Calma en el primer día de restricciones

La gente se acercó masivamente a los bancos para realizar consultas y pedidos; no se registraron mayores inconvenientes
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4 de diciembre de 2001  

La primera jornada hábil de vigencia de las medidas financieras y bancarias anunciadas por el Gobierno este fin de semana fue mucho más tranquila de lo que advertían la mayoría de los pronósticos previos.

Desde temprano el público se acercó a los bancos para averiguar qué tipo de operaciones podrá realizar desde ahora o, en los casos en que no eran clientes actuales de las entidades financieras, cuáles son los requisitos para adherirse a los diferentes servicios que ofrecen las entidades financieras.

Numerosas consultas personales y telefónicas intentaron esclarecer la confusión que aún reina entre la gente, luego del paquete de medidas conocidas el sábado. Pero más allá de la mayor afluencia de público, banqueros y comerciantes coincidieron en que fue un día tranquilo.

El Gobierno dispuso limitar el retiro de efectivo a 250 pesos o dólares por semana y por cuenta bancaria, como una manera de evitar que continuara la salida de fondos del sistema bancario, que se había agudizado entre el miércoles y el viernes de la semana pasada. También estableció la restricción de 1000 dólares por persona para el efectivo que se puede llevar en los viajes al exterior, entre otras medidas.

El miércoles los depósitos del sector privado habían mermado en 227 millones, y el jueves, según informó ayer el Banco Central, la sangría se había profundizado a 487 millones. Cálculos preliminares del BCRA anticiparon que el viernes se fueron más de 700 millones del sistema.

Otro clima en la City

Ayer el clima fue otro. Los mercados reaccionaron en forma positiva, dentro de un ambiente con mucho menos efectivo que hasta la semana pasada. La Bolsa de Comercio abrió sus operaciones en tono positivo, y culminó la rueda con un aumento del 6,07 por ciento en el índice Merval de acciones líderes.

Pese a que dos calificadoras internacionales de deuda redujeron la nota de los bancos argentinos, los papeles del Grupo Galicia lideraron las subas con el 18,86 por ciento. Un comportamiento similar tuvieron los bancos Francés y Del Suquía.

El indicador de riesgo país, mientras tanto, experimentó una baja del 5,6 por ciento y cerró en 3196 puntos, movimiento que, según los analistas del mercado, obedece a que con las medidas instrumentadas desde ayer el riesgo de una devaluación del peso quedó despejado.

Las tasas de interés en el mercado interbancario, que a fines de la semana pasada habían tocado niveles atmosféricos del 200 por ciento anual, ayer se pactaron al 35 por ciento anual, aunque sólo se concretaron algunas operaciones en dólares, al estar prohibidos los préstamos en pesos.

También se vieron muy limitadas las operaciones de cambio, debido a que muchas entidades, según explicaron a quienes las consultaban, no tenían dólares en existencia. Del mismo modo, la extracción de dinero en efectivo por los cajeros automáticos fue bastante más trabajosa que en días normales.

La mayoría de los bancos dispuso ampliar el horario de atención al público y dedicó personal especializado para atender las numerosas consultas del público.

En la realidad fue diferente

Sin embargo, la realidad fue en algunos casos diferente de lo que anticipaban las normas. Hubo casos de jubilados a los que no se les quiso entregar más de 250 pesos en efectivo, cuando el propio ministro de Economía había anunciado que los pasivos seguirían cobrando sin limitaciones.

Por otra parte, algunas entidades se habían comprometido a abrir cajas de ahorro sin costo para los clientes, para facilitar la bancarización de quienes aún no operaban en el sistema. Pero ayer pudo comprobarse que esa franquicia sólo rige para determinados casos (por ejemplo, para quien pueda demostrar ingresos fijos o relación de dependencia), mientras se sigue cobrando igual que antes.

El titular de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), Osvaldo Cornide, señaló que las restricciones al uso de efectivo "originan una retracción terrible" en el consumo, y recordó que de los 500.000 comercios y servicios minoristas que hay en el país "sólo 120.000 tienen instalado el POS (la máquina lectora) para cobrar con tarjeta" (de lo que se informa detalladamente en la página 12).

El plan de Domingo Cavallo también recibió el respaldo del gobierno norteamericano. El subsecretario del Tesoro, John Taylor, destacó que las medidas son "positivas" porque apuntan a "resguardar la convertibilidad".

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