ayer LA NACION, la definición sobre el reemplazo de Blejer es una precondición no escrita, pero vigente, para un entendimiento con ese organismo.

En ese sentido, la figura de Pignanelli no debería significar problemas, ya que su designación fue sugerida por el propio Blejer y cuenta con el aval de la comunidad bancaria.

Por lo demás, Pignanelli posee fuertes vínculos con el duhaldismo (llegó al directorio avalado por el senador Antonio Cafiero) y su designación sólo parece encontrar resistencias en Economía, donde ayer insistían en postular a Alberto Camarasa (un ex funcionario del Banco Mundial) y al analista Gabriel Rubinstein (ex referente de una calificadora) como sus candidatos para la sucesión.

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