Brasil teme que afecte la imagen de la región

No hubo lágrimas por la decisión
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15 de mayo de 2003  

SAN PABLO.- En Brasil, al conocer la noticia sobre la renuncia del candidato Carlos Menem, el sentimiento fue unánime: todos preferían que hubiera elecciones el próximo domingo.

Y mientras los medios le dedicaban gran espacio al tema, algunos brasileños llegaron a mostrar preocupación. Alegaban que a la distancia, en los centros de poder que concentran a los grandes inversores, la noticia puede llegar a ser interpretada como una señal de desprolijidad política de toda una región.

"Era preferible que hubiera elecciones. No sé si la situación es institucionalmente mala, pero sí es malo para la Argentina. Menem a lo mejor no quiso enfrentar un resultado electoral que le sería muy desfavorable", dijo a LA NACION el asesor de Asuntos Internacionales del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, Marco Aurelio García, quien se enteró de la renuncia a través de este medio y le avisó inmediatamente a Lula.

En Brasil el sistema electoral prevé una solución diferente para el caso de renuncia de un candidato en un ballottage: entraría en la disputa el que había salido tercero, según el artículo 77 de la Constitución. De todas formas, esa situación nunca se dio aquí.

Cuestionado sobre la visión de una relación entre el candidato Néstor Kirchner y Lula a partir de ahora, García afirmó que había conversado con Lula sobre el tema tras la visita realizada por el candidato a Brasilia, la semana pasada. "Me dijo que sintió que había una química muy buena. Creo que se van a llevar muy bien", afirmó.

Mario Marconini, director ejecutivo del Centro Brasileño de Relaciones Exteriores, presidido por el ex canciller Luiz Lampreia, fue contundente al saber la noticia. "(Menem) no tuvo ni la hombría de admitir la derrota", disparó. "Espero que ahora no se ponga en duda la legitimidad del presidente electo. La Argentina no merece una cosa así", dijo Marconini, ex secretario de Comercio Exterior de Brasil.

El ex funcionario fue uno de los que se mostraron preocupados por el efecto de la noticia. "Este tipo de cosas termina transmitiendo al exterior algo no muy bueno sobre los políticos de la región."

Golpe a la institucionalidad

El columnista político Rui Nogueira consideró que si bien el hecho tiene una repercusión más interna que externa, "ya que todos en el exterior sabíamos que Kirchner al final ganaría, Menem le dio un golpe bajo a la institucionalidad. ¿Cómo es eso de que sabés que vas a perder y entonces renunciás?"

El economista y profesor de la Fundación Getulio Vargas (FGV) Paulo Nogueira Batista también afirmó que hubiera preferido ver una elección el próximo domingo. "Aunque en el fondo no creo que haya una gran diferencia, Menem se retira con un gesto típico de su figura".

En Brasil, como se ve, la renuncia del ex presidente no deja precisamente lágrimas.

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