Cavallo arremetió contra los medios de prensa

Enfatizó que no tiene interés en ingresar en el Gobierno
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29 de octubre de 2000  

No pudo con su genio. Domingo Cavallo comenzó ayer su gestión como presidente del partido Acción por la República (AR) con una fuerte arenga, esta vez destinada contra las empresas periodísticas, al tiempo que dedicó severas críticas al gobierno de la Alianza.

"La corrupción en los medios de comunicación es más perversa que la de la Justicia, porque cuando se tergiversa la información se corrompe la transparencia", asestó.

La audiencia estalló en aplausos mientras unos pocos se miraban atónitos. Con estas palabras, Cavallo coronó la primera convención nacional de Acción por la República, donde el ex ministro de Economía asumió por primera vez la jefatura del partido, liderazgo que tácitamente ejercía desde su fundación, aunque sin títulos formales.

La súbita arremetida de Cavallo contra los medios periodísticos obedeció a la publicación de un matutino porteño que señalaba que el ministro de Economía, José Luis Machinea, había afirmado que "Cavallo no integrará nunca este gobierno".

El flamante presidente de AR se encargó de descalificar estas versiones: "Hoy me llamó Machinea para negar que hubiera dicho lo que fue publicado", enfatizó.

Cargos en el Gobierno

De todas maneras, Cavallo procuró despejar toda duda tras una semana sembrada de rumores sobre su presunto ingreso en el Gobierno.

"No tengo ningún interés en ocupar cargos en este gobierno", exclamó con su tradicional estilo vehemente. El mismo tono que utilizó para descargar críticas contra la Alianza.

"A diez meses de haber asumido las nuevas autoridades, la gente se encuentra desilusionada y desesperanzada porque muchos creyeron que estábamos al borde del abismo hace pocos días y que se caía la convertibilidad", afirmó, en alusión a la brusca caída bursátil registrada el miércoles último.

Fue entonces cuando Cavallo decidió romper con el ostracismo al cual voluntariamente se había sometido desde su derrota electoral, el 7 de mayo último, cuando disputó la jefatura de gobierno porteña. Decidido a recobrar protagonismo, encabezó una maratón de entrevistas con los principales dirigentes políticos y económicos de la Alianza -entre ellos, Raúl Alfonsín, pese a la escasa simpatía que se profesan- para enfatizar la estabilidad económica.

"Algunos me critican la actitud que tuve, pero yo no lo hago por el Gobierno, lo hago por la gente, mal que le pese a la Alianza -dijo-. Yo trabajo para preservar la convertibilidad, para que la Argentina no pierda el crédito interno y externo. Eso mismo se lo transmití al ex presidente Raúl Alfonsín."

Esta actitud de acercamiento con la Alianza se tradujo en un gesto concreto en el Congreso, cuando el bloque de diputados de AR, juntamente con el interbloque federal, anunció, el jueves último, que colaborarán en una rápida sanción de dos leyes vitales para el Poder Ejecutivo:el presupuesto nacional para 2001 y el paquete de medidas de aliento a la inversión, anunciadas hace una semana por el ministro Machinea.

Este gesto del bloque de legisladores, como la asunción formal de Cavallo como jefe del partido, tiene una sola lectura, interpretan propios y ajenos dentro del partido: el relanzamiento político del ex ministro.

"No tengo interés alguno por ocupar cargos. Aunque sí confío en que los argentinos me elijan para transformar el país", se esperanzó Cavallo.

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