Boudou y Vandenbroele, una relación que sigue estrecha

Durante la licencia de la Presidenta, almorzó con el nuevo propietario de la ex Ciccone
Hugo Alconada Mon
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20 de febrero de 2012  

Fue a mediados de enero. Incluso arriesgan que ocurrió durante la tercera semana del mes. Y fue en el coqueto restaurante del Palacio Duhau, sobre la avenida Alvear, del hotel Park Hyatt. Allí almorzaron el vicepresidente Amado Boudou y su amigo y flamante dueño de la ex Ciccone Calcográfica Alejandro Vandenbroele, según relataron testigos del encuentro a LA NACION.

Un conocido de otra mesa se acercó a saludar a Boudou, por entonces a cargo de la Presidencia por la licencia médica de Cristina Kirchner. Pero, más allá de alguna otra interrupción, almorzó tranquilo con Vandenbroele. Los acompañó un tercer comensal, al que nadie reconoció.

Boudou y Vandenbroele tienen mucho en común, incluido un amigo que es deudor declarado del vice y socio del nuevo dueño de la ex Ciccone. Lo es en una firma española, nacionalizada a través de una presentación judicial en Tucumán, según reveló la revista Noticias .

Aunque se conocen desde hace décadas, esta vez el almuerzo ocurrió en un momento muy tenso para Vandenbroele. Venía de su más dura discusión en Mendoza con su esposa, Laura Muñoz, quien un par de semanas después lo señaló como presunto "testaferro" en los negocios "no tan claros" de quien por esos días presidió interinamente el país.

Al frente de la mayor imprenta del país, Vandenbroele ya había obtenido para entonces su primer gran contrato: imprimir las boletas electorales para las primarias del Frente para la Victoria (FPV). Como antes superó un accidente de tránsito en Florencio Varela en el que casi se mata, parecía dejar atrás sus tiempos como monotributista. Ante sus amigos comenzó a hablar de "millones de dólares", según reconstruyó LA NACION.

Juventud marplatense

La relación entre "Aimé" y "Ale" se retrotrae a la juventud compartida en Mar del Plata junto al socio comercial del primero, José María "Nariga" Núñez Carmona, y a los hermanos menores de Boudou, Sebastián y Juan Bautista. También, junto a Miguel Castellano. "Mickey" es miembro del directorio de London Supply SA, la empresa que transfirió $ 1,8 millones "por cuenta y orden" de Vandenbroele para levantar la quiebra de la ex Ciccone.

Castellano explicitó sus vínculos en una de sus últimas visitas a Mar del Plata, en diciembre. Reunido con amigos en un tradicional club deportivo de la ciudad, habló de los "negocios" en marcha con Boudou y Núñez Carmona. ( LA NACION intentó consultar London Supply durante los últimos días, pero el pedido fue denegado.)

La presencia constante de Núñez Carmona junto a Boudou no es casual. Es su íntimo amigo, su socio comercial y hasta fue el padrino de su casamiento que terminó en divorcio, además de su emisario, desde Puerto Madero, ante múltiples interlocutores.

"Si alguien quiere llegar a «Aimé», la mejor forma es a través de «Nariga», que siempre le comunica lo más sensible cara a cara o por mail, nunca por teléfono", precisó un interlocutor de ambos a LA NACION. Y a continuación detalló las cuentas de Gmail y de Yahoo que aún utilizan.

Los vínculos del grupo marplatense, sin embargo, crecieron durante los últimos años. Luego de que Vandenbroele retornó al país tras un largo tiempo en España, volvió a contactarse con Núñez Carmona y empezaron a hablar de "una consultora" y a invocar el nombre de Boudou ante terceros para prometer contratos millonarios.

Vandenbroele nacionalizó, además, Agroibérica de Inversiones SA, que había creado en España. Se presentó como de "nacionalidad belga" ante un juzgado de Tucumán junto a un amigo argentino domiciliado en Madrid: Fabián Carosso Donatiello.

"«Fabi» es íntimo amigo de Ale, como su hermano en España", detalló Muñoz a LA NACION. "Incluso hicieron negocios juntos y traían euros ocultos desde Europa. Una vez Ale creyó que había perdido 64.000 euros que llevaba escondidos en el fondo de un bolso y se puso como loco", recordó.

El nombre de Carosso Donatiello ya había salido antes a la luz. Fue cuando Boudou presentó su última declaración jurada, correspondiente a 2010, ante la Oficina Anticorrupción (OA), a mediados del año pasado.

Además de declarar una deuda por $ 12.000 con Searen SA -la sociedad vinculada con la empresa de "Mickey" Castellano que puso $ 1,8 millones para levantar la quiebra de Ciccone, tal como reveló ayer LA NACION-, Boudou identificó a Carosso Donatiello como su deudor. Por $ 10.000 en concepto de "alquileres a cobrar depto", cuya dirección no aportó.

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