Categórico respaldo de De la Rúa a Machinea

Negó el ingreso del ex ministro al Gobierno y se irritó por la ola de rumores.
Jorge Rosales
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27 de octubre de 2000  

SANTIAGO DE COMPOSTELA.- A 14.000 kilómetros de la fuerte ola de versiones que agitaron la economía, Fernando de la Rúa dio ayer una señal inequívoca de quién tiene la autoridad y quién la ejerce en el país. "El que toma las decisiones es el Presidente", dijo para ratificar el rumbo económico, respaldar en forma categórica al ministro José Luis Machinea y negar el posible ingreso de Domingo Cavallo en su gobierno.

"El ministro (Machinea) tiene todo mi respaldo y con ese respaldo está viajando ya de regreso a Buenos Aires para no demorar la implementación de las medidas" (de aliento a la inversión, anunciadas el lunes último), afirmó.

Con la misma contundencia transmitió su opinión sobre la reunión del presidente del comité nacional de la UCR, Raúl Alfonsín, y Cavallo. "Alfonsín tiene la mayor amplitud y libertad para hablar con quien desee, pero debe quedar en claro que quien toma las decisiones es el presidente de la República", dijo De la Rúa.

"Me parece muy bien que dialogue, si quiere informarse. Pero el ministro de Economía es el señor José Luis Machinea y no se trata ni siquiera de que yo tenga que ratificarlo", dijo el Presidente, visiblemente irritado por las versiones que circularon en las últimas horas sobre la estabilidad del titular del Palacio de Hacienda, que aquí quebraron el fervor de la comitiva presidencial tras la visita a Bueu, el pueblo de sus abuelos.

En la quietud medieval de uno de los patios del Hostal de los Reyes Católicos, donde se hospeda, De la Rúa quiso transmitir una categórica ratificación del rumbo económico, idéntica a la que por la mañana había dado en Madrid junto con el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.

"Seguimos el rumbo"

"Lo que más podemos hacer es mostrar que hay rumbo y que éste tiene un consenso entre nosotros, y los mercados tendrán que calmarse, no nosotros, que estamos calmos", dijo Cardoso, directo y preciso, para desestimar que la situación argentina pueda contagiar a Brasil.

"El Gobierno sigue el rumbo marcado, las medidas para fomentar la inversión, el sólido mantenimiento de la convertibilidad y la estabilidad y el programa de crecimiento con justicia, que es la base de nuestra gestión", declaró De la Rúa poco antes de comenzar la cena que en su honor le ofreció el presidente de la Junta de Galicia, Manuel Fraga Iribarne.

"Esto no ayuda. Debe haber responsabilidad. No se deben recoger ni difundir versiones sin fundamento. Están hablando con el presidente de la República. No hace falta que invoquen ninguna clase de versión de afuera, porque tienen la palabra del presidente de la Nación, que esta mañana expresó con firmeza que sigue el rumbo y quién lo lleva adelante", dijo.

De la Rúa viene de cosechar los respaldos de Cardoso, del rey Juan Carlos y del presidente del gobierno español, José María Aznar, sobre la marcha de la economía en la Argentina. Pero en el sector más íntimo que acompaña al Presidente en la gira se esperaban coletazos tras los anuncios y el reacomodamiento de la Alianza tras la crisis, comentó anoche un destacado miembro del Gobierno.

Por esa razón, en la intimidad presidencial se llegó a una conclusión: responder con prudencia por la sensibilidad de los mercados, pero con contundencia para desterrar la sensación de malestar y crisis, producto de la acumulación de versiones.

En esa línea se inscribe el anuncio del acuerdo con Repsol YPF por la prórroga de la concesión del yacimiento de Loma de la Lata, en Neuquén, que equivale al ingreso de 300 millones de dólares para la Nación en tres años e inversiones por 4500 millones en los próximos 5 años.

"Desmientan todas las versiones. El ministro de Economía trabajó hoy conmigo. Estuvimos reunidos con el presidente de Brasil y por indicación mía está viajando ya a Buenos Aires para apurar la preparación de los textos de las medidas anunciadas el lunes último, que han tenido una extraordinaria acogida en el empresariado", señaló De la Rúa.

"Todos los empresarios que vinieron en mi gira han aplaudido esas medidas, han felicitado al Gobierno y especialmente al ministro, que tiene todo mi respaldo y con ese respaldo viaja a Buenos Aires", agregó.

Insistió en su advertencia "sobre el peligro de versiones y rumores sin fundamento", que había lanzado antes de partir a España.

¿Cree que hay sectores que lo quieren desestabilizar internamente? Le preguntaron al Presidente. "No puedo hablar de sectores porque sería aventurado. Pero hay opiniones a las que se les da con ligereza demasiada significación y no la tienen", señaló.

El Presidente hizo referencia, entre otros, al economista Guillermo Calvo, que ayer señaló que la gestión de Machinea está agotada.

Afirmó que la crisis de Medio Oriente y la suba del petróleo tiene efectos sobre las economías emergentes como la nuestra, "pero se ve que la Argentina mantiene el rumbo, que la convertibilidad está sólida. La situación se consolida", destacó.

En su último día en Madrid, De la Rúa se reunió con Cardoso en la residencia del embajador argentino, Ricardo Laferriére. El presidente de Brasil lanzó un nuevo respaldo a la economía argentina, cuando en los mercados se comenzaba a hablar del contagio de la crisis argentina en la economía brasileña.

Cardoso, positivo

"Revisé los datos de la Argentina y nos parece que está en plenas condiciones para reanudar un proceso de crecimiento, que es lo que más nos conviene a todos nosotros", dijo Cardoso en una conferencia de prensa.

¿Cómo puede ayudar Brasil a que la Argentina supere la crisis más allá de las palabras? Creciendo, respondieron a dúo los dos presidentes. "Cuanto mejor esté la economía brasileña, mejor estará la nuestra, y cuanto mejor esté la nuestra, mejor estará la brasileña", dijo De la Rúa.

"La prosperidad de la Argentina es buena para nosotros y viceversa. Así que quien trabaja en su país trabaja para el otro. Es un proyecto de crecimiento conjunto, en que nos apoyamos los unos a los otros", sostuvo Cardoso.

Los dos presidentes mantuvieron un encuentro junto con sus cancilleres, Adalberto Rodríguez Giavarini y Felipe Lampreia, y con el ministro Machinea, a horas de que Cardoso recibiera, en Oviedo, el Premio Príncipe de Asturias, que había sido ya agendado desde Buenos Aires.

Avanzaron en las conversaciones sobre el futuro acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, "ratificando nuestra posición para que se resuelva y supere el problema de las barreras arancelarias y los subsidios", dijo De la Rúa.

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