Boudou: otro vínculo con Vandenbroele

La factura de The Old Fund llegaba al piso del vicepresidente en Puerto Madero
Hugo Alconada Mon
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22 de noviembre de 2013  

Las revelaciones en el caso Ciccone se acumulan. Al menos una factura de un teléfono celular a nombre del misterioso fondo controlante de la ex Ciccone Calcográfica, The Old Fund, llegó al departamento del vicepresidente Amado Boudou en Puerto Madero, según reveló ayer el portal de noticias Infobae.

La factura de la empresa Nextel corresponde a un mes crucial en la trama del escándalo: octubre de 2010. Es decir, el mes en que el presunto testaferro de Boudou, Alejandro Vandenbroele, desembarcó en la ex Ciccone Calcográfica como nuevo presidente y comandó su resurrección.

El hallazgo aporta un nuevo indicio sobre los vínculos que unirían al abogado monotributista con el entonces ministro de Economía. Pero surgió al mismo tiempo que un fiscal de la Cámara de Casación Penal, Javier de Luca, dictaminó a favor de Boudou para, de concretarse, darle un golpe de gracia a la investigación que instruye el juez federal Ariel Lijo.

Boudou es investigado por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y lavado de activos.

Por entonces al frente del Ministerio de Economía, Boudou quedó bajo la lupa judicial por su intervención, sin precedente similar en el Palacio de Hacienda, para que la ex Ciccone levantara su quiebra judicial y obtuviera un plan de pagos excepcional desde la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Junto a Boudou, también quedaron imputados su actual pareja, Agustina Kämpfer; sus padres; sus hermanos; su socio comercial, José María Núñez Carmona, y su presunto testaferro, Vandenbroele.

Sin embargo, Boudou y Vandenbroele niegan conocerse, aunque éste admitió que llegó a "pernoctar" en el departamento del vicepresidente porque era demasiado tarde para retornar a su casa, distante sólo 15 minutos del departamento de sus padres en la calle Quirno Costa.

Los indicios se acumulan. Porque Vandenbroele pagó las expensas y puso a su nombre los servicios de televisión por cable, Internet y telefonía fija del departamento 3 del piso 25. Y hasta allí fue a visitarlo uno de sus hermanos, Walter, que estacionó su auto en el área de cortesía, según consta en los registros del complejo River View.

No sólo eso. Vandenbroele también firmó la constancia del servicio de Patrono Fumigaciones en el departamento, desde el cual ordenó delivery de comidas. De ambos hechos quedaron constancias, que se adjuntaron al expediente judicial.

"Simplemente tenía las llaves"

Por entonces, el inquilino formal de ese departamento era un socio de Vandenbroele, Fabián Carosso Donatiello, quien reside en España y sólo pasó 37 días en la Argentina entre 2010 y 2012, varios de los cuales se marchó a su Rosario natal, donde aún reside su familia.

Sin embargo, ante la Justicia, Vandenbroele sostuvo que el inquilino era su socio, quien continúa en Madrid y en silencio. "Yo no fui locador de ese departamento, simplemente tenía las llaves y colaboré con mi amigo Fabián", argumentó por escrito.

Mientras merodeaba por Puerto Madero, en tanto, Vandenbroele completó la resurrección de la ex Ciccone, gracias al consentimiento "pleno e incondicional" de la AFIP para levantar la quiebra.

Para eso, el socio de Boudou, Núñez Carmona asumió un rol decisivo y comenzó a viajar por el mundo con pasajes y estadías hoteleras pagadas por The Old Fund, según reveló LA NACION el año pasado.

El 22 de ese mes, Núñez Carmona se reunió con el director de la firma rival, Boldt, Guillermo Gabella, en el bar del hotel Caesar Park. Según el ejecutivo, el socio de Boudou le comunicó una novedad -"Compramos Ciccone"- y una orden -"Queremos recuperar la planta"-. Pero Núñez Carmona lo negó y denunció a Gabella por supuesto falso testimonio.

Aquel fatídico mes -en el que falleció el ex presidente Néstor Kirchner- también registró el desembarco de la sociedad uruguaya Dusbel en el entramado de The Old Fund con US$ 620.000 frescos, por los que la justicia uruguaya ordenó congelar los activos de esa firma en Montevideo y citó a indagatoria a Vandenbroele.

Octubre de 2010 arrojó novedades dentro de la ex Ciccone. Cambió su nombre a Compañía de Valores Sudamericana y registró a Vandenbroele como su presidente y al contador marplatense Jorge Enrique Capirone como su número dos.

Capirone fue socio de Núñez Carmona en la recolectora de residuos Ecoplata. Entre 1995 y 1997, el gerente de proyectos y posterior gerente general de esa empresa fue Boudou, según detalló en su currículum.

Días después, el 25, venció la factura 0050-03015500 que llegó a nombre de "The Old Fund SA - Alejandro Paul Vandenbroele" a la calle Juana Manso 740, según una copia que difundió el periodista Alejandro Bercovich por Twitter. Es decir, llegó al departamento de Boudou. El total a pagar fue de 155,76 pesos.

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